Información básica sobre las oposiciones para psicólogos. Unsplash.

Son muchas las opciones profesionales que los profesionales podemos tener una vez hemos terminado nuestra formación básica. Pero una de ellas, especialmente escogida por quienes busquen un empleo estable e imprescindible para poder ser funcionario en el ámbito público es el de prepararse para unas oposiciones.

Varias profesiones y disciplinas disponen de representación en el funcionariado público, y la figura del psicólogo es una de ellas. Pero dentro de esta disciplina existen muchas ramas en las que es posible acceder. Es por ello que en este artículo vamos a realizar un breve repaso a algunas de las diferentes oposiciones en psicología, así como los requisitos más básicos de acceso y recomendaciones para prepararlas.

Opositar: ¿qué es y qué implica?

Antes de profundizar en el tipo de oposiciones existentes en psicología y el tipo de requisitos que suelen tener, resulta necesario hacer una breve mención al concepto de oposición y a lo que implica el hecho de opositar.

Reciben el nombre de oposiciones el conjunto de procesos selectivos a través de los cuales los candidatos que se presenten aspiran a un puesto dentro del sistema de administración pública o de alguno de los servicios que forman parte de este. Las oposiciones pueden ser convocadas por distintas instituciones, tanto a nivel de Administración Central como a nivel de Comunidad Autónoma o Local, e incluso pueden encontrarse oposiciones a nivel internacional.

Opositar implica realizar una o diversas pruebas o exámenes que sirven para evaluar los conocimientos y/o aptitudes necesarias para el desempeño del puesto ofertado. Estas pruebas pueden pretender valorar aspectos teóricos, prácticos o de ambos tipos.

Para poder realizar dichas pruebas es necesario en primer lugar reunir una serie de condiciones o requisitos previos sin los cuáles la solicitud de acceso va a ser desestimada. Entre dichos requisitos destacan los formativos, si bien en caso de concurso también pueden valorarse los méritos profesionales y/o los idiomas, entre otros muchos. Si el opositor logra obtener una plaza, podrá ser incorporado a la empresa o en el caso de las oposiciones a la administración pública obtener un puesto de funcionario.

Hay que tener en cuenta sin embargo que el hecho de superar o aprobar las pruebas con éxito no implica necesariamente conseguir una plaza: existe un número de vacantes determinado, y sólo aquellos con mejor valoración en el cómputo final entre prueba, méritos y otros factores podrán hacerse con ellas. Dicho de otra manera, serán quienes mejor puntuación final tengan quienes lograrán la plaza, dependiendo la posición de cada persona de los resultados del conjunto de los participantes (si bien puede haber criterios mínimos).

Principales oposiciones en el ámbito de la psicología

La psicología es una disciplina científica que puede dividirse en diferentes ramas. gran parte de las cuáles son reconocidas y cuentan con representación dentro del sistema público. Así, con cierta frecuencia el Estado y las Comunidades Autónomas de España ofertan diferentes puestos para psicólogos, a las cuales poder acceder mediante oposición.

Algunos de los tipos de oposiciones más frecuentes dentro del ámbito de la psicología son las siguientes.

Oposiciones a Psicólogo Interno Residente (PIR)

Empezamos esta lista con uno de los procesos más conocidos dentro del ámbito de la psicología y el único a través del cual se puede ejercer la psicología clínica dentro de la Red de Salud Pública: el PIR o examen de acceso a la formación como Psicólogo Interno Residente.

Se trata de un caso un tanto particular dado que en realidad no es una oposición real: quienes la realizan no aspiran directamente a un puesto de trabajo como funcionario sino a una formación de cuatro años de duración a través de la cual titularse como Especialista en Psicología Clínica, formación tras la cual sí podrán ejercer en el sistema de salud público.

Tras dicha formación no se tiene un empleo garantizado, si no que se tendrá que opositar para la plaza que corresponda. Sin embargo, y de modo genérico, el PIR se suele considerar como oposición, dado que los requisitos y el acceso a dicha formación siguen los mismos principios.

La persona que intente pasar por este proceso de selección deberá realizar una serie de trámites previos (rellenar y entregar la solicitud 720 dentro de las fechas establecidas, junto con el título de graduado/licenciado, el expediente académico y el DNI, y pagar las tasas de examen) para posteriormente presentarse a un examen de 225 preguntas más diez de reserva el día señalado (generalmente las últimas semanas de enero o las primeras de febrero).

Oposiciones a la Administración Pública

Dentro del ámbito de la psicología, el tipo de oposiciones que se llevan a cabo con más frecuencia y que mayor número de plazas ofertan son los referidos a la Administración Pública. Dentro de esta pueden encontrarse una gran variedad de diferentes subtipos, ya que incluyen todo el conjunto de demandas que puedan realizarse en las diferentes instituciones y servicios públicos a la población civil.

