Una fase de la vida clave en el desarrollo de la individuación. Pxhere.

La adolescencia media es una de las subetapas por las que pasamos los seres humanos después de la infancia y antes de la adultez. Se trata de una etapa que es crucial para el desarrollo de procesos psicológicos complejos como la identidad, y se trata a sí mismo de un periodo en el que acontecen cambios significativos a nivel biológico y social.

Veremos a continuación cuáles son las fases de la adolescencia y cómo se caracteriza la adolescencia media.

¿Qué es la adolescencia?

La adolescencia es una de las etapas del ciclo vital humano. Está caracterizada por cambios importantes a nivel psicológico, biológico y social, y es considerada como la etapa que sigue a la infancia y antecede a la adultez, por lo que se trata de uno de los momentos más amplios y cruciales para cualquier persona.

La psicóloga y Consultora Internacional en Programas y Políticas de Adolescencia y Juventud, Dina Krauskopof (1999) nos dice que la adolescencia es el periodo que transcurre entre los 10 y los 20 años de edad. Más que un proceso de transición, se trata de una etapa que marca distintos aspectos diferenciales en el desarrollo humano, manifestándose como transformaciones importantes a nivel psicosocial y en el desarrollo sexual.

Así mismo, uno de los procesos que tiene lugar en este periodo es la individuación, ya que contribuye a la definición personal y social, así como a la exploración, la diferenciación del medio familiar, la búsqueda de pertenencia y la construcción de un sentido de vida.

Seguiremos a continuación los análisis realizados por la misma investigadora para describir las principales características de la adolescencia media, así como las diferencias con las otras subetapas de este periodo.

Fases de esta etapa del desarrollo

En un intento por facilitar su comprensión, la adolescencia se ha dividido en distintas subetapas, entre las que se encuentra la adolescencia temprana, que es así mismo la fase puberal o pubertad; la adolescencia media y finalmente, la adolescencia tardía o fase final del periodo adolescente. Cada una se corresponde con las siguientes edades:

  • Adolescencia temprana, de los 10 a los 13 años.
  • Adolescencia media, de los 14 a los 16 años.
  • Fase final, de los 17 a los 19 años.

La primera de estas etapas se caracteriza por una diferenciación corporal con los cuidadores y los pares, por lo que requiere un reajuste del esquema corporal y una preocupación importante sobre el mismo.

En cambio, la segunda etapa conlleva una diferenciación social del grupo familiar y de los pares, lo que requiere una reafirmación importante. Dicha reafirmación ocurre a nivel individual pero en conexión estrecha con el reconocimiento externo.

Finalmente, en la tercera etapa se basa en un desarrollo de proyectos, exploración de alternativas sociales, y de búsqueda de grupos afines.

Adolescencia media: características generales

Tal como lo mencionamos antes, la adolescencia media está caracterizada por una preocupación por conciliar tanto el reconocimiento personal como el externo. Mientras que la primera etapa el reconocimiento se basa en la exploración física o corporal, en la segunda hay una preocupación psicológica especial, que se manifiesta en la búsqueda de vínculos afectivos y en la aceptación del grupo de pares.

Debido a lo anterior, el principal grupo de referencia e incluso de seguridad psicológica, deja de ser el núcleo familiar y comienza a enfocarse en los vínculos amistosos o afectivos con sus pares.

Este es un proceso que resulta fundamental para el desarrollo de la autonomía, la responsabilidad individual y la identidad, así como en el desarrollo de procesos cognoscitivos complejos como la simbolización, la generalización y la abstracción, que permiten establecer visiones más amplias sobre el mundo.

Así mismo, constituye la base de buena parte de las preocupaciones durante esta etapa, de hecho, las relaciones sentimentales suelen empezar a consolidarse durante está etapa, alrededor de experiencias e intereses compartidos.

Finalmente, las relaciones intergeneracionales resultan un elemento clave, ya que permiten afianzar el proceso de identificación mediante establecer diferencias complementarias, o antagónicas, entre sí y los miembros de distintos grupos.

Algunos elementos psicosociales

Resumimos a continuación algunos de los elementos específicos que rodean a la adolescencia media, especialmente a una escala psicosocial. De acuerdo con Krauskopof (1999), la adolescencia media se caracteriza principalmente por una preocupación por la afirmación personal-social, lo que incluye algunos elementos que veremos a continuación:

  • Diferenciación del grupo familiar.
  • Duelo parental por pérdida de hijo deseado.
  • Deseo de afirmar atractivo sexual y social.
  • Emergencia de impulsos sexuales.
  • Exploración de habilidades personales.
  • Preocupación por lo social y por nuevas actividades.
  • Cuestionamiento de posiciones previas.

Características de la maduración neuronal, cognitiva y psicológica

Como hemos dicho, la adolescencia se caracteriza por la manifestación de cambios a nivel biológico como psicológico y social. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (2010), algunos cambios que tienen lugar durante la adolescencia media, especialmente relacionados con el desarrollo neurológico, cognitivo y psicológico son los siguientes:

  • Crecimiento de la corteza prefrontal, que se relaciona con la influencia en los problemas sociales y el desarrollo de habilidades para la resolución de problemas.
  • Habilidades cognitivas como el desarrollo de pensamiento abstracto (aunque hay un pensamiento concreto bajo situaciones de estrés); y una mejor comprensión de las consecuencias de los actos, junto con una preocupación especial por sí mismo.
  • Desarrollo de imagen corporal.
  • Desarrollo de proyectos poco prácticos o inverosímiles.
  • Sensación importante de empoderamiento.

Factores sociales asociados a esta fase de la vida

A todo lo anterior se suma que, si bien la adolescencia puede ser considerada un periodo por el que pasamos todas las personas, su desarrollo específico y sus características concretas pueden variar de acuerdo con los elementos culturales que le rodean.

Así pues, existen factores históricos y sociales que pueden repercutir en que la adolescencia se experimente de una manera por unas personas, y formas muy distintas por otras personas.

Dichos elementos pueden ser, por ejemplo, los cambios sociales producidos por la globalización, en donde existe la demanda del intercambio cultural a la vez que se acentúan las polaridades socioeconómicas.

Otro de los elementos es la modernización y el rápido desarrollo tecnológico que atraviesan las relaciones sociales y la propia construcción identitaria de los adolescentes; cuestión a la que se suma el aumento en la esperanza de vida y por lo tanto, una posible prolongación de esta etapa del desarrollo.

Finalmente, debido a la brecha de conocimientos y prácticas entre las generaciones, las aspiraciones de la adolescencia tienden a ser distintas de las expectativas familiares e incluso del sistema educativo, lo que a su vez genera nuevas necesidades de comunicación de vínculos.

Referencias bibliográficas:

  • Stages of Adolescent Development (2010). World Health Organization. Recuperado 28 de agosto de 2018. Disponible en http://apps.who.int/adolescent/second-decade/section/section_2/level2_2.php
  • Krauskopof, D. (1999). El desarrollo psicológico en la adolescencia: las transformaciones en una época de cambios. Adolescencia y Salud, 1(2): Versión En Línea. Recuperado 28 de agosto de 2018. Disponible en http://www.scielo.sa.cr/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1409-41851999000200004