En series y películas, o directamente en la vida real, es frecuente ver cómo ante un viaje en barco muchas personas se marean y terminan vomitando por la borda. 

Tampoco es raro pensar en alguien que se marea en un viaje en coche y necesita tomarse algún tipo de medicamento o chicle contra el mareo. En ambos casos, estamos ante un molesto problema denominado cinetosis o mareo por movimiento.

¿Qué es la cinetosis?

El mareo por movimiento, mareo cinético o cinetosis es un estado de malestar ante la presencia de movimientos aceleratorios o desaceleratorios. 

Se trata de un fenómeno muy frecuente y que bajo determinadas condiciones puede aparecer en la mayor parte de la población, no siendo algo preocupante ni indicativo de un problema serio. Sin embargo suele ser más frecuente en mujeres que en varones, así como en la población que va desde los dos hasta los veinte años de edad.

Síntomas de la cinetosis

La cinetosis se caracteriza por la presencia de alteraciones gástricas tales como náuseas y vómitos junto con sudoración, hiperventilación, baja tensión, cefalea y sensación de aturdimiento y angustia. Posteriormente suele sobrevenir un gran cansancio.

El malestar propio de la cinetosis suele producirse en situaciones en las que nos estamos moviendo en un vehículo. Si bien nuestro cuerpo permanece quieto dentro de él, éste está en un movimiento constante que provoca una contradicción entre nuestro equilibrio y nuestra visión. Generalmente aparece cuando hacemos un viaje en coche o en barco (también aparece en aviones y trenes). 

Curiosamente no suele aparecer en métodos de transporte como el metro, probablemente debido a que la percepción de los objetos externos es mucho más limitada al estar circunscritos al túnel en cuestión. También se ha observado la presencia de cinetosis en entornos de realidad virtual, debido a que lo que vemos y nuestra posición y equilibrio no se coordinan.

¿Porqué se produce?

La cinetosis es producida principalmente por la presencia de un desajuste entre la información vestibular proveniente del oído interno y la visual. Mientras que la primera (la cual nos informa de la posición del cuerpo respecto al suelo y nos permite mantener el equilibrio) detecta que nuestro organismo está inmóvil, nuestro sistema visual refleja lo contrario al observar que el entorno se mueve a gran velocidad. Esto resulta especialmente visible cuando intentamos leer o fijar la vista en algo inmóvil en un vehículo cuyo movimiento resulta perceptible, momento en que puede aparecer o acentuarse el malestar.

Asimismo aspectos como el estado emocional del sujeto y la ausencia de buena ventilación (quien sufra cinetosis o conozca a alguien que lo haga es frecuente que se encuentre con la necesidad de abrir las ventanas para que circule el aire) pueden influir en la presencia o intensidad de los síntomas.

¿Y cómo la prevenimos?

La cinetosis es un problema que puede ser molesto cuando debemos viajar o transportarnos de un lugar a otro en algún tipo de vehículo. Los síntomas concretos son difíciles de tratar una vez han comenzado, pero pueden intentar prevenirse siguiendo diferentes estrategias.

1. Posición

En primer lugar, la posición que ocupemos en el vehículo influye activamente en el padecimiento de los síntomas. La persona que conduce o aquellos que toman posiciones que permiten focalizar la atención en un punto fijo en el que no percibamos movimiento suelen no padecer los efectos de la cinetosis. Lo mismo ocurre cuando se viaja de cara al sentido de la marcha (ver los objetos alejándose marea más que lo contrario), y cuando el sujeto se sitúa en las zonas con menor cantidad de movimiento del vehículo.

2. Ventilación

La ventilación es, como hemos dicho, un aspecto relevante. La percepción de olores desagradables se suma a la contradicción entre visión y equilibrio, generando un malestar y movimiento gastrointestinal mayores. Por ello una forma de prevenirlo es situarnos en una zona con ventilación constante. Fumar también puede ser perjudicial, con lo que se recomiendo no hacerlo antes ni durante el viaje.

3. Ingesta y consumo de alcohol

Otro aspecto a prevenir es la ingesta excesiva. Se recomienda comer y beber en cantidades pequeñas si a continuación vamos a realizar un viaje. Sin embargo, tanto comer demasiado como no comer puede resultar perjudicial y provocar un mayor nivel de molestia en el sujeto. El consumo de alcohol también agrava el malestar

4. Medicación

Masticar chicle o consumir fármacos anticinéticos como la conocida Biodramina previamente al viaje suele resultar efectivo, si bien en el caso de los fármacos se ha tener especial precaución dado que suelen causar efectos hipnótico-sedantes que pueden alterar la percepción y los reflejos, con lo que no deben tomarse si se va a conducir.

5. Descanso

Dormir durante el viaje puede ser una estrategia para evitar notar los efectos de la cinetosis. Y aunque no durmamos es recomendable cerrar los ojos. Asimismo, se recomienda haber descansado correctamente antes de iniciar el viaje.

6. Control del vehículo

El tipo de movimientos que realice el vehículo también es importante. Curvas y cambios bruscos de dirección o velocidad pueden generar un mayor nivel de malestar o iniciar los síntomas, de manera que podrían intentar evitarse en lo posible.

7. Actividades

Actividades que fijen la mirada en un elemento concreto a la vez que notamos el movimiento de objetos en el exterior están contraindicados. Por ejemplo leer, enviar mensajes de texto o ver la televisión o vídeos desde el móvil pueden generar mareo cinético.

8. Habituación

En algunos casos en que las personas deben por su profesión someterse a grandes aceleraciones que pueden provocar mareos resulta de gran utilidad realizar tareas que permitan la habituación a esas condiciones.