Uno de los reflejos primarios que aparecen en los bebés.

Los reflejos son respuestas involuntarias del cuerpo a la estimulación, es decir, no intencionadas. Estos indican un estado de salud dentro de la normalidad. Existe una gran variedad de reflejos primarios, que aparecen al nacer.

En este artículo conoceremos uno de ellos, el reflejo del Moro, un reflejo que se observa al nacer, y que generalmente desaparece a los 3 o 4 meses. Su persistencia o ausencia suelen indicar anormalidades o alteraciones en el desarrollo.

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Origen del reflejo de Moro

El reflejo de Moro, también llamado “de sobresalto del bebé”, es un reflejo primario que debe su nombre al pediatra austríaco Ernst Moro, que fue quién describió por primera vez en la medicina occidental. Su presencia en el período indicado indica un desarrollo normal en el recién nacido, y la presencia de salud.

Ernst Moro (1874 - 1951) fue un médico y pediatra austríaco que estudió medicina en Graz, Austria, y que obtuvo su maestría en medicina en 1899. Comos hemos visto, no solo describió el reflejo de Moro por primera vez, si no que lo descubrió y le dió nombre.

¿Cuándo aparece?

Cuando un bebé nace, en el hospital se comprueba que tenga algunos reflejos primarios importantes, entre ellos, el reflejo del Moro.

El reflejo de Moro se observa de forma completa en bebés recién nacidos, que nacen después de la semana 34 del embarazo, y de forma incompleta en los que nacen de un parto prematuro a partir de la semana 28.

Este reflejo se extiende hasta los 3 o 4 meses de vida. Su ausencia o persistencia puede indicar defectos neurológicos o alteraciones del sistema nervioso. Durante los 4 primeros meses, el pediatra seguirá comprobando en las visitas si el niño sigue teniendo el reflejo. Incluso más allá de estos meses, porque, como veremos en detalle más adelante, la persistencia del reflejo más allá de los 4 o 5 meses puede indicar ciertos defectos neurológicos.

¿En qué consiste?

Para ver cómo aparece el reflejo del Moro, debe colocarse al bebé boca arriba sobre una superficie suave y acolchada. Se levanta suavemente la cabeza del bebé con suficiente soporte y se empieza a quitar el peso del cojín; es decir, el cuerpo del bebé no se levanta del cojín, solo se quita el peso. Después se le suelta la cabeza de forma súbita, se deja caer hacia atrás momentáneamente, pero se sostiene de nuevo rápidamente, no permitiendo que golpee en la superficie acolchada.

Lo normal entonces es que el bebé responda con una mirada de sobresalto; sus brazos se moverán a los lados con las palmas hacia arriba y los pulgares flexionados. Es probable incluso que el bebé llore durante un minuto.

Es decir, el reflejo de Moro aparece cuando el bebé siente una falta de apoyo (también puede aparecer ante un cambio brusco de posición). Cuando el reflejo de Moro va finalizando, lo hace de esta forma; el bebé retrae los brazos hacia el cuerpo, con los codos flexionados, y finalmente se relaja.

Alteraciones

La ausencia o persistencia del reflejo de Moro indican ciertas alteraciones en el desarrollo normal:

1. Ausencia del reflejo

La ausencia del reflejo del Moro en un bebé es anormal, y puede sugerir, por ejemplo, un daño en el cerebro o en la médula espinal. Por otro lado, si se da sólo en un lado, existe la posibilidad de una clavícula fracturada o de daño del grupo de nervios del plexo braquial.

2. Persistencia del reflejo

Si el reflejo de Moro persiste más allá del cuarto o quinto mes de edad, puede también indicar defectos neurológicos severos. Es por esto que se sigue comprobando su existencia en las consultas del pediatra.

Sus fases

Pero, ¿qué significa el reflejo de Moro en el contexto de una evaluación integrada del sistema nervioso central? Vamos a ver primero los componentes que participan en el reflejo:

  • El reflejo del sobresalto.
  • El movimiento de los brazos en abducción.
  • El movimiento de los brazos en aducción.
  • Por lo general, el llanto.

Así, la ausencia de estos componentes (excepcionando el llanto) o una asimetría en los movimientos no es normal. Tampoco es buena señal la persistencia de dichos componentes en niños y adolescentes.

Por otro lado, algunas personas con parálisis cerebral pueden presentar el reflejo de Moro de forma persistente y exacerbada. Como hemos visto, las anormalidades en su manifestación indican trastornos cerebrales o en la médula espinal.

Síndromes con el reflejo alterado

Algunos de los síndromes con un reflejo de Moro anormal son la parálisis de Erb-Duchenne (parálisis del plexo braquial superior); este cursa con un reflejo de Moro asimétrico, causado por una distocia de hombros.

Otro síndrome, esta vez con un reflejo de Moro ausente, es el síndrome DeMorsier, que incluye displasia del nervio óptico. Este síndrome cursa con la ausencia del reflejo como parte de complicaciones específicas no relacionadas al hombro y sus nervios.

Finalmente, también se detecta la ausencia del reflejo de Moro en recién nacidos con Síndrome de Down y en neonatos con listeriosis perinatal. Ésta última consiste en una infección infrecuente, relacionada con la ingesta de alimentos contaminados y que puede tener serias consecuencias para la madre y el recién nacido.

Referencias bibliográficas:

  • García Madruga, J.A.; Deval, J. (2010). Psicología del Desarrollo I. Desarrollo cognitivo y lingüístico. UNED. Madrid
  • MedlinePlus. (2019). Reflejo de Moro. Enciclopedia médica.
  • Paris, E. (2014). El reflejo de Moro o de sobresalto en el bebé. Bebés y más.