Existen diferentes metodologías para ayudar a los niños a adquirir la capacidad de la lectura, siendo algunos más eficaces que otros.

Uno de los más innovadores es el conocido como método Glifing. Dedicaremos los siguientes párrafos a analizar dicho sistema para poder conocer sus principales características y poder también establecer algunas conclusiones en cuanto a su eficacia.

¿Qué es el Método Glifing?

El método Glifing es una metodología que sirve como apoyo para aquellos niños que están experimentando dificultades para aprender a leer de manera fluida. La base de este método es la utilización de un soporte digital, es decir, un ordenador o una tablet, para realizar una serie de actividades que ayudan en este aprendizaje, siempre de una manera lúdica.

En otras palabras, el método Glifing se plantea ante el niño como un videojuego, para crear una atmósfera divertida y motivadora que fomente la participación del infante y así conseguir el objetivo, que es proporcionarle las herramientas para que pueda superar las dificultades que ha experimentado y así aprender a leer correctamente.

La importancia de una buena capacidad de lectura es vital, pues de este hito educativo va a depender el que el niño tenga las habilidades necesarias para superar los sucesivos. Por lo tanto, si un niño que está aprendiendo a leer comienza a mostrar signos de estar pasando por dificultades para adquirir dicha destreza, más allá de las habituales, y no se hace nada para remediarlo, podrá tener problemas en otras áreas lectivas en el futuro.

Precisamente, el objetivo del método Glifing es evitar esta posibilidad. Lo que pretende esta metodología es asentar correctamente las bases de una buena capacidad de lectura, no solo por la importancia de esa capacidad por sí misma, sino por lo necesaria que resulta de cara a adquirir otras nuevas, que necesariamente requieren de un buen nivel de lectoescritura.

Características de este método para aprender a leer

Como ya hemos mencionado, el método Glifing se basa en la utilización de una plataforma digital para realizar ejercicios como si de un videojuego se tratara. Pero antes de llegar a eso, es necesario comenzar con la visita a un consultor especializado en esta metodología. Este profesional atenderá el caso para adaptar el sistema y crear un programa personalizado.

Será entonces cuando se le proporcione acceso remoto a la plataforma del método Glifing para que pueda participar en las actividades, que estarán adecuadas exactamente al nivel de exigencia que necesita para experimentar una mejoría. Este punto es importante, porque un nivel demasiado fácil no le estaría aportando nada, mientras que uno demasiado difícil podría frustrarle y hacerle perder la motivación.

De hecho, una de las ventajas que otorga este tipo de metodología es la facilidad para poder acceder al sistema desde cualquier lugar, por lo que el alumno podrá trabajar con el método Glifing desde su propia casa o desde el lugar en el que se encuentre, sin necesidad de tener que acudir a la academia.

Por lo general, se pauta un programa de actividad que incluye una franja de cuarto de hora de uso de la aplicación, durante cuatro días a la semana. El número de semanas necesario para poder alcanzar los objetivos planteados dependerá de lo que el consultor profesional proponga, en función de las características del alumno, así como del aprovechamiento del curso por parte del mismo.

Al ser sesiones breves, no se corre el riesgo de caer en la monotonía y aburrir así al niño. Por el contrario, se consigue que el método Glifing sea aceptado como lo que es, un juego, que a la vez actúa como método de enseñanza, uniendo así los objetivos lúdicos y didácticos, lo que genera una gran eficacia.

Otra de las características de este producto es que cuenta con un sistema de baremos para poder encuadrar a cada niño en un nivel determinado y poder así ir comprobando su evolución. Esto, además, resulta motivador para el alumno, pues él mismo es capaz de observar los progresos que ha realizado, lo que le impulsa a seguir practicando para perfeccionar cada vez más su técnica de lectura.

¿Qué se sabe sobre su eficacia?

Para comprobar la eficacia del método Glifing se han realizado análisis estadísticos. Dicho trabajo, realizado por la Universidad de Barcelona, utilizó un grupo muestral de niños que padecían de dislexia. Se estudiaron sus capacidades lectoras antes y después de seguir un programa con dicha metodología. Igualmente, se contaba con un grupo control para establecer una comparativa entre ellos.

