Aunque la psicología social y la comunitaria comparten marcos teóricos y métodos de investigación, cada una de estas disciplinas se caracteriza por aspectos particulares que es importante conocer. En este artículo analizaremos las diferencias principales entre la psicología social y la comunitaria, una de sus ramas más relevantes y reivindicativas.

¿Qué es la psicología social?

La psicología social se puede definir como el estudio científico de la influencia que tiene la presencia de otra personas en la conducta observable y en los contenidos mentales de individuos o grupos concretos. Los otros no tienen por qué estar físicamente presentes, sino que también actúan de forma imaginaria o simbólica a través de las normas sociales y otros factores.

Así, desde esta vertiente de la psicología el comportamiento se entiende como una interacción entre las variables de tipo social que se encuentran presentes en un momento determinado y el estado del individuo. Por lo general se ha prestado una particular atención a la relevancia de constructos cognitivos como los sentimientos, las actitudes o las intenciones.

Entre los fenómenos y procesos más comúnmente estudiados por la psicología social encontramos la cognición social, la atribución de causalidad a comportamientos y sucesos o el autoconcepto (referido a las creencias de una persona sobre ella misma), la autoimagen (representación mental de uno mismo) y la autoestima (componente emocional del autoconcepto).

La mayoría de expertos opinan que la psicología social tal y como hoy la conocemos surgió a principios del siglo XX, con los Estados Unidos como núcleo. Los experimentos de Norman Triplett sobre la facilitación social fueron un hito clave; posteriormente apareció la Escuela de la Gestalt, y después de la Segunda Guerra Mundial el interés en la disciplina aumentó.

Se considera que la psicología social constituye el punto de unión entre la psicología y la sociología, centrada en mayor medida en los colectivos. Aunque estas dos ciencias sociales han ido adquiriendo identidades propias a lo largo de las últimas décadas, los conocimientos de ambas son igualmente útiles para la investigación y la teoría de la psicología social.

Definiendo la psicología comunitaria

Se considera que la psicología comunitaria surgió alrededor de las décadas de 1950 y 1960 en los Estados Unidos. Durante este periodo las consecuencias de la Segunda Guerra Mundial favorecieron la introducción de políticas sociales con el objetivo de aumentar el bienestar de la población, particularmente en grupos de riesgo como las minorías étnicas y los veteranos.

Por lo general el trabajo de los psicólogos comunitarios consiste en analizar las características, los problemas y las necesidades de una población determinada por tal de planificar y aplicar programas de intervención con una finalidad correctora o potenciadora. Con frecuencia el interés de la psicología comunitaria recae en los grupos menos favorecidos.

Aunque podemos englobar la psicología comunitaria dentro del marco de la psicología social, que es más amplio, en su surgimiento también influyeron de forma muy significativa los movimientos que reclamaban una mayor calidad en los servicios de salud mental públicos. Estas reivindicaciones políticas tuvieron un gran peso en el mundo anglosajón de la época.

En este sentido, resulta difícil separar la psicología comunitaria de su vertiente política y reivindicativa, muy vinculada a los movimientos por la defensa de los derechos sociales. Así, la psicología comunitaria ha trabajado tradicionalmente por el empoderamiento de las comunidades marginadas, los servicios públicos y la participación ciudadana en la vida política.

La psicología comunitaria se encuentra íntimamente relacionada con otras disciplinas psicológicas, entre ellas la psicología ambiental, la transcultural y la ecológica. Asimismo su área de aplicación está entrelazada con la que es propia del trabajo social, de la salud pública, de las ciencias políticas, del desarrollo comunitario y de la antropología aplicada.

Diferencias principales entre ambas

Dado que la psicología comunitaria puede entenderse como una subdisciplina dentro de la psicología social, existen muchas similitudes entre ambas, sobre todo en relación a los fundamentos teóricos de ambas ramas.

Así, la psicología comunitaria bebe de los conocimientos obtenidos por la psicología social y los utiliza en contextos humanos concretos.

1. Teoría y práctica

La psicología social tiene un carácter principalmente teórico. Las aportaciones de los profesionales de este campo son utilizadas por otros psicólogos y científicos sociales en múltiples disciplinas aplicadas; la psicología comunitaria, que se focaliza de forma casi exclusiva en aspectos prácticos de la realidad, es un muy buen ejemplo de este hecho.

2. Objetivo principal

Los psicólogos comunitarios normalmente trabajan en pos de la mejora de las condiciones de vida o del funcionamiento social en áreas geográficas específicas. Por contra, la psicología social se centra en comprender y predecir el comportamiento de los seres humanos en función de sus interacciones, teniendo por tanto un carácter mucho más amplio.

3. Foco de análisis

La psicología comunitaria actúa, por definición, en grupos humanos de tamaño más o menos grande; los individuos concretos son relevantes en tanto que influyen en el funcionamiento del colectivo en cuestión. La psicología social tiene una vertiente grupal pero también otra, quizá más importante aún, con el foco individual típico de la psicología en general.

4. Ideología política

Por lo general los psicólogos comunitarios tienen una clara vocación reivindicativa, identificándose con ideas y propuestas socialistas (aunque evidentemente en todo campo hay excepciones y tendencias contradictorias). En cambio los psicólogos sociales pueden preferir mantenerse al margen de la política, lo cual les ha valido críticas desde la psicología comunitaria.

5. Relación con otras disciplinas

Mientras que la psicología social tiende a contenerse a ella misma en mayor medida, la psicología comunitaria tiene un carácter más interdisciplinario: los profesionales de esta disciplina normalmente trabajan de forma conjunta con otros actores sociales y con expertos en distintas materias por tal de solucionar los problemas específicos de un grupo.