Parafilia

Una parafilia es un patrón de conducta sexual muy poco común que, de un modo u otro, causa algún tipo de malestar o daño para la calidad de vida a la persona que la experimenta en primera persona o a individuos de su entorno. Tradicionalmente las parafilias han sido consideradas tendencias de erotismo aberrante, aunque actualmente son interpretadas fundamentalmente como un asunto de salud pública.

Hay que tener en cuenta que algunos gustos sexuales poco usuales no tienen por qué ser casos de parafilia, siempre y cuando no causen ningún tipo de dolor físico o psicológico y no atenten contra la dignidad de algún sujeto del entorno. Por eso, aunque el concepto de lo que es o no es una parafilia es objeto de debate (ya que no hay una frontera clara que indique cuándo una conducta es desadaptativa), se considera que estos trastornos psicosexuales deben presentar al menos una de las siguientes características para que se considere una conducta parafílica:

  1. La práctica sexual que produce placer causa daño físico o psicológico a algún sujeto, humano o animal.
  2. Esa práctica sexual concreta y altamente inusual es el único modo en el que la persona obtiene placer sexual, y eso le causa malestar. Los fetiches sexuales muy específicos pueden estar asociados a este problema.
  3. Para que esta actividad sexual debe contarse con la participación de una persona no adulta, o bien no consciente e incapaz de dar su consentimiento. La pedofilia o el frotismo serían ejemplo de parafilias que cumplen con esta característica.