Un resumen de las drogas más consumidas del mundo. Wikimedia Commons.

Algo que define a las drogas es que, más allá de sus potenciales efectos psicoactivos y a su capacidad de generar adicciones graves, han llegado a prácticamente todos los rincones de las sociedades humanas. Hoy se puede hablar de consumo masivo de drogas, y en algunos casos, su uso se ha normalizado tanto que incluso puede resultar polémico hablar de los efectos nocivos de algunas de las más populares.

En este artículo daremos un repaso por las drogas más consumidas del mundo, y veremos sus características, y por qué resultan nocivas y motivo de asistencia profesional en caso de adicción.

¿Cómo surge la adicción a las drogas a escala masiva?

En el mundo, existen muchas sustancias con la capacidad de entrar en el cerebro humano e interferir con su funcionamiento. Muchas de ellas, además, no solo alteran la dinámica normal del sistema nervioso, sino que además le van haciendo retoques que nos predisponen a querer repetir la experiencia de consumir esa sustancia.

Este proceso por el cual consumir algo afecta de manera directa n nuestro comportamiento yendo a la base de todo lo que hacemos, el encéfalo, ha conseguido no solo que millones de personas hayan visto sus vidas dar un vuelco a causa de la droga, sino que incluso el consumo de droga ya pueda ser entendido como un fenómeno sociológico, que no ocurre en individuos aislados.

Por supuesto, muchos psicólogos ven en este hecho la necesidad de ofrecer servicios especialmente diseñados para ayudar a las personas adictas. Andrés Quinteros Turinetto, psicólogo y Director del Centro de Psicología Cepsim, con varios locales en Madrid, señala que las adicciones son tan complejas que en su centro se plantean programas de intervención en los que siempre se trabaja desde el doble enfoque psiquiátrico y psicoterapéutico.

Para encargarse de ello, desde el equipo de Cepsim han creado una institución llamada CEPSIM-CETRAD, en la que se parte desde el principio desde una terapia integral que aúna ambas aproximaciones. Hacerlo de otro modo no resultaría tan eficaz, señala Adrés Quinteros, porque allí donde hay comportamiento (psicología) hay cerebro en funcionamiento (psiquiatría), y viceversa.

Por ello, siempre que hablamos de las drogas más consumidas no estamos hablando solamente de sustancias, sino también de las dinámicas de comportamiento que suelen ir parejas a su consumo: las sustancias adictivas no son nada sin las acciones que llevan a querer consumir más, y los profesionales de la salud mental pueden trabajar modificando estos patrones de conducta.

Las drogas más consumidas, y sus efectos

Tal y como hemos visto, aunque las drogas más populares y utilizadas varíen en cuanto a sus efectos, todas se basan en cambios en el cerebro y modificaciones en el comportamiento del consumidor, predisponiéndolo a seguir consumiendo. Este círculo vicioso es el responsable de que hoy en día existan sustancias tan omnipresentes como las siguientes.

1. Alcohol

No hay que olvidar que el alcohol es una droga, que si bien es legal en prácticamente todos los países, cuenta con dos características que la vuelven muy peligrosa: es una de las más adictivas, y sus efectos hacen que aumente mucho la probabilidad de muerte no solo en quien la consume, sino también en los demás, debido a que lleva a cometer conductas de riesgo. Además, es una de las drogas más consumidas, y la edad a la que se empieza a beber productos que contienen esta sustancia es cada vez menor.

Por otro lado, el proceso de dejar el alcohol es uno de los más complicados, debido a la susodicha intensidad de la dependencia que genera en los consumidores que abusan de la bebida. Por ello, el tratamiento por parte de profesionales de la medicina y de la psicología es imprescindible, señala Andrés Quinteros.

2. Tabaco

El tabaco es otra de las drogas tan populares que a menudo nos olvidamos de lo que son.

Se trata de una sustancia altamente adictiva con un impacto muy significativo en nuestra salud, ya que si bien sus efectos sobre la mente no suelen ser tan intensos como los del resto de drogas que vemos por aquí (más allá de predisponernos a ajustar nuestro comportamiento a la adicción), daña nuestro sistema circulatorio y además de aumentar mucho nuestras probabilidades de padecer cáncer hace que el organismo en general funcione peor y envejezca antes.

