Las técnicas para ligar son un reclamo cada vez más extendido dentro de la literatura actual, en las que la psicología tiene mucho que decir. 

Sin embargo, no todas las cosas que se han publicado sobre este tema tan complejo son útiles ni están basadas en criterios científicos, más allá de la inventiva de algún autor atrevido, como ocurre con la extendida sugerencia de combinar el elogio con una crítica velada del tipo: “que vestido más bonito llevas, se lo he visto a muchas mujeres”. Desde luego esta es una buena forma de que lo recuerden a uno, pero debemos prescindir de conseguirlo generando un impacto negativo en la otra persona.

Puesto que existen diferencias en cuanto a la dinámica del deseo de hombres y mujeres, comenzaremos hablando de aquellas técnicas para ligar distintas para unos y otras, para terminar hablando de qué aspectos son comunes en ambos casos.

Diferencias entre sexos en las técnicas para ligar

Estos son los aspectos en los que ambos sexos se distinguen entre sí en lo relativo a la atracción.

1. Mostrar interés y generar duda

El prototipo de elección de amor en el caso de los hombres está más referido al objeto en sí (a las cualidades o el físico), lo que en psicología llamamos elección de amor objetal, mientras que las mujeres realizan una elección narcisista, es decir, se fijan más en cuánto las desean que en cómo es su objeto de deseo. Es por ello que durante la relación de pareja las mujeres necesitan escuchar con más frecuencia que las quieren. 

Por tanto, un recurso útil lo encontramos en la expresión directa del hombre de cuánto interés le genera la mujer. Sin embargo, en los primeros momentos del flirteo, generar la duda de si el hombre está o no interesado en ellas es eficaz (según un estudio publicado por la Universidad de Virginia y Harvard).

2. La sonrisa

Los hombres prefieren a mujeres sonrientes pero las mujeres no se ven influidas de manera tan positiva por esta cualidad (según un estudio publicado en la universidad de Columbia), sino por signos de aflicción, timidez y mirada baja del hombre, de manera puntual.

3. La escucha

Aunque a todos nos gusta sentirnos escuchados y esta capacidad es valorada de manera genérica (ya no solo en las relaciones íntimas sino en cualquier vínculo social) hay que tener en cuenta que las mujeres hablan más que los hombres, dato comprobado por la Universidad de Maryland en la que encuentran que existe en ellas un porcentaje mayor en el cerebro de la proteína encargada del lenguaje, y tienen una mayor necesidad de comunicarse verbalmente. Así, un hombre que sepa escuchar tiene más probabilidades de atraer al sexo femenino, mientras que esta característica es menos valorada por parte de los hombres.

4. La inteligencia

De nuevo resulta atractiva para ambos sexos, pero con un matiz. Desafortunadamente, un exceso de inteligencia en el caso de la mujer puede intimidar a los hombres, tal y como revela un estudio publicado por la revista Personality and Social Psychology Bulletin. 

5. El sentido del humor

El sentido del humor es un aspecto deseable para ambos sexos pero con una diferencia: según un estudio realizado por Eric Bressler, las mujeres se fijan más en los hombres que les hacen reír mientras que ellos valoran más a las mujeres que se ríen de sus chistes.

Aspectos comunes en hombres y mujeres

Esto es lo que comparten ambos sexos en lo relativo a las técnicas para ligar.

1. Olores

Sabemos que estamos condicionados por el Efecto Halo, es decir, la primera impresión suele ser importante en cuanto a la valoración posterior que realicemos de alguien. Aunque nuestras cualidades físicas no podemos modificarlas, si tenemos un recurso para “manipular” cómo éstas son percibidas por los demás para resultar más atractivos: el olor. 

De hecho, procesamos los estímulos olfativos en una región cerebral que también recibe información visual, de manera que uno interviene en el procesamiento del otro. Las empresas de cosméticos conocen perfectamente el efecto que los olores nos generan y confeccionan sus perfumes con feromonas para atraer al sexo opuesto.

2. Triángulo ojos-boca

Otro truco consiste en mirar el triángulo ojos-boca mientras se mantiene la conversación para despertar el deseo sexual del interlocutor, lo que también funciona como un indicador de deseo del otro (no así cuando solo se mira a los ojos).

3. Repetir el nombre

El ser humano es narcisista por naturaleza (y no me refiero al carácter peyorativo del término coloquial, sino al concepto psicológico), por esa necesidad de sentirnos valorados y reconocidos. Es por ello que nos gusta escuchar nuestro nombre pronunciado en la boca de los demás. Por tanto, repetir el nombre de la persona a la que nos dirigimos y pretendemos seducir es un potente reforzador del vínculo.

4. El efecto grupo

A pesar de que solemos buscar la intimidad cuando queremos ganarnos el interés de alguien, los primeros contactos es preferible tenerlos en grupo que en solitario. Según una investigación realizada por la psicóloga Drew Walker, resultamos más atractivos cuando estamos en grupo que de manera aislada, ya que los rasgos comunes son más deseables que los raros.

5. Análisis del lenguaje no verbal

Conociendo cómo se interpreta el lenguaje no verbal, podemos saber tanto la receptividad del otro por sus posturas como la manera en la que tenemos que manifestarnos para transmitir interés. Por ejemplo, abstenerse de cruzar tobillos o brazos durante el cortejo ya que este gesto denota en el primer caso duda y en el segundo rechazo.

Otro error común es fijarse en la posición de la cabeza durante la conversación, cuando lo que realmente nos da una referencia del interés que los demás tienen es que la postura del torso y las piernas se dirijan nosotros.

Un gesto bien conocido y popularmente relacionado con las mujeres es el de tocarse el pelo. Más que una señal de interés para ellos (que también), es un recurso para ellas, ya que funciona como un potente captador de la atención de un hombre el que la mujer se toque discretamente.

Las técnicas para ligar no son infalibles

Dicho lo cual, no pierdas de vista que a pesar de que las investigaciones científicas, el estudio de la mente y el análisis de nuestra corporalidad ha arrojado luz acerca de algunos aspectos a tener en cuenta a la hora de ligar, estas indicaciones no pueden ser tomadas como un dogma ya que existen muchas excepciones a las reglas. 

El arte de la seducción es algo muy personal donde la naturalidad y la sencillez son las verdaderas claves del éxito.