Existe un mito según el cual el TDAH (Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad) no es más que una etiqueta estigmatizante usada para designar a ciertos menores de edad que se muestran más activos y curiosos de lo normal, o que tienen una tendencia a no obedecer las normas de cada o de la escuela.

Nada más lejos de la realidad: se trata de un trastorno del neurodesarrollo muy real que, en caso de no ser atendido a tiempo, dañará mucho la calidad de vida del pequeño o pequeña, incluso más allá del ámbito académico o de su relación con sus padres. En este artículo veremos a qué se debe esto y por qué ante esta clase de fenómenos psicológicos es necesario disponer de ayuda profesional.

¿Qué es el TDAH?

El TDAH es un trastorno del neurodesarrollo cuyos síntomas surgen fundamentalmente durante la etapa escolar y que tienen que ver con los problemas para gestionar la capacidad de concentrarse en las tareas a realizar, así como con una tendencia a estar buscando constantemente fuentes de estimulación externa.

De este modo, los niños con TDAH suelen mostrarse extremadamente inquietos (tal y como sugiere la palabra “hiperactividad”), comportarse de un modo relativamente impulsivo, y tener problemas para seguir las clases en el contexto de la escuela.

Aunque al pensar en él lo solamos asociar a la infancia, este trastorno se sigue expresando también durante la edad adulta. Sin embargo, es sobre todo en la niñez cuando es importante intervenir para dar un apoyo psicoterapéutico y educativo adaptado a estas personas, dado que de otro modo irán acumulando déficits de educación que no solo les generará un gran malestar, sino que además les complicarán mucho el reto de ser individuos autónomos y formados durante la adultez.

El hecho de perder la oportunidad de aprovechar los años de escolarización tiene un coste muy alto que queda “enquistado” y que es difícil de remediar cuando ya han pasado muchos años desde que el TDAH empezó a desarrollarse.

En papel del apoyo psicológico para los niños con TDAH

Aunque hasta aquí hayamos visto una descripción somera acerca de lo que es este trastorno, lo cierto es que se trata de una alteración muy compleja que no pueden ser resumidas para comprender todos sus matices. Del mismo modo, el TDAH tampoco puede ser “solucionado” con recetas mágicas; no, los psicofármacos como el metilfenidato, recetados por los médicos, tampoco tratan de ser una forma de curar el trastorno, sino una manera de mitigar parte de sus síntomas.

La clave está en ofrecer apoyo para que el niño o niña sea consciente de lo que le pasa y pueda desarrollar sus propias herramientas de modulación de su comportamiento para que pueda adaptarse a las distintas situaciones del día a día. Es decir, que más allá de la lógica médica, es necesario ayudarle a aprender maneras de modificar su propio comportamiento y su manera de gestionar sus emociones. Y esto pasa por un correcto apoyo por parte de los educadores y la familia, sí, pero también es necesario disponer de ayuda psicológica. A continuación encontrarás un resumen de las diferentes funciones que un psicólogo desempeña ante los casos de niños y niñas con TDAH.

1. Se ofrece un espacio para expresarse y enfocar el problema en positivo

La consulta de un psicólogo es un lugar en el que es posible expresar las emociones y sentimientos sin ser juzgado, y este hecho suele ser reconocido como tal y apreciado incluso por los niños pequeños. En situaciones así, se anima a los pequeños a no tener miedo de expresarse, lo cual favorece lo que se conoce como ventilación emocional, transformar la comunicación de estados emocionales en algo constructivo y desde lo cual se puede empezar a trabajar fijando objetivos.

2. Técnicas de refuerzo de la autoestima

El TDAH suele dar lugar a situaciones muy frustrantes, y esto lleva fácilmente a problemas de baja autoestima. Por ello, uno de los aspectos que más se trabajan en terapia consiste en hacerle entender al niño o niña que lo que le pasa no es su culpa, y que, a la vez, puede aprender a conocer mejor su propio potencial y a detectar también sus cualidades positivas.

3. Entrenamiento en el desarrollo de habilidades de estudio

Algo tan sencillo como sentarse durante diez minutos a estudiar una lección dada en clase suele ser todo un reto para un niño o una niña con TDAH. Sin embargo, existen técnicas y estrategias para facilitar esto, y es posible aprenderlas en las sesiones con el psicólogo.

4. Aprendizaje en métodos de auto-motivación

Como hemos visto, la impulsividad suele ser uno de los aspectos característicos del comportamiento de un joven con TDAH. Sin embargo, esta predisposición a ponerse en marcha en busca de experiencias estimulantes no tiene por qué ser siempre un problema; también puede ser transformada en una fuente de motivación.

5. Orientación para padres y madres

La ayuda a los niños con TDAH no termina en los centros escolares o la consulta del psicólogo, sino que debe extenderse también al ámbito familiar. Para ello, los psicólogos trabajamos asesorando a los padres y madres, tanto resolviendo dudas como dando pautas e indicaciones acerca de qué hacer para criar y educar del mejor modo al menor de edad.

6. Ayudarle a tener un espacio de aprendizaje adecuado

Más allá del comportamiento y de los procesos mentales del niño o niña en cuestión, no hay que olvidar que los entornos materiales a los que se expone también influyen mucho en su manera de gestionar el TDAH. Por eso, desde la psicología también se ofrece asistencia personalizada para crear espacios de estudio que tengan en cuanta este diagnóstico, y que le faciliten las cosas a la hora de aprender.

7. Desarrollo de habilidades de organización

Otra de las claves a reforzar en un niño o niña con TDAH tiene que ver con las rutinas asociadas a la gestión del tiempo y de los recursos de los que dispone. A través de estas rutinas, podrá ir estructurando su día a día sin caer en la pura impulsividad y sin postergar indefinidamente las metas que le pueden aportar más a medio y largo plazo.

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Si estás buscando servicios de asistencia psicológica para jóvenes y familias ante fenómenos como el TDAH y los trastornos del aprendizaje, ponte en contacto conmigo. Soy psicólogo especializado en la psicología cognitivo-conductual y atiendo tanto en mi consulta situada en Madrid como de manera online a través de sesiones de videollamada.

Referencias bibliográficas:

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