El ser humano percibe constantemente la realidad que le rodea, obteniendo información del medio mediante los diferentes sentidos para posteriormente integrar los diversos datos y procesarlos en distintos núcleos cerebrales.

Sin embargo, a veces se producen alteraciones que hacen que los objetos y estímulos no sean percibidos correctamente. Es el caso de la escisión perceptiva.

La escisión perceptiva como alteración de la percepción

Entendemos por escisión perceptiva aquel tipo de alteración de la percepción en la cual la información referente a los estímulos no se percibe de manera integrada. Ello puede ocurrir con la información procedente de diferentes modalidades sensoriales pero por lo general el concepto de escisión perceptiva tiende a hacer referencia a la separación de elementos perceptivos captados por un mismo sentido, siendo el caso más habitual el de la desintegración de la información visual.

Es importante tener en cuenta que el problema no se da a nivel visual o en los órganos sensoriales, estando éstos totalmente funcionales. Y aunque es una alteración de la percepción, no estamos tampoco ante una alucinación: los estímulos percibidos son siempre reales. El problema en cuestión es que aunque captamos la información correctamente no somos capaces de integrarla, lo que genera dos percepciones que compiten entre sí.

De este modo, ante la escisión perceptiva vemos desintegrado el estímulo apreciando por separado aspectos que deberíamos ver como un todo conjunto, como la forma de los objetos y su contenido o bien separando el color y la forma. No veríamos una manzana roja, si no por un lado el color rojo y por otro una manzana.

Tipos de escisión perceptiva

No existe un único tipo de escisión perceptiva. Por lo general podemos considerar que, en lo que se refiere al tipo de escisión que se da en una misma modalidad sensorial y concretamente en el de la vista, existen dos tipos principales de escisión perceptiva: la morfolisis y la metacromia. Además de ello es posible que se de escisión perceptiva entre distintos sentidos.

1. Morfolisis

La morfolisis es la escisión perceptiva que se únicamente a nivel de forma. Somos incapaces de juntar la información de la forma de los objetos de su contenido. Es posible por ejemplo que veamos la cara de alguien separada de su cuerpo.

2. Metacromia

En cuanto a las metacromías, se refieren a aquellas escisiones perceptivas en las que percibimos separadamente el color y la forma. Por ejemplo, los vemos por separado o bien el color excede a la forma (como si nos saliéramos de la línea al pintar un objeto), o colores que no se corresponden con los reales.

3. Desintegración de la información procedente de diferentes modalidades sensoriales

Generalmente se trata de la disociación entre la vista y el oído, si bien también podrían entrar en esta categoría otros sentidos. Así, lo que oimos y lo que vemos es percibido aparte, como si procediera de dos estímulos diferentes. Por ejemplo, somos incapaces de relacionar la voz con el movimiento de los labios de la persona que tenemos delante. También podría ocurrir con la vista y el tacto, por ejemplo.

Causas

Es muy frecuente que la morfolisis y la metacromia aparezcan en el contexto de un brote psicótico. Asimismo, la hiperestimulación propia de la epilepsia también puede generar fenómenos de escisión perceptiva. No es raro que aparezca ante intoxicaciones o consumo de sustancias tales como los psicodislépticos. Otro contexto en el que puede aparecer la escisión perceptiva es ante la existencia de lesiones cerebrales producidas ante traumatismos craneoencefálicos y accidentes cerebrovasculares, o por la compresión de algunas vías nerviosas en casos, por ejemplo, de tumor cerebral.

La causa más probable de este tipo de fenómenos se encuentra en el mal funcionamiento de algunos de los núcleos de relevo o vías nerviosas donde se procesa e integra la información de las diferentes vías perceptivas, tanto de un mismo sentido como del conjunto de la información exterior. Esto hace que diferentes elementos de una misma percepción se perciban separadamente.

Tratamiento

La escisión perceptiva no es un trastorno per se, sino un síntoma. Como tal, su tratamiento va a depender en gran medida del tipo de alteración que lo genere. Por ejemplo pueden prescribirse fármacos que anulen el efecto de las sustancias tomadas que generan la alteración, o bien neurolépticos que puedan disminuir y parar el brote psicótico y reducir la posibilidad de que surjan nuevos. En algunos casos puede ser recomendable la realización de terapia ocupacional y rehabilitación que pueda ayudar a restablecer el funcionamiento habitual de las conexiones nerviosas.

Sin embargo, lo que siempre va a ser recomendable es proporcionar al paciente información de lo que está ocurriendo, dado que este tipo de alteraciones puede suponer un gran nivel de angustia y preocupación.

Referencias bibliográficas:

Belloch, A.; Sandín, B. y Ramos, F. (2002). Manual de Psicopatología, Vol. I. McGraw-Hill. Madrid.