Un repaso a las implicaciones de tener GGT alta.

Es probable que en más de alguna ocasión nos hayan hecho algún que otro análisis de sangre, bien para comprobar los valores de elementos tales como la el colesterol, los triglicéridos o el azúcar en sangre o bien ante la presentación de algún tipo de sintomatología que haga pensar en la existencia de alguna enfermedad concreta (en cuyo caso se realiza un análisis más específico).

Gracias a ellos podemos llegar a detectar patologías muy diversas, observando por ejemplo niveles alterados de lípidos, leucocitos o incluso algunas enzimas. Un ejemplo de ello se produce cuando tenemos la gamma glutamil transferasa o GGT alta, un indicador de la existencia de posibles daños en órganos como el hígado. A lo largo de este artículo vamos a hacer una breve disertación respecto a que es y qué puede implicar el tener la GGT alta, así como algunas condiciones que pueden llegar a provocarla.

¿Qué es la GGT y cuando empezamos a tenerla alta?

Recibe el nombre de gamma glutamil transferesa o GGT una importante enzima presente en diversos órganos del cuerpo humano, con especial preponderancia en el hígado (siendo este el órgano en que se encuentra en mayor proporción), el corazón y la vesícula biliar pero estando también presente en otros como los riñones o el cerebro.

Esta enzima tiene como principal función metabolizar el principal antioxidante que fabrica nuestro cuerpo, el glutatión, así como transferirlo a otros aminoácidos. Contribuye de este modo, entre otras cosas a mantener la salud y la homeóstasis celular y a fortalecer el sistema inmune. Tal y como hemos dicho forma parte de diversos órganos, pudiendo encontrar ciertos niveles de dicha enzima en sangre.

Por lo general, se consideran valores normales entre 0 y 30 o entre 7 y 50 unidades por litro de sangre. Por encima de estos valores se considera que esta enzima está en un nivel elevado, algo que nos está indicando la presencia de daños en alguno de los órganos anteriormente citados, básicamente en los tres primeros y siendo el más probable el hígado. El incremento suele deberse a una filtración de la enzima a través de daños o lesiones en dichos órganos.

¿Cómo se evalúa y se valoran sus niveles?

Si bien es posible que ello en principio no parezca generar síntomas, resulta habitual que aquello que genera niveles altos de GGT produzca diferentes alteraciones.

Estas pueden variar enormemente en base a las causas, pero las más habituales son la presencia de ictericia o coloración amarillenta de ojos y piel, debilidad, cambios de coloración de orina y heces (la primera suele oscurecerse y las segundas aclararse), bajada súbita del apetito, prúrito en la piel, molestias y dolores gastrointestinales o náuseas y vómitos, siendo indicadores de la presencia de daños que hacen recomendable realizarse el análisis pertinente.

La valoración de los niveles de GGT se realizará a través de un análisis de sangre, por lo general tras un período de tiempo sin comer ni beber. No es más peligroso que otros análisis de sangre, y una vez en posesión de la muestra el análisis es relativamente rápido de hacer.

Ahora bien, pese a ello cabe destacar que el hecho de tener la GGT alta no tiene una causa única identificable, no sirviendo sus niveles como indicador preciso de dónde puede estar el daño. Es por ello que a menudo es necesario realizar análisis complementarios que valoren otras enzimas.

Posibles causas de GGT alta

Tal y como acabamos de comentar, son múltiples los motivos que pueden provocar que tengamos la GGT alta, precisándose a menudo del análsis de los niveles de otras sustancias para determinar la causa concreta de dicha alteración. Entre las causas más habituales de su elevación por encima de la normalidad, podemos destacar las siguientes.

1. Hepatitis

Los diferentes tipos de hepatitis, las cuales son inflamaciones del hígado las cuales pueden provenir de causas tan variadas como la infección por parte de un virus o intoxicaciones alimentarias, también se han asociado a la presencia de alteraciones que facilitan que la GGT se filtre a la sangre, generando un aumento en sus niveles.

2. Alcoholismo y cirrosis alcohólica

El consumo excesivo de alcohol y sus consecuencias sobre el hígado son una de las posibles causas que pueden generar que tengamos una GGT alta, debido a la existencia de lesiones a través de las cuales la enzima sale al flujo sanguíneo. Un ejemplo lo encontramos en la cirrosis hepática alcohólica, en el cual el hígado ha degenerado de tal modo que presenta gran cantidad de cicatrizaciones y un funcionamiento del órgano muy disminuido.

3. Diabetes mellitus

Otra de las condiciones que puede generar una elevación de los niveles de GGT es la diabetes mellitus, independientemente de si es insulinodependiente o no. El citado aumento suele ocurrir principalmente en aquellas personas que no siguen el tratamiento o las recomendaciones médicas, siendo habitual en dichos casos que pueden aparecer lesiones en el hígado. Afortunadamente, un buen control de la glucemia impide que la GGT aumente.

4. Quistes y tumores hepáticos

Un motivo que también puede provocar un alto nivel de GGT en sangre es la presencia de lesiones hepáticas derivadas de los daños causados por quistes y tumores, sea porque estamos ante un tumor que aparece en el órgano o bien porque pese a estar en otro sitio genera una presión o compresión en/de éste.

5. Consumo de fármacos

No siempre la elevación de GGT es debida a una enfermedad, sino que también puede derivarse de los efectos del consumo de determinados fármacos o sustancias. Entre ellas pueden destacar algunos antibióticos o fármacos para tratar la epilepsia. Otro tipo de fármaco que puede generar una GGT alta son los anticonceptivos orales. Además, sustancias como el alcohol o el fenobarbital (un barbitúrico, ansiolítico y sedante) también generan una elevación de la GGT.

6. Bloqueo de los canales vesiculares o hipoperfusión sanguínea

Además de los anteriores, hay otras enfermedades y lesiones que pueden generar que la emisión de GGT en la sangre sea excesiva, pudiendo encontrarse las causas de esto en problemas en la comunicación de la vesícula biliar con el hígado o la ausencia de la llegada de suficiente sangre a la zona. También puede derivarse de hemorragias internas.

7. Insuficiencia cardíaca

Especialmente frecuente en la población anciana, la presencia de problemas cardíacos tales como la insuficiencia cardíaca también genera una elevación de la GGT, en este caso no tan derivada del hígado sino del principal órgano del sistema cardiovascular.

Referencias bibliográficas:

  • Chernecky, C.C. & Berger, B.J. (2013). Gamma-glutamyltranspeptidase (GGTP, gamma-glutamyltransferase) - blood. In: Chernecky CC, Berger BJ, eds. Laboratory Tests and Diagnostic Procedures. 6th ed. St Louis, MO: Elsevier Saunders:559-560.
  • American Accreditation HealthCare Commission (2017). Examen de sangre de gamma-glutamil transferasa (CGT). MedlinePlus [Online]. Disponible en: https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/003458.htm.