Las rupturas de pareja nunca son fáciles. Muchas veces se intenta acabar con la relación de forma adulta y racional, intentando cerrar de la forma menos hiriente el final de toda una época de cariño. Otras, en cambio, la ruptura es agresiva, quedando mucho por hablar y arreglar.

Lo normal es que, al romper, es esperar a que se pase la tensión, que se supere la ruptura. Es posible que no haya sido de mutuo acuerdo y que siempre haya alguien de los dos que esté a la expectativa de volver, algo que quizás no va a suceder.

La otra parte, que se puede sentir vigilada o simplemente quiere cortar por lo sano, decide cortar cualquier comunicación, bloqueando el perfil de su ex en toda cuenta social. Muchos y muchas ven esto al día o los días después de romper, y piensan: "mi ex me bloqueó de todos lados, ¿por qué?" Aquí vamos a explorar este tema.

"Mi ex me bloqueó de todos lados": redes sociales y parejas

Las redes sociales han ocupado todos los aspectos de nuestras vidas y, cómo era de esperar, han adquirido una importancia caudal en las relaciones de pareja: las fotos saliendo los dos juntos en Instagram y Facebook, los comentarios en ambos perfiles de Twitter y, por supuesto, las largas conversaciones de Whatsapp son muestras, hechos empíricos, de que entre dos personas hubo una vez una relación íntima, de amor.

Pero de la misma manera que esas redes sociales han facilitado la comunicación interpersonal, sirviendo como una forma de darle conocer al mundo que se está saliendo con un chico o una chica, también han fomentado conductas de vigilancia y de control. Estos comportamientos, a veces, pueden llegar a niveles tan tóxicos que son perjudiciales tanto para la salud mental de quien vigila como la de quien es vigilado, sobre todo porque siente que no está segura. Es muy difícil evitar la tentación de vigilar el estado de Facebook o las fotos de Instagram en donde sale etiquetada la ex pareja, pero todo tiene un límite.

Cabe decir que estos comportamientos varían en función de quien haya sido quien ha roto y quien ha sido dejado, además del tipo de apego que pueda tener. Una persona con tendencias evitativas puede que, tras la ruptura, minimice el contacto con la ex-pareja. Otras, con un apego ambivalente o ansioso, pueden presentar una gran preocupación por el otro, lo cual se traduce en mayores niveles de estrés y conductas más encaminadas a tratar de recuperarla, a veces rozando la persecución y la obsesión por intentar establecer contacto, sea como sea.

Mi ex me ha eliminado por completo

Es normal que, tras romper, no podamos resistir la tentación de averiguar qué está haciendo la otra persona. Si todavía tenemos alguna vía abierta, sea esta una red social, un contacto en común o lo que sea, es normal intentar obtener información, por muy poca que sea. Casi todo el mundo, tras romper, intenta saber cómo está su ex, qué hace y con quien lo hace. Esto es debido a que no se puede olvidar tan fácilmente a alguien con quien se ha compartido tanto.

Aunque ambas personas hayan acordado no hablarse, o una de ellas haya decidido retirarle la palabra al otro, el hecho de seguir teniendo en la lista de contactos o como amigo en una red social al ex sirve de puente para mantener la comunicación, aunque no se tenga la intención. Esto es un problema, especialmente si, sin quererlo, estamos viendo lo que cuelga nuestro o nuestra ex en la ventana de inicio. Aunque nos hayamos prometido no cotillear su perfil, el hecho de que cuelgue cosas hace que las veamos de forma pasiva.

Superar una ruptura no se trata de olvidar por completo a nuestro ex, siempre y cuando la relación fuera sana y sin malos tratos. Al fin y al cabo, la persona con quien acabamos de romper ha formado parte de nuestra vida, hemos compartido muchas experiencias agradables con él o ella y le hemos invitado a nuestro mundo más íntimo. Sin embargo, si queremos dejar atrás la tensión de la ruptura, la tristeza y enojo que nos ha causado, e intentar rehacer nuestra vida sentimental, tanto yendo hacia una nueva pareja como a la soltería, lo mejor es evitar las fotos y comentarios de nuestro ex.

Si bien la curiosidad, es decir, el cotillear las fotos de nuestro ex, es un impedimento para superar el periodo de la ruptura, es importante destacar un sentimiento que es síntoma directo de no haber superado este proceso: la incertidumbre. Romper con una pareja, sea noviazgo sea matrimonio, implica dudas sobre el futuro. Los psicólogos sabemos muy bien que una ruptura sentimental implica un periodo de duelo, en el que la tristeza se combina con la incertidumbre, manifestada en forma de preguntas tales como ¿volveré a amar? ¿volverán a quererme? ¿lo que hice mal lo volveré a hacer?...

También es un auténtico sufrimiento el no saber si realmente la persona con quien hemos roto va a pasar definitivamente de nosotros, va a volver pero como una amigo o amiga o si querrá volver tras arrepentirse de la ruptura. Sea lo que tenga que pasar, el que nos bloquee por completo es una señal de que realmente quiere cortar por lo sano, es una forma de decirnos que ya no está interesada en nosotros y, aunque parezca contraintuitivo, es una buena señal. Es algo positivo porque, en la medida que nos impida volver a cotillearle nosotros seremos más libres, ocupando menos tiempo pensando en él o ella.

La ruptura es un momento muy emocionalmente doloroso para ambas partes. Ambos sienten estrés, tensión por no saber qué es lo que hará o dejará de hacer el otro. La mejor manera de acortar la vida de estas emociones es dejar de estar expuestos al estímulo que los causa, que es toda fotografía, audio o comentario que provenga de la ex pareja.