El grupo experimental realizó las sesiones correspondientes mediante el método Glifing, mientras que el grupo control se valió únicamente de las pautas educativas dictaminadas por el centro escolar correspondiente o bien los programas que los propios padres les hubieran asignado para tratar su dislexia.

Ambos grupos fueron evaluados antes y después, para poder así comparar estadísticamente el desempeño de todos ellos. Las medidas que se tuvieron en cuenta para realizar el análisis fueron el número de palabras que cada niño era capaz de leer a lo largo de un minuto, teniendo en cuenta también la cantidad de errores que cometía durante ese tiempo.

Para realizar el control, se utilizaron las pruebas PROLEC y TALEC, así como la propia plataforma del método Glifing. El tiempo entre la aplicación pre y la aplicación post fue de 5 meses.

Las conclusiones del estudio fueron muy satisfactorias de cara a demostrar la eficacia del método Glifing. Y es que, en el grupo que recibió este programa, es decir, el experimental, el porcentaje medio de mejora en el número de palabras leídas en un minuto fue del 26,53%, pasando de una media de 82 a 104 palabras a lo largo de 60 segundos. Además, el porcentaje de errores cometidos disminuyó, de 2,33 hasta 1, es decir, un 57% de descenso.

En el caso del grupo control, la mejoría en el número de palabras leídas se estableció en un 7%, incrementando desde las 77 palabras iniciales hasta las 83 finales. Respecto a los errores, también hubo un descenso, pero no tan marcado. El porcentaje de bajada fue del 15,5%, pasando de 3,47 errores por minuto hasta los 2,93.

La conclusión, por lo tanto, es que el método Glifing es eficaz y útil para lograr ayudar a mejorar en la lectura a los niños con dislexia u otras dificultades.

Posibles secuelas psicológicas

Cuando hablamos de las consecuencias que acarrean las dificultades en la lectura, hemos de tener en cuenta que no son únicamente a nivel académico. Y es que el niño también puede sufrir ciertas secuelas psicológicas al verse envuelto en una dinámica que le sobrepasa y frente a la que no cuenta con las herramientas adecuadas de gestión. De ahí la importancia del método Glifing, para evitar dichos problemas.

La propia frustración que le supone al niño, es el signo más evidente. Pero no se trata solo de frustración. Esta situación puede enfadarle y hacerle sentir triste, pues desearía contar con una capacidad de lectura más alta y así poder enfrentarse a los objetivos que la escuela le impone. Al no contar con ello, puede sentir rechazo e incluso aversión a los estudios, poniendo en riesgo su éxito educativo.

Esto puede a su vez generar una bajada drástica en su motivación e incluso desencadenar una serie de comportamientos de rebeldía en el aula. La filosofía del método Glifing precisamente pone de manifiesto que algunos niños calificados como rebeldes o malos alumnos, pueden tener este tipo de problemas detrás, y si se actuara sobre ellos, se les proporcionaría los recursos que necesitan para salir de esa dinámica negativa.

El caso de los alumnos disléxicos, además, es especialmente dramático. Y es que estos niños, al tener frecuentemente algunos problemas para pronunciar determinados fonemas, refieren ser objeto de burlas para sus compañeros, lo cual es una situación absolutamente inaceptable pero que, por desgracia, sigue ocurriendo a día de hoy en muchos lugares.

Obviamente, el culpable de esa conducta es el que se burla, no el que recibe las burlas. Pero el hecho de ayudarle a superar la dislexia, sea con el método Glifing o con otras técnicas, puede ser tremendamente gratificante para el niño, pues recuperará la confianza en sí mismo y además contará con la habilidad que necesita para superar los requisitos del curso escolar, que desde el principio se sustentan sobre la lectoescritura.

El papel de los padres durante todo este proceso va a ser fundamental. No solo dándoles acceso al método Glifing o a otras metodologías, sino siendo un apoyo constante para ellos y creando un espacio en el que puedan expresar sus preocupaciones y frustraciones. Es la mejor forma de ayudarles a superar las posibles dificultades que puedan tener.

Referencias bibliográficas:

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