Cuando somos capaces de ver que hay algo en nosotros o en nuestra vida que no se ajusta al 100% a nuestras necesidades, podemos optar por dos opciones: dejar las cosas tal y como son o desarrollar estrategias para que aquello con lo que no estamos satisfechos mejore y se transforme.

Si optas por la segunda opción, la de tomar acción y llevar a cabo medidas que te ayuden a mejorar y evolucionar, eso significa que estas optando por llevar a cabo una transformación consciente.

Quiero cambiar y no sé por dónde empezar: la transformación consciente

La transformación consciente simplemente hace referencia a la decisión de querer cambiar algo de manera deliberada, y se relaciona directamente con tu crecimiento personal.

A veces decimos que queremos cambiar algo pero no sabemos por dónde empezar. Para esto, la psicología de Atención Plena propone cuatro principios fundamentales que te ayudarán a recorrer el camino del cambio y el crecimiento personal. Estos principios para la transformación son: Reconocimiento, Aceptación, Investigación y No identificación. Juntos forman el acrónimo RAIN (lluvia en inglés), algo que te puede ayudar a recordarlos.

A continuación expongo brevemente cada uno de los principios de la transformación consciente de la atención plena (RAIN). Estos pueden tomarse como pasos para llevar a cabo un proceso de cambio.

1: Reconocimiento

El reconocimiento es el paso que va de la negación de nuestra realidad a la aceptación de lo que está ocurriendo.

La negación se refiere a la falta de una declaración interna de que algo realmente está pasando. Si negamos y no reconocemos, entonces nunca podremos llevar a cabo un cambio, pues nuestra negación estará minando nuestra libertad de elegir si eso lo queremos o no para nosotros.

Es importante entender que no por negar algo sufrimos menos sus consecuencias. Puedo negar que tengo un problema con la comida pero no voy a dejar de sufrirlo por relacionarme con ello de esa manera. Por eso, este primer paso es tan importante, porque si negamos las cosas nunca podremos hacernos cargo de ellas.

El reconocimiento nos abre a la observación de nosotros mismos y nuestro mundo de una forma consciente y liberadora, llevándonos de la ignorancia e ilusión a la libertad.

Cuando nos encontramos atascados en la vida necesitamos empezar por tener una predisposición de observar y preguntarnos ¿Qué está pasando? Por eso, necesitamos empezar por admitir nuestra verdad.

Ejemplo: una persona bebedora frecuente que niega el coste de su estilo de vida insano para su salud abre paso a reconocer que este hábito recurrente de beber es algo que le genera malestar.

2. Aceptación

El segundo paso es el de la aceptación. La aceptación es un concepto complejo de explicar ya que muchas veces se relaciona con la resignación. De manera rápida y para no equivocarnos, explico las diferencias en su forma de expresarse: la resignación se expresa como “Ok, es así, no puedo hacer nada” y la aceptación, sin embargo, como “Ok, es así, ¿Qué puedo hacer con ello”.

Después de reconocer nuestra realidad y abrirnos a observarla, necesitamos hacer el profundo trabajo de la aceptación. La aceptación es la apertura para poder incluir cualquier cosa que esté delante en nuestra vida, desde el entendimiento agudo de que las cosas ahora son como son, sin juzgarlas.

El paso de la aceptación requiere de práctica, tiempo y constancia y de mucho valor pero permite que los problemas más crudos se vuelvan susceptibles de trabajar. El trabajo en Mindfulness puede ser es la clave para este paso.

Podemos resumir este principio como el de abrazar nuestra realidad sea la que sea en el aquí y ahora.

Ejemplo: ya he reconocido que tengo un problema con el alcohol, ahora lo acepto, no me escapo de ello ni lo rechazo aunque esto me duela.

3: Investigación

El paso de la investigación sigue al reconocimiento y la aceptación y es el paso de la indagación. En este paso entran las preguntas de ¿Cómo? ¿Dónde? ¿Por qué? ¿De qué manera? etc… Es el paso de la observación de nuestra realidad por excelencia.

Hemos reconocido y aceptado nuestros dilemas, ahora necesitamos una indagación más amplia en todos los sentidos y áreas en las que estos están presentes y de qué están implicados.

Para llevar a cabo este proceso a veces necesitamos de orientación, pues podemos perdernos en el proceso. Es lo que nos permite entender el porqué y/o simplemente ver de qué manera ese algo que queremos cambiar está presente en nuestra vida a todos los niveles.

La investigación que llevemos a cabo debe hacerse en el cuerpo, la mente y las emociones. También será necesario explorar los patrones que constituyen la experiencia, es decir, los aprendizajes adyacentes a la misma.

Algunas de las preguntas dentro de este principio son: ¿Cómo siento esto en el cuerpo, cómo lo noto y dónde? ¿Qué pienso? ¿Qué siento? ¿Es esta experiencia constante o inconstante en el tiempo? ¿Cuándo surge en el tiempo?

4: No identificación

Este paso es primordial para llevar a cabo una transformación. Significa dejar de hablar de esta experiencia como “yo” o “mi”. Es decir, dejamos de identificarnos con todas las etiquetas relacionadas a la experiencia, volviéndonos independientes de esta. Pasamos de “mi trastorno” o “mi problema” a simplemente “problema”. Este paso es el paso cúlmine para la transformación.

En este paso podemos entender la transitoriedad de las cosas, viéndolas con una mayor perspectiva y percibiendo cómo cambian constantemente. Nos desapegamos de nuestra idea de lo que “yo soy” y nos permitimos construir un “yo soy” más fluido.

Cuando entendemos este principio en profundidad, nos hacemos libres para soltar toda la problemática y empezar a abordarla desde un estado que puede describirse con esta pregunta ¿Soy esto realmente?

Ejemplo: de la identificación “Soy un fracasado” a, puede a veces me haya comportado como un fracasado, pero esto no siempre es así. No me identifico con la etiqueta de fracasado y me permito soltarla ya que no la quiero para mi.

En este momento del proceso es cuando entendemos que nuestro ser consciente puede acoger millones de experiencias cambiantes y entonces empezamos a elegir con cuales queremos construirnos.

Estos principios pueden servirte como guía en tu camino de crecimiento y de Transformación consciente. No siempre es fácil andar este camino solo así que tómate tu tiempo y si lo necesitas, pide ayuda.

Para terminar...

¿Conocías estos principios? Espero que hayas aprendido algo nuevo hoy y que este artículo sea de ayuda para ti en el momento en el que decidas cambiar algo de manera consciente. Y si en algún momento necesitas ayuda psicológica profesional, ponte en contacto con nosotros.