Edad del Bronce: características y fases de esta etapa histórica

Un resumen de las características y etapas evolutivas de la Edad del Bronce.

Nahum Montagud Rubio

Nahum Montagud Rubio

Edad del Bronce

Algo tan simple como es una aleación de dos metales dio lugar a un período crítico para el desarrollo de la humanidad. La Edad de Bronce fue el paso de los humanos nómadas a sociedades sedentarias, propietarias y defensoras de sus tierras y cosechas por medio de las más sofisticadas armas, hechas, como no, de ese metal.

El desarrollo de la agricultura unido a un mejor manejo de la metalurgia dio paso, poco a poco, a marcadas desigualdades socioeconómicas, jerarquías de poder y complejos sistemas urbanos que evolucionarían a las más grandes civilizaciones que gobernaron en el mundo antiguo.

A continuación descubriremos qué grandes cambios sociales, culturales y económicos se dieron durante la Edad de Bronce, un período que, de no haberse dado, probablemente estaríamos cazando conejos en el campo para poder vivir.

¿Qué es la Edad del Bronce?

La Edad de Bronce comprende un largo período de la prehistoria que los historiadores ubican entre el 3.800 y el 1.200 a.C. En esta época se dieron una serie de cambios culturales intensos que dieron lugar a la formación de las primeras grandes civilizaciones, unido a su estructura social, desigualdades socioeconómicas y cultura compleja, todo ello consecuencia de un nuevo elemento: el bronce, una aleación de cobre y estaño.

Este material dio lugar a la fabricación de todo tipo de utensilios, desde herramientas para trabajar el campo a artesanía para decorar a las élites, que permitieron que se realizara todo tipo de cambios económicos y culturales. El bronce resultaba ser un metal mucho más manejable que el que se había usado en la etapa anterior, el cobre, y solo sería superado por el metal de la siguiente, el hierro. Son las edades del Cobre, el Bronce y el Hierro las tres que conforman el gran período de la Edad de los Metales.

La Edad del Bronce no fue un período homogéneo. Los historiadores distinguen en ella las siguientes tres subdivisiones:

  • Edad de Bronce Antigua: entre 3.500 a.C. y 2.000 a.C.
  • Edad de Bronce Media: entre 2000 a.C. y 1600 a.C.
  • Edad de Bronce Final: entre 1600 a.C. y 1200 a.C.
Edad del Bronce

Características de la Edad de bronce

Como comentábamos, la Edad del Bronce no es un período homogéneo. Las tres subetapas que la dividen muestran formas de vivir bien diferentes las unas de las otras.

1. Edad de Bronce Antigua

Esta etapa comprende unos 2.500 años y fue la inmediatamente posterior a la edad de cobre. Este primer período de la Edad de Bronce se caracteriza por encontrarse entierros colectivos, es decir, apilar los cadáveres de los recién fallecidos en un mismo lugar, como fosas.

Los grupos humanos de este período, aunque ya habían empezado a desarrollar agricultura en algunos lugares del mundo, todavía tenían un estilo de subsistencia propio de los nómadas, recolectando frutos y cazando animales. Viajaban de región en región buscando alimentos y, cuando se agotaban, cambiaban de lugar huyendo del hambre.

Algunos grupos desarrollaron la agricultura y la ganadería, desarrollando herramientas especiales para trabajar la tierra, hechas a partir de bronce. Estas primeras culturas agrícolas se asentaron en lugares fijos, dejando de ser nómadas y pasando a ser sedentarias. Empiezan a desarrollar la idea de propiedad de la tierra y lo que ella les da.

Los agricultores más afortunados tenían exceso de cosechas, las cuales intercambiaban por minerales u otros alimentos con otros ganaderos o miembros de culturas vecinas. Otros que no tenían tan buena suerte preferían atacar a quien tenía más, para apoderarse de sus bienes. Es por esto que en esta época empiezan a surgir armas con la clara intención de defenderse o atacar a otras personas. Surgen las primeras guerras, aunque tribales.

2. Edad de Bronce Media

La Edad de Bronce media duró aproximadamente unos 400 años, aunque el inicio y duración de este período varía según la región. Gracias a un mejor desarrollo de la agricultura y la ganadería, unido a una mejor explotación de los recursos siderúrgicos, surge el comercio entre grupos humanos.

Es en esta época en el que el caballo ha sido domesticado, permitiendo transportar mercaderías de pueblo en pueblo con mayor facilidad, especialmente valiéndose de la ayuda de carros y bolsas hechas con cuero o tejidos vegetales.

El comercio no únicamente implica el intercambio de alimentos y metales, sino también de objetos elaborados. En esta época la figura del artesano va tomando fuerza e importancia, permitiendo crear mejores armas y herramientas más sofisticadas, además de fabricar artesanías como vasijas, botijos o prendas de vestir.

