Pautas para recuperarse del bullying. Unsplash.

El bullying es una situación que, desafortunadamente, han vivido -y viven- muchos niños y niñas en las escuelas. Consiste en un acoso y un maltrato (físico y/o psicológico) hacia una persona, que se considera la víctima.

Afortunadamente, denunciando esta situación y con la ayuda necesaria, se puede salir de ello. Una vez hemos salido, pero, pueden quedar secuelas psicológicas que es muy importante tratar. En este artículo explicaremos cómo superar las secuelas del bullying a través de 8 ideas que nos pueden ayudar.

El bullying: definición y análisis del fenómeno

El bullying es una experiencia que puede llegar a resultar muy traumática para niños y adolescentes. Consiste en recibir insultos, amenazas, acoso o maltrato, ya sea psicológico o físico, por parte de una o más personas, que son las agresoras. El bullying es una situación real que cada vez irrumpe más en las aulas de los colegios.

Este acoso suele alargarse en el tiempo y producirse de manera frecuente y recurrente hacia la víctima, que sufre durante el período en el que sufre bullying y después de él, a través de una serie de secuelas psicológicas que le pueden quedar. Estas secuelas se pueden manifestar en: trastorno de estrés postraumático (TEPT), ansiedad, depresión, inseguridad, miedo, pesadillas, síntomas psicosomáticos...

Por otro lado, muchas veces la víctima es una persona más “débil” psicológicamente, o con un “defecto” físico evidente, que utiliza el agresor para ridiculizarla. Sin embargo, la clave para luchar contra el bullying no es atender sólo a la víctima, sino también, y sobre todo, al agresor o agresora.

De forma frecuente, además, es el agresor o agresora quien más inseguro/a se siente, y es por ello que necesita hacer daño a alguien a quien él considera “inferior”. A través de ello se “empodera” y si además tiene personas que le apoyan (o que permiten que la situación se perpetúe), que suelen ser compañeros/as de clase, eso hace que se sienta superior, más poderoso/a.

Cómo superar las secuelas del bullying

Es por todo lo comentado que el trabajo siempre deberá realizarse con las dos partes (víctima y agresor/a). En este artículo, pero, nos centraremos en la víctima, y es por ello que propondremos algunas claves sobre cómo superar las secuelas del bullying.

1. Pide ayuda psicológica

Un paso esencial sobre cómo superar las secuelas del bullying es pedir ayuda profesional en el caso de que la necesites. Después de una experiencia así, que puede haber resultado muy traumática, es probable que queden secuelas a tratar, inseguridades, miedos, etc.

A veces es difícil gestionarlo o resolverlo uno/a mismo/a sin ayuda, porque no siempre disponemos de las herramientas necesarias para hacerlo. La ayuda que solicitemos deberá adaptarse a nuestro caso particular, pudiendo ser ayuda psicológica, psiquiátrica, médica…

2. Acepta la experiencia

Otro paso sobre cómo superar las secuelas del bullying implica aceptar la situación vivida. Eso no significa resignarse u olvidarse como si no hubiera sido algo importante, al contrario; implica aceptar qué nos ha ocurrido, qué nos ha hecho sentir y que, afortunadamente, la situación ya ha acabado y no tiene por qué volver a repetirse.

Este no es un proceso fácil ni corto, sino que es un camino que puede requerir un largo período de tiempo. Muchas veces será fundamental acudir a un/a psicólogo/a que nos acompañe durante el proceso. Aceptar la experiencia nos permitirá gestionar y afrontar las emociones y secuelas causadas, evolucionar, seguir avanzando y adquirir un importante aprendizaje vital.

3. Ten claro que no es culpa tuya

Es habitual sentirse culpable después de haber experimentado el bullying; pero que sea habitual no significa que sea sano, realista o “lógico”. Es decir, la culpa de haber sido víctimas de bullying nunca es nuestra, aunque nuestra cabeza nos quiera hacer creer lo contrario.

