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El maquiavelismo es un concepto que hace referencia a una distinción entre las estrategias que se utilizan para alcanzar ciertos fines y la moral. La famosa frase "la finalidad justifica los medios" capta bien la esencia de esta idea.

Sin embargo, el maquiavelismo no tiene por qué ser visto solo como la doctrina política que fue originariamente: también se puede utilizar este concepto para explorar los patrones de conducta de la gente y, en última instancia, reconocer ciertas características que definen a las personas maquiavélicas.

La personalidad maquiavélica en 8 rasgos

No existe un solo criterio en el que podamos clasificar los diferentes tipos de personalidad: por un lado tenemos los 8 tipos de personalidad según Carl Jung y el Indicador de Myers-Briggs, que son tan ambiguos en sus categorías y conceptos que no son útiles, y por el otro tenemos pruebas de personalidad con mayor respaldo científico como el 16pf.

Pero, más allá de estas pruebas de personalidad que se pueden aplicar a cualquier persona, es posible detectar algunas tendencias y generalidades que definen tipos de personalidad muy concretos. En este caso veremos cuáles son las características de las personas maquiavélicas.

1. Cosificación de las personas

Las personas maquiavélicas pueden serlo porque tienden a empatizar menos de lo normal con el resto de las personas. Es decir, presentan ciertos rasgos de sociopatía, aunque estos no tienen por qué ser muy extremos.

Como no conectan emocionalmente con los demás, pueden interactuar con el resto como si todos los que no son uno mismo fuesen recursos a exprimir en algún momento. De este modo se crea una división entre sujeto (uno mismo) y objeto (los demás).

2. Facilidad para detectar debilidades ajenas

Las personas maquiavélicas son hábiles a la hora de detectar las debilidades de la personalidad de cada uno y aprovecharlas en su propio beneficio. Por ejemplo, alguien que valora extremadamente su imagen pública probablemente será utilizada por una persona maquiavélica para ascender socialmente ganándose su amistad, y a la vez encontrará momentos clave para obligar a la otra persona a comportarse de determinada manera para mantener su buena imagen social sin que eso parezca un chantaje.

3. La tendencia a las estrategias de manipulación

Este punto se deriva del anterior. Como las personas maquiavélicas empatizan poco y dedican buena parte de su atención a detectar debilidades ajenas, constantemente están ideando maneras de manipular a los demás en su propio beneficio. Es decir, que hacen algo similar a lo que haría un ingeniero que programa un robot: crear las condiciones para que el otro se mueva hacia una meta que uno mismo le ha impuesto.

4. Control de los impulsos

A diferencia de lo que ocurre en los casos de sociopatía, uno de los rasgos de la tendencia psicopática de las personas maquiavélicas consiste en un control casi total sobre lo que se hace constantemente. Buena parte de sus acciones responden a un plan, que re constituye esa estrategia separada de la moralidad.

Esta característica además está asociada a una alta inteligencia.

5. Tienen metas ambiciosas

Las personas maquiavélicas pueden dedicar mucho tiempo y esfuerzos a maquinar cómo aprovecharse de lo que hacen los demás, y por eso mismo se fijan objetivos ambiciosos, con mucho valor para ellas. Al fin y al cabo, nadie traza planes para conseguir algo sencillo y que fácilmente puede ser comprado en la tienda de al lado.

6. Focalización en el largo plazo

Relacionado con el apartado anterior, este hace referencia a que las metas de este tipo de personas están ubicadas en un lugar lejano en el tiempo. Es el precio que hay que pagar por fijarse objetivos importantes y que pueden ser alcanzados tan solo haciendo que una serie de acciones complejas se vayan desarrollando.

Además, esta característica distingue a las personas maquiavélicas de las impulsivas acostumbradas a ceder a sus deseos a costa del bienestar de otros.

7. Falta de remordimientos

Cuando las personas maquiavélicas hacen algo que perjudica a los demás, no se sienten mal por ello, porque se considera que eso es una consecuencia del plan de acciones que se ha ido desarrollando. Es decir, que ni siquiera tienen por qué pensar en ello, y normalmente ignoran esa faceta de la realidad que ellos han ayudado a construir de manera directa. A fin de cuentas, la poca consideración por el bienestar de los demás es casi un hábito, algo a lo que se está acostumbrado.

8. Desarrollan constantemente planes

Como las personas maquiavélicas están predispuestas a causar malestar en los demás sin sufrir por ello, se puede decir que tienen un rango de opciones y decisiones que en el resto de las personas están constreñidas por la moralidad que guía su acciones. Por eso explota esta característica suya maquinando y haciendo aquello que los demás evitan hacer para no caer en una disonancia cognitiva que minaría su autoestima.