Posibles motivos por los que tu ex te bloqueó

Los motivos por los que nuestra ex pareja nos ha bloqueado de todos lados se pueden resumir, básicamente, en los siguientes puntos, aunque también se pueden interpretar como consejos aplicables a nosotros mismos que nos motivarán para bloquear a nuestra pareja y agilizar el proceso de la ruptura.

1. Dejar de estar expuesto al ex

Es bastante probable, especialmente si fue él o ella quien rompió, que la otra parte siga viendo imágenes nuestras pese a que no las está buscando.

Es decir, imaginémonos la situación en la que todavía nos tiene agregado a Instagram. Cada vez que colgamos una foto, él o ella la verá, y le recordaremos nuestra existencia, con todo lo que ello implica.

Para evitar tener que estar expuesta a nosotros, lo mejor que ha podido hacer ha sido bloquearnos por las redes sociales, no con una intención maligna, sino más bien con la intención de lidiar mejor con el dolor.

2. Para no torturarse

Relacionado con lo que hemos hablado de la curiosidad humana, es posible que nuestra ex nos haya bloqueado porque estaba continuamente mirando nuestras redes sociales, vigilando qué hacíamos y qué dejábamos de hacer.

Esto es lo que llamamos “stalkear”, que básicamente es el término anglosajón para decir “acosar o merodear”, aunque no en el sentido siniestro de la palabra.

El estar pendiente de cómo está una persona que nos acaba de dejar es algo que no deja buen cuerpo, porque todavía se sentirá algo. Es por ello que, en un acto racional, nos ha bloqueado para dejar de torturarse viendo nuestro perfil.

3. Se siente vigilado

Como ya hemos visto es habitual que, tras una ruptura, se vigile un poco lo que está haciendo la otra persona. Siempre y cuando no se use eso para cometer delitos o convencerse de que habrá una reconquista (¡déjala ser feliz y libre!) es normal mirar un poquito qué está haciendo.

El problema es que la otra parte puede ser consciente de que la estás vigilando y eso no le gusta. Como persona libre que es ha decidido bloquearte para evitar que sigas mirando lo que está colgando.

Esto no es un acto inmaduro. Tiene todo el derecho a seleccionar quien ve y quien no lo que pone. Tampoco es inmaduro el hecho de que hayas cotilleado un poco su perfil, siempre y cuando no le hayas puesto comentario desagradables o le hayas abierto una y otra vez su chat.

4. Para seguir adelante

Es posible que se trate de una mezcla entre las tres causas anteriores, combinada con la idea de que si corta toda relación contigo, no va a poder seguir adelante.

¿Y el Whatsapp?

Aunque todas son redes sociales, Twitter, Instagram y Facebook no son lo mismo que Whatsapp y Telegram. Las tres primeras son redes que podríamos considerar biográficas, es decir, en ellas publicamos nuestro estado, nuestras fotos, compartimos contenido y posts. En cambio, Whatsapp y redes parecidas son más utilizadas como redes de mensajería instantánea. Sí que podemos compartir fotos y contenido, pero el uso principal es el de mantener conversaciones.

Es relativamente fácil bloquear a una persona en redes biográficas, especialmente para evitar que acceda a contenido más revelador, como son las fotos con su nueva pareja. Esto lo hace, como ya hemos dicho antes, ya sea para evitar que nosotros la veamos o porque no quiere caer en la tentación de ver nuestras fotos.

Sin embargo, la cosa es distinta con las aplicaciones de mensajería instantánea, dado que son servicios más personales y el lugar en el que se encuentra, prácticamente, toda la historia de nuestra relación: los mensajes de buenos días amor, buenas noches bebé, fotos de todo tipo (eróticas incluidas) y, sobre todo en los mensajes más recientes, la crónica de un desenlace nada agradable.

Decidir si es eliminar a nuestro ex de Whatsapp o no es una decisión muy complicada, y depende del uso que se le dé a esta red junto cómo se esté llevando la ruptura. Se dice que mantener el contacto con la ex pareja, aunque sea en forma conservar su contacto por si las moscas, es algo que puede inhibir el proceso de superación de la ruptura. Es por ello que, generalmente, se recomienda romper el contacto incluso por esta vía.

Es especialmente recomendable hacer esto si somos de los que no paramos de revisar una y otra vez la larguísima conversación que hemos tenido con él o ella. Esto nos puede hacer venir a la memoria recuerdos agradables, pero también situaciones tensas, especialmente los mensajes más recientes. Esto puede generarnos mucho dolor emocional, siendo incapaces de salir del pasado y comportándonos, además de forma muy patológica, como supuestos detectives tratando de dilucidar en qué momento la relación se torció, y si podemos hacer algo para volver.

Como punto final, eliminar el número de teléfono, tanto si nos ha bloqueado él o ella como si no, es de lo más recomendable. Esto es debido a que evitará que, cuando nos encontremos un poco de bajón o no las emociones estén a flor de piel, le llamemos, le digamos que nos arrepentimos de todo medio llorando, pidiendo de mil y una formas, todas ellas humillantes, volver. Lo mejor es poner distancia y tiempo, y lo mejor para conseguirlo es romper la comunicación, especialmente si hubo demasiada tensión.

Si esa persona tiene que volver, o quiere solucionar las cosas cuando haya calma, ya llegará todo a su debido momento. Lo que no podemos hacer es obcecarnos por si nos ha bloqueado o nos ha dejado de bloquear, ni tampoco debemos confiar en que milagrosamente todo se solucione. La vida es un río cuyas aguas saben que van a parar al mar, pero no saben cómo va a ser el camino. El amor es como el mar, ya llegará, tanto si es volviendo con nuestro ex como saliendo con una nueva persona.

Referencias bibliográficas:

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