Algunas de las funciones más habituales pasan por la realización de formaciones específicas en diferentes ámbitos y para diferentes tipos de colectivos (población de riesgo, profesionales, minorías étnicas o sociales, población con necesidades específicas y/o especiales…), la realización de valoraciones, informes y seguimientos respecto al estado y situación de usuarios de distintos dispositivos, la planificación y puesta en marcha de proyectos de formación, prevención e intervención, el trabajo con menores y con sus familiares, el seguimiento de procesos de adopción y acogida, el estudio e investigación de factores y fenómenos sociales y comunitarios y sus efectos, o dentro de la rama sanitaria el diagnóstico, intervención y seguimiento de los pacientes que lo requieran.

Dentro de los diferentes ámbitos de la administración pública es posible que se requiera el ejercicio en escuelas, instituciones penitenciarias y judiciales, Servicios Sociales y Equipos de Atención Primaria o Atención Psicopedagógica. A pesar de que podríamos considerarlos como parte de este tipo de oposiciones, vamos a desglosar dos de los más frecuentes

Oposiciones a cuerpo superior de psicólogos en Instituciones Penitenciarias y Psicología Forense

Una interesante rama a la que los profesionales de la psicología pueden opositar es la de las Instituciones Penitenciarias y Psicología Forense. En este sector, el profesional se especializa en el ejercicio en centros penitenciarios y centros de menores.

Dentro de sus funciones podemos encontrar la realización de evaluaciones psicológicas a los presos, su valoración e interpretación y el peritaje del estado psicológico de los reos. También la intervención (sea individual o grupal) con ellos, la investigación y diseño de medidas preventivas respecto a factores de riesgo o de recaída en la conducta delictiva, la realización de programas de prevención de problemas de salud dentro y fuera del ámbito penitenciario (uso y dependencia a sustancias, prevención de conductas de riesgo…), la planificación y desarrollo de los talleres llevados a cabo en prisión, programas de modificación de la conducta, realización de asesoramiento, orientación e intervención con otros profesionales del ámbito o realización de intervenciones o programas de tratamiento para población penitenciaria con determinados trastornos, así como en caso de problemas concretos como toxicomanía o gestión del estrés o la ira.

Oposiciones por el Ministerio de Educación: profesores de enseñanza secundaria y profesores técnicos de formación profesional

Otra de las áreas dentro de la administración pública que suele ofertar plazas mediante oposición es de la de la educación, sea demandando psicólogos escolares o psicopedagogos. En el segundo de los casos, no es imprescindible haber cursado la licenciatura o grado en psicología, si bien sí se requiere del máster de Psicopedagogía. Esto es así ya que el anteriormente citado máster admite también a profesionales que hayan cursado el grado o licenciatura de Magisterio o Pedagogía.

Dentro de sus funciones podríamos encontrar la planificación, desarrollo y puesta en práctica de políticas y dinámicas que permitan hacer frente a las dificultades presentes a nivel educativo, la formación de docentes y otros profesionales en contacto con los menores, la detección y tratamiento de dificultades educativas (incluyendo la evaluación y el seguimiento de problemáticas concretas y del posible grado de discapacidad de algunos menores, si bien el diagnóstico como tal debe hacerlo un clínico), la prevención y desarrollo de estrategias y protocolos de prevención de problemáticas concretas y el asesoramiento, orientación y acompañamiento a profesionales, familias y menores en diversas circunstancias.

Estos profesionales forman parte de los departamentos de Orientación Educativa y Psicopedagógica. Pueden ejercer y especializarse en Orientación Educativa y/o en Orientación Laboral.

Las funciones de estos profesionales se llevan a cabo bien en escuelas de titularidad pública o concertada o bien en centros específicos de zona, como los Equipos de Atención Psicopedagógica. También pueden ejercer como orientadores en institutos de secundario, y en caso de habilitación también como docentes.

Oposiciones a Psicólogo Militar

Además de los anteriores, otro ámbito donde un psicólogo puede opositar es en el estamento militar: el ejército o las Fuerzas Armadas. Concretamente, el psicólogo militar se encuentra adscrito al Cuerpo Militar de Sanidad y presta apoyo a los diferentes cuerpos de los Fuerzas Armadas, encontrándose dentro de la Escala de Oficiales (si pasan la instrucción, gozan del rango de Teniente Psicólogo).

Dentro de este sector, las funciones del psicólogo militar pueden variar en gran medida, incorporando aspectos organizativos como el de Recursos Humanos o entrando en la rama de la Clínica (tratando por ejemplo casos de trastorno por estrés postraumático). También puede encargarse de proporcionar formación a soldados e instructores o estudiar y analizar fenómenos sociales o procesos psíquicos dentro del ejército y en relación a los ámbitos donde este desarrolle su actuación.

Como parte de las Fuerzas Armados, los psicólogos militares también deben pasar pruebas físicas que deben aprobar para lograr ser aptos, y además de los conocimientos propiamente psicológicos deben realizar una formación militar básica.

Requisitos generales

Hemos podido ver hasta el momento diferentes ámbitos en los que un psicólogo puede llegar a opositar. Sin embargo, para todos y cada uno de ellos es necesario reunir en primer lugar una serie de requisitos.

Si bien algunos puestos tienen condiciones particulares y específicas de dicha oposición, a grandes rasgos para poder opositar es necesario contar con varias características.

