El término "Altas capacidades" es la utilización actual más común para llamar a aqello a lo que con anterioridad nos referíamos cuando hablábamos de superdotados.

En un primer momento, cuando comienza a estudiarse el concepto de CI (cociente intelectual), se asociaba la superdotación con centiles muy altos en pruebas que medían una inteligencia muy concreta.

Con el desarrollo del concepto de inteligencia y la aparición de la teoría de Inteligencias Múltiples de Gardner, la acepción Altas Capacidades parece ser más adecuada, ya que abarca no solo el concepto propio de inteligencia sino también el de aptitud, competencia, destreza o dominio. Esto quiere decir que las Altas Capacidades no consisten solo en tener un CI superior a 130, sino que también implican características que se relacionan de forma compleja entre sí.

¿Qué son las Altas Capacidades?

La National Association for Gifted Children describe las Altas Capacidades (de ahora en adelante AACC) como "Aquellas que demuestran un nivel de aptitud sobresaliente (definido como una capacidad excepcional para razonar y aprender) o competencia (desempeño documentado o rendimiento que los sitúe en el 10% superior, o por encima, respecto al grupo normativo) en uno o más dominios. Los dominios incluyen cualquier área de actividad estructurada con su propio sistema simbólico (las Matemáticas, la Música, la Lengua…) o su propio conjunto de destrezas sensorio-motrices (la Pintura, la Danza, los Deportes…)".

Pero sí hay diferencias en el modo en el que las personas con Altas Capacidades aprenden y razonan, y si se piensa en que la gestión emocional tiene una parte importantísima de aprendizaje y de razonamiento, no sería raro preguntarse si hay diferencias en cómo sienten o en lo que sienten.

Y es que parece que sí hay algunas características que aparecen en personas con AACC. Diversos estudios muestran cómo personas de alta inteligencia arrojan puntuaciones más altas en escalas de Inteligencia Emocional. Vamos a ver algunos puntos que pueden ayudarnos a entender por qué.

El vínculo entre las AACC y las emociones

Una de estas características es la alta sensibilidad que presentan estas personas. Parece que lo perciben, lo sienten y lo racionalizan todo. Suelen percibir con mayor intensidad en cualquier vía sensitiva que se utilice, apareciendo así aversión a los ruidos o a las multitudes, a sabores muy penetrantes, al roce de una etiqueta, etc. Pero también sienten con igual intensidad sensaciones que les resultan placenteras, como un olor a bollo recién hecho o el contacto con una manta muy suave.

A veces, estas personas son tildadas de dramáticas o exageradas, favoreciendo así la aparición de frustración, malestar o la sensación de que nadie les entiende, pero no es tanto una dramatización como una expresión de su vivencia real.

Aparece también en ellas la facilidad para interpretar las intenciones de los demás, con gran peso de la empatía y del sentido de la justicia. Y es que las personas AACC parecen sentir lo que siente el otro y no solamente entender lo que le ocurre; tienen un alto sentido de la justicia sintiéndose movidas a actuar, teniendo serias dificultades para dejar pasarlas por alto.

Las personas AACC quieren entender todo lo que ocurre, analizarlo todo; desde su perspectiva casi cualquier cosa que hacen, ven, escuchan o practican está tintado de emoción. Así pues, la integración de la emoción en el entendimiento de los hechos es importante para poder darle una visión de conjunto a lo que se está analizando.

Esta necesidad de entendimiento les lleva muchas veces a sentirse desbordados a nivel emocional ya que, las veces que se da esta situación, no se cuenta con las herramientas necesarias para la gestión de emociones tan intensas. Así que suelen tomar sus propios mecanismos de gestión emocional.

Muchos niños con Altas Capacidades presentan este desbordamiento en lo que Terrasier (1994) denominó disincronías. Este fenómeno aparece en ellos cuando no aparece un desarrollo paralelo cognitivo y emocional. Pueden pensar en muchas cosas pero no asimilarlas a nivel emocional porque el desarrollo de la emoción no se encuentra en dicho punto aún. También son frecuentes estos fenómenos a nivel social cuando el niño ve que sus intereses, motivaciones o juegos no son los mismos que las del resto de niños de su edad.

El no sentir, el racionalizar la emoción o el hecho de usar la ironía exagerada suelen ser mecanismos que las personas AACC utilizan para afrontar estas disincronías que se les platean.

Para finalizar, hay que destacar la importancia de la pronta detección de las AACC tanto en el contexto familiar como escolar para poder ajustar las ayudas que se les presentan, y favorecer así un desarrollo cognitivo, emocional y social pleno.

Referencias bibliográficas:

  • Arroyo, Susana.(2018). Emociones. La cara oculta de las altas capacidades. Horsori.
  • Patti, Jannet; Brackett, Marc; Ferrándiz, Carmen & Ferrando, Mercedes (2011). ¿Por qué y cómo mejorar la inteligencia emocional de los alumnos superdotados? REIFOP,14(3). (Enlace web: http://www.aufop.com – Consultada en fecha (09–10–2020).
  • Sainz, Marta; Soto, Gloria; Almeida, Leandro; Ferrándiz, Carmen; Fernández, Mª Carmen & Ferrando, Mercedes (2011). Competencias socio–emociona les y creatividad según el nivel de inteligencia.REIFOP , 14 (3). (Enlace web: http://www.aufop.com – Consultada en fecha (09–10–2020).