Un tipo de trastorno del habla causado habitualmente por lesiones cerebrales. Unsplash.

La apraxia del habla es un trastorno adquirido de origen neurológico en el que se altera la capacidad de la persona para producir los sonidos y el lenguaje de una forma coherente e inteligible, debido a que se alteran el ritmo, la entonación o la velocidad del habla.

En este artículo veremos en qué consiste este trastorno, cuáles son los principales tipos de apraxia del habla y sus síntomas, así como los distintos tratamientos disponibles.

¿Qué es la apraxia del habla?

El término “apraxia” es hoy empleado para referirse a una programación del habla motora deficiente. Fue el médico y anatomista Paul Broca el primero en referirse a este concepto a mediados del S.XIX. Este trastorno es una consecuencia del daño producido en el hemisferio cerebral izquierdo.

La apraxia del habla es un trastorno neurológico relacionado con el lenguaje que provoca alteraciones en la articulación y la prosodia (elementos de la expresión oral como el acento o la entonación). Las evidencias apuntan a que esta afección es el resultado de una lesión en la tercera circunvolución frontal del hemisferio dominante (en el área de Broca) o área de Brodmann 44 y 45. También se ha apuntado a que los ganglios basales podrían tener funciones de programación del habla similares.

Este tipo de lesiones pueden ser provocadas por traumatismos, tumores, enfermedades degenerativas, y otros trastornos meurológicos, aunque la etiología más frecuente suele ser el accidente cerebrovascular. Normalmente la lesión cerebral ocurre en los lóbulos parietales o en áreas adyacentes, con una conservación de los patrones de movimiento aprendidos.

Con menor frecuencia, la apraxia del habla resulta del daño sufrido en otras áreas cerebrales, como la corteza premotora (situada justo por delante de la corteza motora), otras zonas del lóbulo frontal o el cuerpo calloso; también puede ocurrir que exista una afectación difusa vinculada a demencias degenerativas.

Tipos de apraxia del habla

Existen dos tipos principales de apraxia del habla: la apraxia del habla adquirida y la apraxia del habla infantil. Veamos en qué consiste cada una de ellas.

Apraxia del habla adquirida

Este tipo de apraxia del habla puede ocurrir a cualquier edad, aunque generalmente afecta a los adultos. Este tipo específico de apraxia se da como consecuencia de lesiones en zonas del cerebro que están involucradas en el habla y ocasiona pérdida o deterioro de las habilidades para hablar. Puede ser el resultado de un ataque cerebral, una lesión de la cabeza, un tumor o cualquier otra enfermedad que afecte al cerebro.

Además, este tipo de apraxia del habla puede presentarse junto con otros trastornos que afectan al sistema nervioso, como por ejemplo: la disartria, un trastorno caracterizado por la dificultad para articular sonidos y palabras, causado por una parálisis o ataxia de los centros nerviosos que controlan los órganos fonatorios; o la afasia, una afección del lenguaje que consiste en la dificultad o la incapacidad de comunicarse a través del habla, la escritura o la mímica, debida a lesiones cerebrales.

Apraxia del habla infantil

Este tipo de apraxia está presente desde el nacimiento. La apraxia del habla infantil no es el mismo trastorno que un retraso en el desarrollo del habla, en el que el niño desarrolla un habla normal pero de forma más lenta. En la apraxia, los niños tienen dificultades para planificar los movimientos necesarios para producir el habla.

Aunque los músculos que participan en el proceso del habla no estén débiles, no funcionan como deberían porque existe una dificultad evidente para dirigir o coordinar los movimientos. Con todo, todavía no se comprenden muy bien cuáles son las causas de este trastorno, ya que los estudios y las pruebas de neuroimagen no han podido hallar evidencias de daño cerebral o diferencias en la estructura cerebral de estos niños.

Es habitual que los niños con apraxia del habla tengan algún familiar con antecedentes de un trastorno de la comunicación o de algún tipo de problema de aprendizaje. Por este motivo, algunos investigadores han sugerido que los factores genéticos pueden tener un papel significativo en el desarrollo del trastorno. Cabe señalar también que el sexo sería una variable igualmente significativa, ya que este tipo de apraxia suele afectar más a niños que a niñas.

Síntomas característicos

Existen una serie de síntomas característicos en las personas que padecen la apraxia del habla. Aunque pueden variar en función de la edad y de la gravedad del trastorno y de los problemas del habla, los más habituales son los siguientes:

La persona comete ensayos y errores para luego intentar autocorregirse.

  • Existe una inconsistencia articulatoria sobre repetidas producciones de mismo enunciado (la persona no consigue articular bien los sonidos aunque lo intente varias veces).
  • Se dan errores de prosodia (en la acentuación, la entonación y el ritmo).
  • Se dan errores de incoherencia en el habla (por ejemplo, la persona dice bien una palabra pero luego no la puede repetir).
  • Se produce una distorsión en los sonidos y dificultades para pronunciar correctamente las palabras (por la incapacidad para colocar bien los músculos orofaciales).
  • La persona tiene dificultades para iniciar un enunciado (titubea cuando empieza a articular las primeras palabras).

Tratamiento

El objetivo del tratamiento de la apraxia del habla es conseguir que el paciente sea capaz de comunicarse de forma eficaz; por lo tanto, lo que el profesional persigue es restaurar, dentro de lo posible, el habla del paciente, esto es, que llegue a ser funcional aunque no se consiga devolver a la persona a los niveles de comunicación que existían antes de la aparición del trastorno.

Actualmente, hay un consenso por el cual se considera que existen cinco categorías de tratamiento para la apraxia del habla: el articulatorio kinemático; el tratamiento basado en la tasa y/o ritmo; la comunicación alternativa y/o aumentativa; la facilitación y reorganización intersistémica; y otros tratamientos.

El tratamiento articulatorio kinemático se centra en tratar los problemas de articulación, poniendo el foco en los aspectos espaciotemporales de la producción del habla. En lo que respecta a los métodos basados en la tasa y/o el ritmo, su método se basa en tratar la alteración que presentan los pacientes en los tiempos de producción del habla, ayudándoles a controlar el ritmo para, de este modo, recuperar los patrones temporales del habla.

En cuanto a la comunicación alternativa y aumentativa, son dos formas de intervención que buscan mejorar la comunicación mediante el uso de modalidades distintas al uso tradicional del habla. Algunas actividades de esta método implican el uso de símbolos, dibujos y tableros de comunicación, programas informáticos, etc.

Por último, en relación con las técnicas de facilitación y reorganización intersistémica, cabe señalar que estos métodos comprenden la utilización de sistemas y modalidades que se encuentran intactos en el paciente para facilitar la puesta en marcha de otras modalidades y sistemas que se encuentran alterados; por ejemplo, a través del uso de gestos o estímulos gráficos que faciliten el habla, cantando melodías familiares, etc.

Referencias bibliográficas:

  • R. González Victoriano y L. Toledo Rodríguez, «A Apraxia del Habla: Evaluación y Tratamiento,» 2015. [En línea]. Available: http://repositorio.uchile.cl/handle/2250/134234
  • Ygual-Fernández A, Cervera-mérida JF. Dispraxia verbal: características clínicas y tratamiento logopédico. Rev Neurol. 2005; 40: 121-26