En primer lugar para poder opositar a cualquiera de las anteriores opciones es necesario ser español, ciudadano de alguno de los países de la Unión Europea o tener una autorización para residir en España según la Ley Orgánica 4/2000 y el Real Decreto 557/2011.

Resulta imprescindible tener el título universitario oficial de graduado o licenciado en Psicología, sea este español u homologado. En algunos casos pueden exigirse otras titulaciones de postgrado o máster.

Otro de los principales requisitos pasa por el de no padecer ninguna enfermedad médica o trastorno psíquico que imposibilite, limite o interfiera en el ejercicio de las funciones del profesional.

También es requisito imprescindible no haber alcanzado o superado la edad de jubilación, o no llegar a ella durante el período en que se realice la formación.

Además de estos requisitos básicos, también es habitual que se demande la ausencia de antecedentes penales, especialmente de delitos dolosos o sexuales (en el caso del ámbito educativo, judicial y militar), así como el no haber sido apartado o licenciado de la administración pública a través de expediente disciplinario.

En oposiciones como las de psicólogo militar se exige la pasación de pruebas de aptitud física, así como la ausencia de tatuajes y otro tipo de accesorios visibles (con excepciones tipificadas) y no dar positivo en los análisis de consumo de sustancias psicotrópicas (al menos un años sin consumo).

Consejos para prepararse y estudiar

Opositar es un proceso que puede proporcionarnos un puesto de trabajo estable, pero que sin duda resulta un desafío complejo y que exige una amplia preparación de cara a poder obtener el éxito. No en vano, cada año se presentan miles de personas a cada una de estas oposiciones, y las plazas ofertadas suelen ser exiguas.

De cara a prepararse, a continuación veremos algunos consejos o indicaciones.

1. Ser consciente de que costará esfuerzo

En primer lugar, cabe remarcar que opositar es un proceso difícil y que requiere gran preparación: es necesario tener en cuenta que vamos a tener que pasar una gran cantidad de tiempo estudiando para el examen. Para algunas oposiciones se habla incluso de uno o dos años de preparación previa. Es necesario mentalizarse al respecto.

También hay que poner la oposición en su lugar: es una oportunidad de encontrar un empleo, pero no es toda nuestra vida. No aprobar o no sacar plaza a la primera no es infrecuente sino que de hecho es la norma, y suelen ser necesarios varios intentos: no es un fracaso, y de hecho es una oportunidad de ponerse en contacto y acostumbrarse al tipo de proceso que supone la oposición.

2. Estar actualizado mediante páginas oficiales

Antes de empezar a estudiar es necesario informarse correctamente. Para ello debemos acudir al BOE o a páginas oficiales y actualizadas. Recurrir a otro tipo de páginas puede darnos información parcialmente incorrecta, o bien pueden haberse producido cambios respecto a cuando se realizó la publicación en cuestión.

3. Gestionar bien el tiempo y trazar planes

Hecho lo anterior, resulta de gran utilidad realizar una planificación del tiempo que tenemos: desde el momento en el que estamos hasta la fecha del examen, es recomendable anticipar cuánto tiempo vamos a dedicar a repasar la información y cómo nos vamos a dividir dicho tiempo. Una opción es repartirse por temas y ámbitos.

Asimismo, hay que tener en cuenta que aunque se pueden hacer “sprints”, resulta recomendable para la propia salud mental del interesado reservar al menos un día semanal para descansar, salir y tener vida social: debemos ser ambiciosos, pero también realistas respecto al ritmo que podemos llegar a aguantar.

En cuanto el tiempo, si bien no es infrecuente que quien se plantea opositar llegue a pasarse períodos de hasta ocho horas intentando estudiar, a menos que se tengan suficientes ahorros o se acabe de salir de la carrera, la mayoría de personas deben repartir su tiempo entre prepararse y trabajar.

4. Valorar la posibilidad de ir a academias

Para formarse existen diversas alternativas. Si bien por lo general los precios son elevados, puede ser de utilidad apuntarse a alguna de las academias que se dedican a preparar a los psicólogos opositores, dado que no solo nos ayudan con información sino que también facilitan la estructuración de los tiempos. En algunas academias incluso es posible certificar la formación como un máster propio.

Otra opción pasa por adquirir los libros de dichas academias, y una tercera por la de buscar uno mismo la bibliografía recomendada. En algunas oposiciones se proporciona ya de por sí el temario a estudiar.

5. Apoyarse en una diversidad de materiales de estudio

En cuanto al estudio en sí, resulta recomendable no limitarse a la lectura sino también emplear y realizar resúmenes y esquemas de los mismos. También puede ser útil utilizar material gráfico o incluso emplear metodologías que integren elementos prácticos.

6. Estudiar en grupo y resolver dudas conjuntamente

Si es posible, no es mala idea formar un grupo de estudio con otros opositores en psicología que estén en la misma situación, ya que facilita el aprendizaje, permite la resolución de dudas y facilita el mantener un ritmo.

7. Realizar simulacros de examen

Por último, realizar simulacros de examen es una buena manera de ir viendo nuestro nivel y acostumbrarnos al formato de examen que vamos a realizar.