Un resumen de las características de este tipo de amnesia. Unsplash.

La amnesia postraumática o síndrome amnésico postraumático se produce con frecuencia en sujetos que han sufrido lesiones en la cabeza y puede persistir durante años, afectando gravemente al recuerdo de acontecimientos. Veamos cuáles son sus características.

Amnesia postraumática: definición

El término de amnesia postraumática fue acuñado por primera vez por el neurólogo inglés Charles P. Symonds para referirse a una alteración general del funcionamiento cerebral después de que se haya recuperado la conciencia. La investigación actual define la amnesia postraumática como una alteración de la memoria persistente, estable y global, debido a un trastorno orgánico cerebral, en ausencia de otro tipo de déficits cognitivos.

En la amnesia postraumática se produce una dificultad en la evocación y adquisición de nueva información; el sujeto es incapaz de llevar un registro continuo de sus actividades diarias. Este síndrome es frecuente que ocurra en traumatismos craneoencefálicos (TCE) moderados y graves, junto con déficits mnésicos permanentes.

Estos déficits de memoria se deben, principalmente, a lesiones focales en el hipocampo (estructura estrechamente ligada a la memoria y la localización especial) y estructuras contiguas, así como a otros daños cerebrales difusos.

Características de este síndrome

La amnesia postraumática es el resultado de la suma de diversos factores como la pérdida de conciencia producida por la lesión, la amnesia retrógrada que oscila desde pocos minutos a años anteriores al accidente y la amnesia anterógrada que abarca de unas horas a los meses siguientes a la recuperación de la conciencia.

Este síndrome mnésico se compone de diversos factores como la pérdida de conciencia fruto de la lesión o traumatismo, la amnesia retrógrada (incapacidad de recordar eventos producidos antes de la lesión) y, en ocasiones, la amnesia anterógrada. Parkin y Leng definieron las siguientes características de la amnesia postraumática:

  • No existe un déficit de memoria a corto plazo (evaluada mediante tareas como el span de dígitos).
  • La memoria semántica, encargada de codificar, almacenar y recuperar información aprendida, no se ve afectada.
  • Incapacidad permanente para almacenar nueva información tras la lesión (evaluada mediante tests de evocación y reconocimiento).
  • En algunos pacientes, incapacidad para recuperar información almacenada en la memoria a largo plazo previa a la lesión.
  • La memoria procedimental (encargada del recuerdo de habilidades motoras y ejecutivas) no se ve afectada.
  • Las habilidades motoras se conservan y el sujeto es capaz de formar nuevos recuerdos en la memoria procedimental.

¿Qué puede causar esta alteración de la memoria?

Los golpes y traumatismos en la cabeza y el cráneo son las causas más conocidas cuando nos referimos a la amnesia postraumática. Sin embargo, existen otra serie de factores -algunos evitables- a tener en cuenta para saber qué puede causar un síndrome de este tipo.

1. Accidente cerebrovascular

Un accidente cerebrovascular sucede cuando el flujo de sangre al cerebro se detiene y éste no puede seguir recibiendo oxígeno y nutrientes. Las neuronas pueden llegar a morir, generando daños permanentes a nivel funcional y estructural.

2. Encefalitis

La encefalitis o inflamación del cerebro puede originarse a consecuencia de una infección vírica (por ejemplo, el virus del herpes simple) o como una reacción autoinmunitaria a un cáncer.

3. Hipoxia o anoxia

La hipoxia, cuando hay falta de oxígeno, y la anoxia, cuando hay una ausencia total del mismo, puede ser factores causales en una amnesia postraumática. Esta falta de oxígeno puede deberse a un ataque cardíaco, una dificultad respiratoria o una intoxicación por monóxido de carbono, por ejemplo.

4. Abuso de alcohol

El abuso de alcohol a largo plazo puede provocar deficiencia de tiamina (vitamina B1). Una deficiencia severa de esta vitamina puede degenerar en daños cerebrales y la aparición del síndrome de Wernicke-Korsakoff, una enfermedad cerebral que causa lesiones en el tálamo y el hipotálamo, resultando en un daño irreversible en funciones cognitivas como la memoria.

5. Enfermedades degenerativas, tumores y otras patologías

Enfermedades cerebrales degenerativas, tumores y otras patologías como el cáncer pueden provocar síndromes mnésicos en función de las zonas del cerebro afectadas.

Síntomas

La amnesia postraumática se acompaña generalmente de una fuerte desorientación temporal y espacial, déficits atencionales (principalmente en atención sostenida y focalizada), amnesia retrógrada y anterógrada, confabulación, agitación y conducta desinhibida.

En el transcurso del síndrome, los pacientes se sienten confusos, desorientados y tienen una gran dificultad para procesar la información que proviene del ambiente. Según la intensidad de la lesión, los pacientes recordarán con mayor o menor dificultad los hechos sucedidos en torno al accidente o minutos antes.

En lo que respecta al lenguaje, los sujetos que sufren amnesia postraumática suelen presentar un discurso incoherente y su percepción del entorno y de los estímulos nuevos está distorsionada, lo que genera una exacerbación de la confusión y el miedo.

También es común que los pacientes se muestren agresivos (física o verbalmente) e inquietos. Además, las personas con el síndrome amnésico postraumático pueden presentar alucinaciones.

Otros déficits mnésicos

Además de la amnesia postraumática, existen otro tipo de síndromes mnésicos en los que se ven afectados distintos tipos de memoria en diversas zonas cerebrales. A continuación se presentan los más habituales:

1. Síndrome amnésico temporal

En las amnesias en las que se ve afectado el lóbulo temporal medial, el paciente suele presentar una amnesia episódica y semántica anterógrada (afecta tanto a la información de carácter general como personal y autobiográfica) y una amnesia retrógrada. Sin embargo, se mantiene preservada la memoria a corto plazo y la procedimental.

2. Síndrome amnésico diencefálico

En las amnesias diencefálicas, los pacientes presentan amnesia retrógrada y amnesia anterógrada (tanto semántica como episódica) que no se explica siempre por una incapacidad de almacenar información sino que puede relacionarse, en parte, con un trastorno del recuerdo, elemento que las distingue de las amnesias temporales.

Por otro lado, en este síndrome también existe un déficit en metamemoria (capacidad para valorar su propia capacidad memorística)

3. Síndrome amnésico frontal

Las amnesias por lesión en la corteza frontal no producen una pérdida global de memoria, ya que esta zona del cerebro se encarga de procesos estratégicos de recuperación, monitorización y verificación de información. En cambio, los pacientes sí ven mermada su capacidad de búsqueda y selección de información pertinente para cada situación y contexto.

4. Demencia semántica

Este tipo de síndrome amnésico cursa con una afectación importante de la memoria retrógrada declarativa (encargada de almacenar recuerdos y eventos de nuestra vida que pueden expresarse de manera explícita). Sin embargo, la memoria no declarativa, la gramática del lenguaje y las demás funciones cognitivas están preservadas.

Referencias bibliográficas:

  • Fernández-Ballesteros, R. (2005). Introducción a la Evaluación Psicológica I y II. Ed. Pirámide. Madrid.
  • Kolb, B. & Wishaw, I.Q. (2006) Neuropsicología Humana (5a Ed.). Editorial Médica Panaméricana: Buenos Aires.