Una sensación de ahogo con causas psicológicas. Unsplash.

La angustia es una de las peores sensaciones que se pueden presentar. Causa todo tipo de síntomas, y puede ser, a su vez, causada por cualquier problema cotidiano, aunque no se sepa realmente cuál es.

En ocasiones, vivimos estresados sin darnos cuenta, tanto que llegamos al punto de no poder ni tragar saliva, lo cual nos hace preguntarnos por qué se nos hace un nudo en la garganta.

Esta sensación, llamada bolo histérico, es común si se sufre un trastorno de ansiedad, aunque a veces es difícil relacionar este síntoma con un problema psicológico y se confunde con alguna condición médica. Veamos más a fondo cómo se puede dar esta sensación y qué hacer para combatirla.

¿Por qué se nos hace un nudo en la garganta?

La sensación de tener un nudo en la garganta se llama bolo histérico o globo faríngeo y es uno de los síntomas principales de la manifestación de un trastorno de ansiedad. Consiste en que los músculos de la garganta se contraigan, pese no haber un factor o causa orgánicos para ello, dificultándose la capacidad de hablar, deglutir alimentos o, incluso tragar saliva.

El motivo de la aparición de esta sensación es que, cuando se está con ansiedad, el organismo se prepara para un posible peligro o amenaza. Para lograr que la capacidad de huida o ataque se cumpla de la forma más eficiente, se inhiben algunos procesos fisiológicos, especialmente los que están relacionados con el sistema digestivo, siendo la deglución y la digestión las más afectadas.

Por ello no únicamente ocurre la sensación de ahogamiento, también se seca la boca debido a que se paraliza la producción de saliva, utilizada en el proceso de la digestión.

Muchas personas que tienen altos niveles de estrés pueden llegar a vivir una sensación similar a la de un ahoga o una obstrucción en la garganta, pese a no haber ningún objeto o causa física para ello. Así pues, pese a la sensación, que es muy desagradable, no hay amenaza real para que la persona se llegue a ahogar. De hecho, si intenta beber agua y trata de mantener la calma, lo más probable es que consiga tragársela.

No obstante, aunque se trate de una sensación, no quiere decir que no pueda empeorar. Si la persona quien lo está sufriendo empieza a creer realmente que se va a ahogar, el bolo histérico persistirá, además de contribuir a que la persona empiece a comportarse de manera desesperada para quitárselo de encima.

Aunque se haya tenido esta sensación con anterioridad y se sepa, objetivamente hablando, que se va a superar con el pasar de unos pocos minutos, sí que la sensación de ahogo acaba produciendo alguna reacción emocional en la persona, como llanto o pérdida de la calma.

Muchas personas pueden sufrir el globo faríngeo por múltiples causas pero, si la sensación persiste a lo largo del tiempo, es muy necesario recurrir a un profesional. No únicamente para evitar o tratar de disminuir su aparición, sino para comprender el problema de ansiedad que lo causa.

Características de esta molesta sensación

Como ya íbamos comentando, el bolo histérico básicamente se manifiesta en forma de ahogos muy molestos, popularmente comparados como de si un nudo obstaculizara la garganta. No obstante, cabe destacar las siguientes dos características.

1. Aparece en situaciones poco esperadas

A diferencias de las crisis de pánico, el nudo en la garganta es una situación que puede ocurrir sin que haya una señal previa que indique que se va a dar. El bolo histérico aparece cuando todo va bien, sin previo aviso.

Esta sensación aparece a causa de toda la ansiedad que se ha estado padeciendo, la cual, inconscientemente, va progresivamente orquestando y desencadenando una serie de respuestas fisiológicas, siendo el ahogamiento uno de ellas.

Debido a que se da sin llamar la atención ni tampoco en una situación de alto estrés, es más difícil identificar la causa que genera esta sensación.

2. Dificulta el poder hablar fluidamente

Pese a que la sensación de ahogamiento es efectivamente eso, una sensación, ésta provoca tensión en la garganta, lo cual dificulta el poder hablar cómodamente.

Ocurre exactamente lo mismo que pasaría si alrededor del cuello se tuviera una soga o alguien estuviera asfixiando a la persona y, por tanto, no se puede hablar normal.

¿Qué se puede hacer?

En más de una ocasión, especialmente cuando no se sabe qué hacer o no se ha vivido con anterioridad esta sensación, la persona responde de una forma muy alarmada. Esto contribuye a que la sensación de ahogamiento se empeore, poniendo todavía más nerviosa a la persona, entrando en un bucle que lo único que favorece es que la sensación negativa vaya a más.

Así pues, ante la notable sensación de no poder respirar correctamente, se acaba acudiendo a urgencias, lugar en el que, tras realizarse las pruebas adecuadas, se ve que no hay ningún objeto que obstaculice la garganta. Puede darse el caso de que se recete algún tipo de fármaco para calmar la sensación de molestia, sin plantearse que realmente se está ante un síntoma causado por un problema psicológico.

El hecho de desconocer o ignorar esta señal y, por tanto, no ahondar en el posible trastorno de ansiedad que debe estar detrás de ello, es muy perjudicial para el bienestar de la persona. No profundizar sobre qué es lo que hace que la persona sufra ansiedad puede hacer que sus síntomas se cronifiquen. La ansiedad, la angustia, el estrés y el llanto son avisos de que algo no va bien en nuestra vida, y se les debe prestar atención. Ignorar estas señales de alarma no harán que se desconecten ni que por arte de magia desaparezca el problema que hay detrás.

El nudo en la garganta, como síntoma de ansiedad que es, puede ser una señal de que se requiere ir urgentemente a algún profesional para tratar el problema que lo causa, que desde luego no es una infección en la faringe o una obstrucción en el cuello. Tomar medicación que lo único que hace es ‘tapar’ el síntoma en vez de trabajar la causa lo único que conseguirá es que se vuelva a sufrir esta desagradable sensación en el futuro y que, para colmo, se pueda desarrollar algún tipo de adicción a los fármacos que se consumen para tratar esta molestia.

El bolo histérico puede ser el primero de los múltiples síntomas psicosomáticos causados por la ansiedad. Después pueden venir otros, quizás mucho peores, como el dolor en el pecho, que se puede confundir con un infarto, despersonalización, parálisis facial, dolores gastrointestinales, tics…

El nudo en la garganta es un síntoma que, aunque simple, es incapacitante, especialmente por el hecho de que puede aparecer en cualquier momento, sin avisar. Ocurre de repente, como si de una tormenta de verano se tratara. Dado que no es posible prevenirla por medios propios la mejor opción es buscar ayuda especializada.

Referencias bibliográficas:

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