Es por eso que debemos concienciarnos de que la culpa es siempre del/a agresor/a, y de que tener estos pensamientos negativos nos puede causar mucho daño. Así que debemos tener en cuenta este aspecto, y tampoco sentirnos culpable por pensar así.

4. Aléjate de pensamientos negativos

Otra herramienta sobre cómo superar las secuelas del bullying tiene que ver con los pensamientos negativos que podamos tener después de dicha experiencia. Relacionado con el punto anterior, encontramos frecuentemente que las víctimas del bullying tienen pensamientos negativos, de inseguridad, autodestructivos, etc., después de tal experiencia.

Como en el caso anterior, debemos alejarnos de dichos pensamientos, ya sea solos/as o con ayuda psicológica.

Estos pensamientos negativos se pueden traducir en “te lo merecías”, “no vales nada”, “nadie te va a querer”... Cuando aparezcan en nuestra mente, podemos aplicar técnicas como la parada del pensamiento; es decir, decir “STOP!” en voz alta, o “BASTA!”, cuando dicho pensamiento se presente, respirar profundamente y realizar alguna actividad agradable o placentera (o imaginarse una escena agradable).

5. Aléjate del rencor

El rencor es aquel sentimiento o emoción que experimentamos hacia alguien cuando nos ha causado daño; es un sentimiento de “venganza”, de rabia, negativo, que en cierta manera nos ata a esa persona y perpetúa nuestro sufrimiento, porque no nos deja avanzar y aceptar la situación.

Ir reduciendo este rencor hasta hacerlo desaparecer nos liberará y nos permitirá seguir avanzando, aceptando lo que nos ocurrió pero mirando otra vez hacia el futuro. Muchas veces será necesario acudir a un profesional que nos ayude a gestionar esta rabia.

Así, no se trata tanto de “perdonar” al agresor/a, si no de aceptar lo que nos ocurrió y seguir avanzando.

6. Expresa lo que sientes

¿Cómo superar las secuelas del bullying sin expresar cómo te has sentido todo este tiempo? Es imposible. Por ello es fundamental hacerlo, ya que expresar nuestras emociones, tanto si son positivas como negativas, nos ayudará a entender lo que hemos vivido y cómo nos ha afectado. A su vez, podremos analizar nuestros sentimientos y emociones, y avanzar, a fin de sentirnos cada vez un poco mejor.

7. Empodérate

Es importante tener claro que seguimos siendo personas válidas, verdaderas y merecedoras de todo lo positivo que nos brinde la vida, aunque -y a pesar de- haber vivido una experiencia así. Debemos confiar en nuestra valía y en nuestro poder para transformar nuestra realidad, así como para conseguir todo aquello que nos propongamos a través del esfuerzo y la autoconfianza.

8. Transformar el dolor

El dolor es una experiencia afectiva y una emoción que nos causa mucho sufrimiento; sin embargo, tiene su parte “positiva”, y es que, además de ser una emoción adaptativa (necesaria para evolucionar), es una emoción con el poder de hacernos cambiar las cosas y de hacernos luchar. En realidad, se trata de una emoción natural.

Es por ello que podemos transformar este dolor en otros “formatos”, como por ejemplo arte y creatividad (dibujos, poemas, relatos…). Se trata de proyectarlo en otras cosas que sí nos hagan sentir bien y que nos permitan sacar a flote todo nuestro potencial.

Referencias bibliográficas:

  • Irurtia, M.J., Avilés, J.M., Arias, V. y Arias, B. (2009). El tratamiento de las víctimas en la resolución de los casos de bullying. AMAzônica, 2(1): pp. 76 - 99.
  • Rodríguez, A.C. y Mejía, Y.K. (2012). Bullying: un fenómeno por transformar. Duazary: Revista internacional de Ciencias de la Salud, 9(1): pp. 98 - 104.