Un tipo de tejido muy común en el cuerpo humano. Wikimedia Commons.

El epitelio, también conocido como tejido epitelial, es un compuesto de células que carecen de contenido intercelular que las separe, y que se encuentra en todas las membranas que recubren tanto la superficies internas como el exterior de organismo.

Junto con otros tejidos, este conjunto de células tiene un papel muy relevante en el desarrollo embrionario y en la conformación de distintos órganos. A continuación veremos qué es el epitelio, qué funciones cumple y cuáles son algunas de sus principales características.

¿Qué es el epitelio?

El término que históricamente le antecede a “epitelio” es el de “epitelial”, que fue acuñado por el botánico y anatomista holandés Frederik Ruysch mientras diseccionaba un cadáver. Con el término “epitelial”, Ruysch designó al tejido que recubría distintas zonas en el cuerpo que diseccionaba. Fue hasta el siglo XIX cuando el anatomista y fisiólogo Albrecht von Haller retoma la palabra epitelial y le da el nombre de “epitelio” que actualmente utilizamos.

Así pues, en el contexto de la fisiología y la biología modernas, el epitelio es un tipo de tejido que se compone por células adyacentes (una junto a otra, sin elementos intracelulares que las separen), formando una especie de láminas.

Dichas células, también llamadas “células epiteliales”, se encuentran atadas a una fina membrana. A partir de esta última se forman a las superficies de las cavidad y estructuras que atraviesan el cuerpo, así como distintas glándulas.

¿Dónde se encuentra?

El epitelio se encuentra en casi todas las superficies del organismo. Recubre desde la epidermis (la capa externa de la piel), hasta en las membranas que recubren las grandes vías y cavidades del cuerpo (el tubo digestivo, las vías respiratorias, las vías urogenitales, las cavidades pulmonares, la cavidad cardiaca y la cavidad abdominal).

Cuando se trata de la capa de células que recubre las cavidades, el epitelio recibe el nombre de “mesotelio”. Por otro lado, cuando se trata de las superficies internas de los vasos sanguíneos, el epitelio se conoce como “endotelio”. No obstante, no todas las superficies internas se encuentran recubiertas por epitelio; por ejemplo, las cavidades articulares, las vainas tendinosas y los sacos mucosos no lo están (Genesser, 1986).

Lo que tienen en común todos los tipos de epitelio es que, a pesar de ser avasculares, crecen sobre un tejido conectivo que es rico en vasos. Los epitelios están separados de dicho tejido conectivo a través de una capa extracelular que los sostiene, llamada membrana basal.

Origen y tejidos asociados

El epitelio se origina durante el desarrollo embrionario de manera conjunta con otro tipo de tejido al que conocemos como mesenquimo. Ambos tejidos tienen la función de formar casi todos los órganos del cuerpo, desde el cabello hasta los dientes y el tracto digestivo.

Además, las células epiteliales contribuyen de manera importante a desarrollar al embrión desde las primeras etapas, específicamente tienen un papel importante en el desarrollo de glándulas durante este proceso. La actividad llevada a cabo de manera conjunta por el epitelio y el mesenquimo es llamada interacción epitelio-mesenquimal.

Sus funciones

A pesar de que el tejido epitelial no contiene vasos sanguíneos (es avascular), lo que sí contiene son nervios, con lo cual, tiene un papel importante en la recepción de señales nerviosas, así como en absorber, proteger y secretar distintas sustancias dependiendo del lugar específico en el que se ubica. Las funciones específicas del epitelio están directamente relacionadas con la morfología del mismo.

Dicho de otra manera, según la estructura específica de un epitelio, este cumplirá las funciones de secreción, protección, secreción o transporte. Podemos entonces ver las funciones del epitelio según el lugar en el que se encuentran:

1. En las superficies libres

En las superficies libres, el epitelio tiene el objetivo general de proteger al organismo. Dicha protección es ante el daño mecánico, ante la entrada de microorganismos o ante la pérdida de agua por evaporación. Así mismo, y por las terminaciones sensitivas que contiene, se encarga de regular el sentido del tacto.

2. En la superficies internas

En la mayoría de las superficies internas, el epitelio tiene la función de absorber, secretar y transportar; aunque en algunas otras sirve únicamente como una barrera.

Tipos de células epiteliales

El epitelio se clasifica de muchas formas, según su distribución, forma y funciones. Es decir, pueden distinguirse varios tipos de epitelio según las células que lo componen, según el lugar específico en el que se ubican o o según el tipo de capa que forman.

Por ejemplo, de acuerdo con Genesser (1986), podemos dividir al epitelio en distintos tipos a partir de la cantidad de capas extracelulares que contiene, y según su morfología:

  • Epitelio simple, que está compuesto por una sola capa de células.
  • Epitelio estratificado, si hay dos o más capas.

A su vez, tanto el eìtelio simple como el estratificado pueden subdividirse según su forma en epitelio cúbico o cilíndrico, como veremos a continuación:

1. Epitelio plano simple

Compuesto por células planas y achatadas, este epitelio se encuentra por ejemplo en los riñones y en grandes cavidades como las del corazón, así como en todos los vasos sanguíneos.

2. Epitelio cúbico simple

Compuesto por células casi cuadradas de núcleo esférico y se encuentra en la glándula de la tiroides, en los tubos renales y en los ovarios.

3. Epitelio cilíndrico simple,

Con células de forma columnar y núcleos ovalados, que se ubican en las bases de las células.

4. Epitelio cúbico estratificado

Es poco frecuente pero se encuentra en capas de los conductores de las glándulas sudoríparas.

5. Epitelio cilíndrico estratificado

Con capas celulares profundas y se encuentra en conductores excretores de las grandes glándulas.

6. Epitelio de transición

Se llama así porque antes se consideraba que se encontraba entre el estratificado y el cilíndrico, se encuentra en las vías urinarias y en la vejiga, por lo que también se llama urotelio.

Referencias bibliográficas:

  • McCord, K. (2012). Epithelium. Embryo Project Encyclopedia. Recuperado 24 de agosto. Disponible en http://embryo.asu.edu/handle/10776/3946.
  • Genesse, F. (1986). Histología. Editorial Panamericana: Barcelona.