De entre los diversos tipos de problemas psíquicos que pueden llegar a existir, probablemente uno de los más conocidos es la depresión.

No en vano, se trata del problema de salud mental más frecuente junto con la ansiedad. Se trata de una condición altamente invalidante en la que el sujeto mantiene un estado de ánimo triste y/o una pérdida de la capacidad de sentir placer donde antes lo encontraba, además de otros problemas como pasividad extrema, desesperanza, insomnio o excesiva somnolencia, pérdida de apetito y ganas de hacer cosas e incluso pensamientos suicidas.

En definitiva, la depresión es una condición que genera un gran sufrimiento a quien la padece y que resulta altamente limitante. Sin embargo, afortunadamente la depresión puede ser tratada con diversos tipos de estrategias terapéuticas. Junto con la terapia cognitiva de Beck, una de las más conocidas y consideradas eficaces es el denominado curso para el afrontamiento de la depresión de Lewinsohn, del cual vamos a hablar en este artículo.

El curso para el afrontamiento de la depresión de Lewinsohn: ¿qué es?

El curso para el afrontamiento de la depresión de Lewinsohn, también conocido como CAD, es uno de los principales y más efectivos programas de tratamiento dentro de los trastornos del ánimo de tipo depresivo y principalmente para la depresión mayor (a la cual va dirigido).

El CAD fue diseñado por Peter Lewinsohn como una terapia para llevar a cabo de manera grupal, y en el que el papel del profesional pasa a ser más bien de instructor del grupo en el cual se trabajan y entrenan distintos ámbitos vinculados al padecimiento de las depresiones. Posee diversas versiones, dedicadas a distintos sectores de la población, en muchos de los cuáles ha demostrado su eficacia.

Se trata de un programa de índole psicoeducativa y basado esencialmente conductual (si bien también trabaja elementos cognitivos), con una estructuración muy clara y definida y que consta de un total de una docena de sesiones, además de otras dos de apoyo y seguimiento posteriores a la propia intervención. Estas dos últimas sesiones se llevarían a cabo al mes y a los seis meses.

Principales componentes

Durante las doce sesiones principales de las cuales consta este programa, se trabajan como hemos comentado diversos aspectos relevantes para el tratamiento y la prevención de la depresión mayor. Concretamente, podemos encontrar cuatro grandes componentes.

1. Programación de actividades agradables

Uno de los primeros aspectos a trabajar y uno de los más básicos y primordiales es la realización de una programación de actividades agradables. Se pretende generar junto al sujeto una serie de estrategias, pautas y actividades que le ayuden a aumentar la proporción de experiencias positivas y agradables y rebajar la frecuencia de las aversivas. Se busca que la persona sea capaz de vincular sus emociones con sus actos y que cambie los segundos de tal manera que poco a poco pueda modificar los primeros.

En este sentido no se trata solo de programar literalmente actividades que el sujeto pueda encontrar positivas y generarle placer o al menos una disminución de la anhedonia o el malestar (algo que también es buscado), sino que además se pretende entrenar aspectos como la comunicación positiva y asertiva, la gestión de los tiempos y la relajación.

2. Entrenamiento en habilidades sociales

Otro de los aspectos tratados en el CAD es la interacción y las habilidades sociales. En este sentido se trabajará para facilitar la comunicación y fomentar el aprendizaje de diversas estrategias, pautas y habilidades que permiten una interacción interpersonal fluida. En este sentido la aplicación grupal puede ser de gran ayuda, dado que facilita la utilización de juegos de roles y modelado de las diferentes habilidades.

Se trabajan aspectos como la defensa de los propios derechos, pensamientos y posicionamientos de manera asertiva, la expresión de dudas, necesidades y oposición y diversos tipos de interacción con una o varias personas, por lo general en orden creciente de dificultad. Ello facilita tanto reducir el malestar que pueden generar las interacciones en aquellas personas con dificultades para ellas, así como la expresión y trabajo del propio malestar personal propio de la depresión.

3. Modificación de cogniciones

A pesar de ser un programa psicoeducativo y principalmente conductual, lo cierto es que el curso para el afrontamiento de la depresión de Lewinsohn incorpora también elementos cognitivos. Concretamente y de manera similar a la terapia cognitiva de Aaron Beck, el tercero de los aspectos fundamentales a tratar pasa por la modificación de cogniciones y reestructuración cognitiva.

Esta fase se caracteriza por trabajar las creencias y pensamientos de los pacientes, intentando localizar los principales sesgos cognitivos presentes en el pensamiento de la persona con depresión. Se trabaja en primer lugar en identificar cuáles son los pensamientos del sujeto, se plantean como hipótesis y se intentar buscar posibles pensamientos e interpretaciones, para posteriormente generar experimentos conductuales en que de manera controlada el sujeto pueda poner a prueba sus creencias.

4. Orientación y planes vitales

El último de los componentes principales del curso para el afrontamiento de la depresión de Lewinsohn pasa por la de revisar los principales valores básicos del paciente, su orientación vital y las metas y planes más significativos para el sujeto. Se trata de analizar cada uno de estos aspectos y cómo confluyen en la vida del sujeto, como lo afectan y en qué medida se encuentra dirigido a ellos.

También pueden llegar a observarse la presencia de pasos intermedios en la consecución de los propios objetivos, así como las dificultades que pueden presentarse.

5. Utilidad clínica

El curso para el afrontamiento de la depresión de Lewinsohn es un programa cuya principal indicación es, tal y como indica su propio nombre, el tratamiento de la depresión mayor y otros trastornos que cursan con episodios depresivos.

Se trata de un programa que se ha demostrado eficaz a través de diversos estudios, y que es como hemos dicho es considerado de gran relevancia a la hora de aplicar un tratamiento a la depresión en poblaciones de sectores concretos. Resulta eficaz en adultos, niños y ancianos, pero se ha demostrado como especialmente relevante de cara a tratar la depresión en adolescentes. En este sector concreto es considerado como uno de los tratamientos psicológicos más importantes de cara al tratamiento de la depresión en adolescentes. También es eficaz en adultos, niños y ancianos. Aunque se diseñó para ser implementado de manera grupal, también resulta efectivo en terapia individual.

Si bien se encuentra centrado en el tratamiento de la depresión, también resulta útil no solo cuando el trastorno ya está presente sino también en su prevención. Además de al propio sujeto y especialmente en el caso de adolescentes y niños, también se ha observado de utilidad la aplicación por separado a los padres.

Referencias bibliográficas:

  • Lewinsohn, P. M., Antonuccio, D. O., Steinmetz, J. L. & Teri, L. (1984). The Coping With Depression course: a psychoeducational intervention for unipolar depression. Eugene, OR: Castalia
  • Lewinsohn, P. M., Clarke, G. N., Hops, H. & Andrews, J. (1990). Cognitive-behavioral treatment for depressed adolescents. Behavior Therapy, 21: 385-401.
  • Pérez Álvarez, M. y García Montes, J.M. (2001). Tratamientos psicológicos eficaces para la depresión. Psicothema, 13 (3).