Las verrugas se definen como excrecencias cutáneas por lo general redondas. Todos conocemos esta descripción extendida en la población general, pues basta con prestar atención en alguna zona concreta de nuestro cuerpo para descubrirlas. Lo que no todas las personas conocen es que se tratan de lesiones cutáneas de origen vírico.

Así es, las verrugas encierran muchos más secretos de lo que en un principio podríamos creer: son infecciones de la piel y/o las mucosas causadas por la familia de virus Papillomaviridae, más conocidos como los virus del papiloma humano (VPH).

Hay más de 100 tipos de VPH, de los cuales al menos 14 se consideran oncógenos (de alto riesgo). No se trata de un dato anecdótico, pues los subtipos 16 y 18 son los causantes de más del 70 % de los casos de cáncer del cuello uterino. Además, más del 99 % de los casos de este tipo de cáncer están correlacionados con la infección genital por el VPH ¿Quién diría que una lesión tan inofensiva como una verruga y un cáncer tan letal compartirían un agente causal de la misma familia?

Si quieres saber más sobre los tipos de verrugas, su incidencia global, el proceso que subyace a su formación y otras muchas más cuestiones, continúa leyendo.

Tipos de verrugas: un mundo más allá del grano

Las verrugas son unas lesiones que tienen una forma variable y excrecente, generalmente con una forma globular. Se presentan en distintas zonas de la piel, por lo que distinguiremos la tipología de la verruga según su localización en el cuerpo del paciente. La Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados unidos recoge su clasificación:

  • Verrugas comunes: aparecen generalmente en las manos, pero también en el resto del cuerpo.
  • Verrugas planas: generalmente presentes en la cara y en la frente. Comunes en los niños.
  • Verrugas genitales: como su propio nombre indica, aparecen en la zona púbica, entre los muslos y en áreas genitales.
  • Verrugas plantares: en las plantas de los pies.
  • Verrugas subungueales y periungueales: aparecen por debajo de las uñas o alrededor de ellas.
  • Papilomas mucosos: de nuevo, como su nombre indica, aparecen en las mucosas bucales y vaginales.

En este punto, es necesario aclarar que estamos ante proliferaciones celulares benignas, es decir, no cancerosas. Constituyen una causa muy frecuente de visita al médico, pues se calcula que de un 0,8-22 % de la población adolescente puede llegar a presentarlas. Además, se calcula que el 10 % de las personas que habitan en la Tierra tiene verrugas en algún momento de su vida. A continuación, desarrollamos los tipos de verrugas más importantes una a una.

Eso sí, antes de ello debemos hacer una aclaración. Los tipos de virus del papiloma humano se clasifican según sus diferencias en la secuencia vírica de ADN y no según sus proteínas formadoras de la cápside (por lo que no hablamos de serotipos). Por ello, utilizaremos una nomenclatura de “VPH X” para referirnos a cada variante (por ejemplo VPH 16 o VPH 66), pero no debemos olvidar que siempre estamos ante la misma familia de patógenos.

1. Verrugas comunes o “common warts”

También conocidas como verrucae vulgaris, estas lesiones están relacionadas a la infección por VPH de los tipos 2 y 4, seguidos de otras variantes según el grado de inmunosupresión del paciente. Son pápulas redondeadas de bordes netos, superficie rasposa y color grisáceo. Como ya hemos dicho con anterioridad, pueden aparecer en cualquier zona, pero el área cutánea de las manos suele ser su lugar predilecto..

Normalmente se presentan de forma asintomática, pues no suelen causar dolor, aunque a veces sí que generan malestar en el paciente si están situadas en áreas sujetas a fuerzas por pesos (por ejemplo, en la parte baja de los pies). Poco más hay que decir, excepto que la aparición de lesiones múltiples o de gran tamaño suele estar relacionada a pacientes con cierto grado de inmunodeficiencia (por ejemplo, trasplantes de órganos y otras patologías).

Verrugas comunes

2. Verrugas planas

Esta variante de lesión cutánea verrugosa, algo menos conocida, es causada por los VPH de los tipos 3 y 10, además de apariciones ocasionales por los VPHs 26, 29 y 41. Son verrugas suaves, rosadas y con una superficie ligeramente descamativa.

Su localización suele ser la cara, el área anterior de las piernas y en áreas de rascado. Por esta razón, su naturaleza es “autoinoculativa”, es decir, por contacto físico con una muestra infectada por el virus.

Fuentes profesionales subrayan que, a pesar de que son lesiones inofensivas que no generan síntoma alguno, su tratamiento y extracción es complejo.

