Aprosodia: tipos y síntomas de este déficit del lenguaje

Este déficit del habla aparece en muchos casos de personas con autismo o lesiones cerebrales.

Oscar Castillero Mimenza

Oscar Castillero Mimenza

Mujer hablando por teléfono.
Esta afectación se nota tanto en el habla como en la comprensión de esta.Unsplash

El habla tiene su ritmo y sus tiempos. Cuando hablamos no nos limitamos a soltar una idea sin más, sino que separamos las palabras, les damos más énfasis a unas que a otras y estructuramos nuestro discurso. Hacemos pausas y le damos una entonación y una melodía que hacen de la comunicación un flujo de información entendible en diversos aspectos. Ello se deriva de una gran cantidad de aspectos, entre ellos la emocionalidad y el sentido del ritmo.

La prosodia se puede entrenar y suele ir adquiriéndose una mayor riqueza y habilidad en ella según vamos aprendiendo. Pero algunas personas, por diferentes motivos, o no consiguen alcanzar dicho aprendizaje o aunque lo poseen lo pierden a consecuencia de algún tipo de lesión cerebral. Estas personas presentan aprosodia, un fenómeno del habla que puede conllevar dificultades de comunicación. Veamos en qué consiste.

¿Qué es la aprosodia?

La aprosodia es considerada un déficit o incapacidad a la hora de comprender y/o producir cambios en la tonalidad de la voz, el ritmo o la entonación. Se trata de una alteración de uno de los principales aspectos paraverbales del lenguaje, es decir uno de los elementos que permiten variar la acústica del mensaje que proporcionamos y que puede tener diversos efectos sobre el propio mensaje.

Teniendo en cuenta que la prosodia permite dotar a la información de significado emocional, matizar o incluso dar a entender lo contrario de lo que se expresa, y también hace el mensaje mucho más entendible para el receptor, podemos considerar que una persona con aprosodia va a mostrar una incapacidad para reflejar en su voz sus emociones, regular el tono de voz o controlar los tiempos y ritmos del habla, resultando su discurso mucho más difícil de interpretar.

Su mensaje resultará mucho más plano, no sabiéndose qué quiere enfatizar exactamente a menos que lo indique explícitamente. En definitiva, el habla de alguien que padece aprosodia tiende a ser monótona y neutra. En algunos casos, es posible que no separe bien las palabras o frases, haciendo aún más complicada la comprensión.

Asimismo tendrá mayor dificultad o incluse le puede ser complicado entender elementos como los cambios de voz de otras personas y lo que puede implicar respecto al mensaje. Pueden existir dificultades para captar las emociones. Pero no estamos ante sujetos que carezcan de la capacidad de expresar sus pensamientos ni que no tengan emociones.

Tampoco son personas que tengan porqué tener ningún déficit intelectual o algún trastorno del neurodesarrollo (aunque es frecuente que aparezca en algunos de ellos). Simplemente no son capaces de imprimir a su lenguaje de la entonación, el ritmo y el significado emocional que otras personas sí hacen.

Como problema que afecta a la comunicación, puede tener diferentes efectos en la vida de quien la padece. Aunque en sí no suele suponer una limitación grave que impida la participación social o la realización de ninguna acción, la persona puede ser vista como fría y extraña. Su forma de expresarse puede llevar a malentendidos y discusiones, pudiendo provocar algún tipo de rechazo social o incluso alguna dificultad a nivel laboral. Es probable que aparezca una evitación por parte del afectado a iniciar o mantener conversaciones.

Tipos de aprosodia

No todos los sujetos con aprosodia tienen las mismas dificultades. De hecho, en el momento en que se propuso el concepto también se propuso la existencia de diferentes tipologías en función de la localización cerebral afectada. Teniendo en cuenta este aspecto, podemos encontrar diferentes tipologías, pero destacan tres tipos principales.

1. Aprosodia sensorial

En este tipo de aprosodia el problema se da a nivel de comprensión. El sujeto tiene severas dificultades a la hora de entender y procesar los cambios de ritmos y entonación ajenos, pudiendo costarle reconocer las emociones de los receptores.

2. Aprosodia motora

En este tipo de aprosodia el problema es fundamentalmente de la expresión: como hemos dicho anteriormente el sujeto tiene un lenguaje monótono y con falta de emocionalidad, no pudiendo modular la voz correctamente de manera que ofrezca información más allá del contenido del mensaje en cuestión y/o no controlando el ritmo. También es frecuente que presenten cierto mutismo, rigidez facial y falta de gesticulación.

3. Aprosodia mixta

En este caso se dan conjuntamente los dos tipos de dificultades anteriores.

¿Cuáles son sus causas?

Las causas de la aprosodia pueden ser múltiples, pero por lo general se pueden encontrar en la presencia de alteraciones o lesiones neurológicas.

Las diferentes investigaciones llevadas a cabo señalan que dichas lesiones se encontrarían generalmente en los lóbulos temporal y parietal del hemisferio derecho del cerebro, vinculado la expresión emocional y el uso del ritmo. Concretamente, los daños se corresponderían especialmente con el área de Broca y el área de Wernicke de dicho hemisferio. Se trata de un trastorno muy común en la población clínica, especialmente en aquellos que tengan algún tipo de problema afásico.

Estas lesiones pueden darse por múltiples condiciones. Es frecuente que aparezca ante traumatismo craneoencefálicos, accidentes cerebrovasculares o procesos neurodegenerativos como la demencia (por ejemplo es habitual en las demencias provocadas por la enfermedad de Alzheimer y Parkinson).

También es habitual y muy característica de sujetos con trastorno del espectro del autismo. Asimismo la aprosodia aparece asociada al consumo de sustancias como el alcohol, como en sujetos con dependencia a dicha sustancia o aquellos sujetos con síndrome de alcoholismo fetal. Por último, puede aparecer en trastornos mentales como la esquizofrenia, o en algunos casos en personas que han experimentado severos traumas.

Posibles tratamientos

El abordaje de la aprosodia suele ser multidisciplinar. Hay que tener en cuenta que en la mayoría de casos estamos hablando de la consecuencia de una lesión cerebral, de manera que debe tenerse en cuenta en primer lugar qué la ha causado.

Una de las principales estrategias es aplicar técnicas de logopedia y el tratamiento mediante el modelado y técnicas basadas en la imitación con el fin de reducir sus limitaciones comunicativas. También es frecuente que se use el biofeedback, especialmente en la de tipo motor. El trabajo en la expresión emocional a través de diversas vías también puede ser de gran utilidad. La psicoeducación y la información son también importantes de cara a que la persona y el entorno puedan comprender qué ocurre y sepan llevarlo y entenderlo.

Referencias bibliográficas:

  • Ardila, A.; Arocho, J.L.; Labos, E. & Rodríguez, W. (2015). Diccionario de Neuropsicología.
  • Leon, S.A. & Rodríguez, A.D. (s.f.). Aprosodia and Its Treatment. American Speech Language Hearing Association. Florida.
  • Stringer, A. Y. (1996). Treatment of motor aprosodia with pitch biofeedback and expression modelling. Brain Inj., 10, 583-590.
Oscar Castillero Mimenza

Oscar Castillero Mimenza

Psicólogo en Barcelona | Redactor especializado en Psicología Clínica

Barcelona

Graduado en Psicología con mención en Psicología Clínica por la Universidad de Barcelona. Máster en Psicopedagogía con especialización en Orientación en Educación Secundaria. Cursando el Máster en Psicología General Sanitaria por la UB.

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