Un concepto asociado a los síntomas típicos del estrés.

Existen tres tipos de modelos teóricos que intentan explicar el estrés, dependiendo de si consideran el estrés como respuesta, como estímulo o como interacción entre el estímulo y la respuesta.

Aquí conoceremos un modelo basado en la respuesta, el Síndrome General de Adaptación de Selye. El modelo de Selye considera el estrés como una variable dependiente, y configura su teoría considerando el estrés como respuesta del organismo. Vamos a conocerlo con detalle en este artículo.

Hans Selye: el estrés como respuesta

Hans Selye fue un fisiólogo y médico austrohúngaro, nacido en Viena en 1907, que elaboró una teoría para explicar el Síndrome General de Adaptación (SGA). Selye definió el estrés como una respuesta general, estereotipada y que implica la activación del eje hipotalámico-hipofisario-suprarrenal (HHS) y del Sistema Nervioso Autónomo (SNA).

Según el autor, el organismo se activa ante una fuente de estrés. Si la activación persiste, aparecerá el “Síndrome de estrés” o Síndrome General de Adaptación.

La aparición del SGA conlleva la aparición de diferentes cambios a nivel fisiológico. Tres de los más importantes son:

  • Hiperplasia de la corteza suprarrenal (aumento anormal de su tamaño).
  • Involución del timo (reducción del tamaño y peso).
  • Desarrollo de úlcera péptica (llagas abiertas que se desarrollan en el revestimiento interno del estómago y en la parte superior del intestino).

¿Qué es el Síndrome General de Adaptación?

Selye definió operativamente el estrés basando esta definición en 2 fenómenos objetivables:

1. Estresor

Es toda aquella demanda que supera los recursos del individuo y que evoca el patrón de respuesta de estrés o Síndrome General de Adaptación.

2. Respuesta de estrés

Es el propio Síndrome General de Adaptación. Su aparición implica una serie de cambios que se van produciendo como consecuencia de la presencia sostenida de un estresor. Además, esta respuesta de activación es generalizada (afecta a todo el organismo) e inespecífica (aparece ante cualquier situación de estrés).

Fases de desarrollo

Por otro lado, Selye diferencia tres fases propias del Síndrome General de Adaptación:

1. Fase de alarma

A nivel fisiológico, en esta fase se activan dos sistemas: el neural y el neuroendocrino. Esta fase aparece inmediatamente tras la amenaza. Se liberan diferentes hormonas: adrenalina, corticotropina y corticoides, orientadas a movilizar recursos.

Esta fase, a su vez, se divide en dos subfases:

1.1. Fase de choque

Es la reacción más inmediata, e implica taquicardia, hipotonía, disminución de la temperatura y de la presión sanguínea.

1.2. Fase de contrachoque

Se trata de una reacción de rebote, que implica el agrandamiento de la corteza suprarrenal y la involución del timo. Aparecen los signos opuestos a la fase de choque.

En la fase de alarma, pueden ocurrir dos cosas: que se supere la situación o que no. Si se supera, finaliza el Síndrome General de Adaptación; si no se supera, se reducen los recursos movilizados y aparece la segunda fase: la fase de resistencia.

2. Fase de resistencia

Aquí la activación del organismo es elevada, aunque menor que en la fase anterior. Esta activación puede mantenerse más tiempo, ya que el organismo, en cierta manera, se adapta al estresor.

Los síntomas negativos (fisiológicos) aquí mejoran, e incluso desaparecen. La resistencia que muestra la persona es mayor para el agente nocivo y menor para otros estímulos diferentes a este.

Nuevamente, aquí pueden ocurrir dos cosas: que se supere la situación o que no. Si se supera, finaliza el Síndrome General de Adaptación, y si no se supera, llega la tercera y última fase: la fase de agotamiento.

3. Fase de agotamiento

En esta fase los recursos se agotan. El individuo pierde la capacidad de adaptación al estresor, que suele ser severo y prolongado. Reaparecen los síntomas de la fase de alarma.

En esta fase es cuando el individuo es más vulnerable a las enfermedades. Además, eta fase no es irreversible, salvo en casos extremos, y la persona necesitará un período de descanso para recuperar reservas.

Los experimentos de Selye

Si vamos al origen del Síndrome General de Adaptación, encontramos los experimentos que desarrolló Hans Selye. Éstos estuvieron enfocados a descubrir una nueva hormona sexual. Para ello, inyectó extracto de ovario en ratas y analizó los resultados, que le permitieron observar una constancia en los cambios producidos.

Estos cambios consistían, entre otros, en hipertrofia de la corteza adrenal, atrofia del sistema retículo endotelial y la aparición de úlceras gástricas y duodenales. Además, la magnitud de tales cambios fue proporcional a la cantidad de extracto ovárico inyectado.

Selye fue introduciendo a las ratas diferentes sustancias, y todas producían el mismo efecto.

Unos años más tarde, cuando se estaba formando como médico en la Universidad de Praga, tuvo su primer contacto con enfermos. Encontró que muchos de ellos se quejaban de síntomas generales como fiebre, cefalea, pérdida de peso… y que dichos síntomas eran independientes de la enfermedad que tuvieran.

El término de stress

Así, Selye denominó a este efecto como "Síndrome de sólo estar enfermo", y relacionó el concepto con los hallazgos encontrados en las ratas, que también reaccionaban igual ante sustancias diferentes.

Años más tarde, Selye definió la condición con la que el organismo responde a agentes nocivos (stressors) con el término stress (que significa tensión, presión, coacción).

El concepto de stress fue rápidamente acogido y usado a nivel mundial, con sus adaptaciones pertinentes.

Referencias bibliográficas:

  • Bértola, D. (2010). Hans Selye y sus ratas estresadas. Medicina Universitaria, 12(47), 142-143
  • Amigo, I. (2012). Manual de Psicología de la Salud. Madrid: Pirámide.