3. Cocaína

La cocaína es uno de los psicoestimulantes más consumidos, y además aparece en contextos muy diferentes: desde fiestas y conciertos hasta oficinas y lugares de trabajo, y por supuesto también en domicilios.

Esto es así porque los efectos excitatorios de la cocaína no solo son buscados por la sensación de euforia que producen, sino que ciertos ambientes laborales son tan duros que los trabajadores ven en esta sustancia un apoyo a corto plazo.

4. Anfetamina

Las anfetaminas se basan en la potenciación excesiva de los efectos de la dopamina y la noradrenalina, sustancias que están presentes de manera natural en el cerebro y que actúan como neurotransmisores, es decir, moléculas mensajeras que van de una neurona a otra.

Por otro lado, sus efectos estimulantes de las anfetaminas han hecho que en ciertos casos, y solo bajo supervisión médica, versiones deesta sustancia se utilicen como fármacos para tratar algunos trastornos, como por ejemplo la narcolepsia o el TDAH.

Andrés Quinteros señala que el uso de esta sustancia como fármaco, si bien puede ser relativamente beneficiosa en casos conxretos, siempre va de la mano del riesgo de que los pacientes desarrollen dependencia.

5. Metanfetamina

La metanfetamina es un psicoestimulante amparentado con la anfetamina, que como hemos visto también es una de las drogas más consumidas, sobre todo en países de cultura occidental. Es además una de las drogas más adictivas del mundo, hecho por el que está muy presente en el narcotráfico y solo está disponible de manera legal a través de receta médica.

Si bien los efectos de esta sustancia empiezan con un estado de excitación general, Andrés Quinteros explica que muchas de las personas enganchadas a esta droga terminan en un estado de estancamiento y agotamiento constante debido a que pasan a ser incapaces de dormir en varios días.

6. Cannabis

El cannabis o marihuana es una sustancia extraída de las diversas variantes de la planta Cannabis sativa, y basa su funcionamiento psicoactivo en una molécula llamada tetrahidrocannabinol, o THC. La marihuana tiene la particularidad de que presenta ambivalencia en cuanto a su capacidad para inducir a estados de depresión o activación del sistema nervioso, ya que es capaz tanto de generar estados de calma y relajación como de excitación y euforia.

Por otro lado, otros efectos típicos del cannabis son el desordenamiento de las ideas y del habla, la desorientación y la inducción a estados de confusión o incluso de paranoia. En algunos casos también aparecen efectos de tipo disociativo, como alucinaciones o desrrealización; y conviene no olvidar uno de sus efectos más peligrosos: su capacidad de desencadenar brotes psicóticos en personas predispuestas genéticamente a ello.

Mientras que otras drogas muy consumidas son utilizadas sobre todo en contextos sociales, en comparación las características del cannabis favorecen que esta sustancia sea consumida a solas o en grupos muy pequeños, manteniendo una actitud pasiva.

Por otro lado, aunque el cannabis no es tan adictivo como otras drogas ilegales, se ha visto que sí es capaz de generar dependencia, algo a lo que son especialmente vulnerables los adolescentes y adultos jóvenes, consumidores principales de marihuana.

7. MDMA

También conocida como Éxtasis o Molly, esta droga está vinculada a contextos recreativos y concretamente a eventos de música electrónica, si bien su popularidad es tal que hace mucho que desbordó esa clase de escena. De hecho, es una de las drogas más consumidas por los jóvenes durante los fines de semana, normalmente a la vez que socializan.

Los efectos del MDMA, que aparecen a los 45 minutos de haber ingerido la dosis, tienen que ver con la aparición de una sensación de satisfacción y euforia, así como una mayor extraversión y ganas de socializar. Pero más allá de sus efectos como droga estimulante, el Éxtasis puede causar desajustes muy peligrosos en la capacidad de regular la temperatura del organismo, así como complicaciones renales de alto riesgo.

Referencias bibliográficas:

  • Crippa, J. A. et. al. (2009). Cannabis and anxiety: a critical review of the evidence. Human Psychopharmacology 24 (7): 515 - 523.
  • National Institute on Drug Abuse (2018). Commonly Abused Drug Charts. Revisado el 19/06/2019.
  • Parrott, A. C. (2014). The Potential Dangers of Using MDMA for Psychotherapy. Journal of Psychoactive Drugs 46 (1): 37 - 43.