Al haber un mayor desarrollo de las armas y un interés en aumento sobre el control de la tierra las guerras se van sofisticando. Se realizan las primeras campañas militares con estrategia, superando las riñas tribales a base de palos y piedras con verdaderas batallas campales con espadas, escudos y estoques.

3. Edad de Bronce Final

La Edad de Bronce Final duró aproximadamente unos 400 años, aunque como con el resto de etapas de la Edad de Bronce su inicio y fin es diferente según la región. Tradicionalmente se considera a este período como el de transición hacia la Edad de Hierro y se producen unos grandes cambios culturales.

En esta época hay marcadas diferencias entre miembros de los poblados, herencia de las dos edades anteriores. Ya sea porque se ha tenido suerte con las tierras de cultivo o porque se es un habilidoso guerrero o artesano, hay personas que poseen más riquezas y prestigio que el resto de sus vecinos del poblado.

Los pueblos van volviéndose más complejos, apareciendo figuras de poder similares a lo que acabarían siendo, con el paso de los siglos, los primeros reyes. Para demostrar su poder, los miembros de estas tribus que ostentaban más riquezas se decoraban con joyas de bronce y oro, dando a entender al resto que estaban por encima de ellos.

Como el arte de la guerra ha ido progresando y se han desarrollado mejores estrategias y fabricado armas más dañinas, muchos poblados empiezan a construir murallas o se fundan en lugares altos, donde pueden tener una buena perspectiva de sus alrededores. Las espadas son más dañinas y efectivas y se crean las primeras lanzas. También se crean sofisticadas prendas defensivas, como escudos, corazas y cascos.

De agricultores a emperadores

Los arqueólogos saben que en la Edad de Bronce empezaron a surgir las primeras diferencias socioeconómicas a juzgar por los hallazgos realizados en tumbas. Como comentábamos, es en esta edad en la que los seres humanos se vuelven sedentarios, gracias a la mejora de las técnicas agrícolas. Si antes las personas dependían de la naturaleza, estando bajo la crónica amenaza del hambre y teniendo que buscar animales que cazar y frutos que recolectar constantemente, ahora, con el cultivo disponen de una fuente casi ilimitada de alimentos.

Pero no todo el mundo tenía la misma suerte. Había quienes conseguían plantar sus cultivos en tierras muy fértiles y, además, sabían cómo trabajar la tierra, teniendo más beneficios. Su excedente lo intercambiaban por otros productos con otros agricultores afortunados o con artesanos, lo cual les hacía ganar una amplia gama de productos que les daba poder.

Otros no tenían tanta buena suerte y o bien se morían de hambre o bien tenían que trabajar en tierras de otra persona a cambio de un poco de comida. Los que tenían más ganaban más influencia en el poblado, mientras que los que tenían menos acababan transformándose en sus siervos.

En otros casos, los que no habían tenido tanta suerte luchaban para conseguir aquello que se proponían por medio de sofisticadas estratagemas. La guerra por el control de los recursos es algo que tiene mucha importancia en la edad de bronce, y por esto no es de extrañar que se sofistiquen las armas. Estas herramientas no eran para cazar a animales, sino para defenderse y atacar a otras personas, robarles sus cultivos, hacerlos esclavos o matarlos para apropiarse de sus tierras.

Fuere como fuere, las desigualdades se fueron agravando con el paso del tiempo, haciendo que quienes tenían más acabaran ostentando posiciones de poder dentro del poblado. A medida que las culturas se extendían y se sofisticaban, convirtiéndose en las grandes civilizaciones que serían China, Mesopotamia o Egipto, sus gobernantes, fueran reyes, emperadores o faraones descendían, probablemente, de agricultores que en la Edad de Bronce habían encontrado fértiles tierras o sabían fabricar buenas armas.

A medida que vamos avanzando en la Edad de Bronce vemos que las tumbas de la élite eran más sofisticadas y llenas de ajuar. Todo tipo de joyas de bronce, oro, tejidos caros y adornos muy bien trabajados son algunos de los objetos que podemos encontrar en las tumbas de los que, seguramente, eran los líderes de los poblados prehistóricos. Desde luego no eran sociedades igualitarias.

Referencias bibliográficas:

  • González Marcén, Paloma; Lull, Vicente; Risch, Robert (1992). Arqueología de Europa, 2250-1200 A.C. Una introducción a la "Edad del Bronce". Madrid (primera edición) (Editorial Síntesis).
  • Margueron, Jean-Claude (2002). Las primeras utilizaciones de los metales. Los mesopotámicos. Fuenlabrada: Cátedra. ISBN 84-376-1477-5.

Graduado en Psicología con mención en Psicología Clínica por la Universidad de Barcelona. Postgrado de Actualización de Psicopatología Clínica en la UB.

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