Verrugas planas

3. Verrugas palmoplantares

Son causadas, principalmente, por el tipo 1 de VPH, seguido de las variantes 2, 3, 4, 27 y 57. Se trata de pápulas endofíticas (es decir, que crecen hacia dentro) de naturaleza dolorosa. Como su propio nombre indica, se presentan en las plantas de los pies, por lo que su forma es aplanada por el peso del cuerpo y están rodeadas de epitelio cornificado.

Por desgracia, esta variante sí que puede resultar muy molesta para el paciente, pues tareas tales como mantenerse de pie o andar pueden verse dificultadas por la aparición de estas verrugas.

Verrugas plantares

4. Verrugas genitales

Ojo, pues entramos en terreno pantanoso. Igual que la sintomatología en los tipos de verrugas previamente descritos se movía en terrenos desde inofensivos hasta ligeramente molestos, las verrugas genitales son harina de otro costal. Tal y como hemos adelantado al principio, los tipos de VPH 16 y 18 son considerados oncógenos, pues causan más del 70 % de los casos de cáncer de cuello uterino en mujeres.

Vamos más allá, pues en el año 2012 la Organización Mundial de la Salud (OMS) calculó un total de 528.000 casos nuevos y 266.000 muertes por este preocupante tipo de cáncer. El VPH es el causante del 12 % de todos los cánceres femeninos en regiones del Sur Global. Por si esto no fuera poco, estudios vinculan estos tipos de VPH con cánceres de vulva, pene, vagina y ano.

De todas formas, fuentes previamente citadas recogen que la mayoría de las infecciones por VPH de naturaleza genital son poco problemáticas, pues en el 90 % de los casos suelen desaparecer de forma autorresolutiva en menos de dos años sin síntomas asociados. También cabe destacar que existen otras verrugas genitales por VPH con tendencia baja a formar procesos cancerígenos, tales como los tipos 6 y 11.

Aún así, una infección persistente con los VPH oncógenos antes nombrados puede llegar a provocar el temido cáncer uterino. Por suerte, existen dos vacunas (una bivalente y otra tetravalente) que protegen a la población general frente a este tipo de infección patógena. Este tratamiento figura en los calendarios de vacunación de muchos países entre los niños y niñas de 9-14 años de edad, antes de que comiencen a practicar actividades sexuales (el método de contagio de este virus genital).

5. Otros tipos y consideraciones

Si bien nos hemos dejado en el tintero los tipos de verrugas en mosaico, filiformes y periungueales, hemos visto de especial importancia centrarnos en las más comunes y en la variante genital, pues el resto presentan una naturaleza anecdótica de interés epidemiológico moderado.

Si algo queremos que quede claro es el carácter polifacético de los virus del papiloma humano, pues según sus diferencias en la secuencia de ADN que los conforma, pueden llegar a causar desastres tan astronómicos como un cáncer de útero o una simple lesión cutánea sin mayor importancia. Aunque pueda resultar una cuestión baladí, también es importante acotar que estas manifestaciones clínicas se presentan el doble en personas de etnia blanca, y que la proporción de infección entre hombres y mujeres no presenta diferencias significativas.

Resumen

Como hemos podido ver, las verrugas son unas lesiones cutáneas que encierran un mundo mucho más complejo de lo que en un principio se podría esperar.

Los tipos del virus del papiloma humano 16, 18, 31, 33, 35, 39, 45, 51, 52, 56, 58, 59 y 66 son carcinógenos para los humanos, mientras que otros muchos se presentan con lesiones cutáneas relativamente inofensivas para el portador. Por último, es necesario acotar que los genotipos de VPH prevalentes a nivel mundial son: 16, 18, 31, 33, 45, 52 y 58.

Si algo queremos que quede claro con este conglomerado numérico es lo siguiente: la familia de los virus del papiloma humano se puede presentar desde una pequeña verruga cutánea hasta un cáncer de cuello uterino. No por ello queremos asustar a los lectores, sino reportar la variación y el interés epidemiológico de esta familia de virus.

Referencias bibliográficas:

  • De Izaguirre de Arellano, J., & Echezuría, L. (2011). VPH. Archivos Venezolanos de Puericultura y Pediatría, 74(4), 159-162.
  • Papilomavirus humanos (PVH) y cáncer cervicouterino, Organización Mundial de la Salud (OMS). Recogido a 12 de septiembre en https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/human-papillomavirus-(hpv)-and-cervical-cancer
  • Revenga Arranz, F., & Paricio Rubio, J. F. (2001). Las verrugas. Med. integral (Ed. impr), 395-403.
  • Verrugas, Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos. Recogido a 12 de septiembre en https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/000885.htm
  • Verrugas, Kidshealth. Recogido a 12 de septiembre en https://kidshealth.org/es/teens/warts-esp.html
  • Warts, MDSmanuals.com. Recogido a 12 de septiembre en https://www.msdmanuals.com/professional/dermatologic-disorders/viral-skin-diseases/warts