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La memoria auditiva se halla en un área del cerebro diferente de la del resto de recuerdos según, concretamente en el área del lóbulo temporal que está ubicado cerca de la sien y el oído.

A pesar que esta zona es de las primeras en verse afectadas por el Alzheimer y de que bajo los efectos de esta enfermedad muchos enfermos no sepan ni su propio nombre, ni reconozcan a sus parientes más allegados (cónyuges, hijos, hermanos...), sí que es frecuente que las personas con esta demencia recuerden canciones que tal vez escucharan mucho tiempo atrás, en su más temprana juventud. ¿Cómo es posible que muchos no tengan capacidad de locución pero sí que puedan tararear canciones y emocionarse con ellas? Empecemos por lo básico.

El Alzheimer: ¿qué es?

El Alzheimer, o demencia senil de tipo Alzheimer, es una enfermedad neurodegenerativa que produce un daño severo en el cerebro, matando las células nerviosas y rompiendo las conexiones de estas entre sí, lo que produce una afectación irreversible de la cognición, la conducta y, habitualmente, de la memoria inmediata. Sin embargo, la intervención basada en la musicoterapia puede ayudar en su tratamiento, a pesar de no llegar a curar la enfermedad.

Es el tipo de demencia más frecuente en términos de epidemiología; se trata de una enfermedad devastadora, no sólo para quien la padece, sino para los familiares del paciente que observan como su pariente se deteriora y como de ser una persona independiente y autónoma se convierte en un ser completamente dependiente.

Aún así, en la zona encargada de procesar y almacenar la música parece que la afectación es menor que en el resto de áreas. Estudios recientes realizados por neurólogos concluyen que, en su mayoría, los pacientes con un nivel avanzado de esta dolencia mantienen sus recuerdos musicales. De esta forma, la música puede ayudar a que los consigan relajarse y mejorar su estado de ánimo. En este sentido, la musicoterapia es una buena opción para paliar los efectos del Alzheimer.

¿Qué es la musicoterapia?

La musicoterapia es la utilización de la música en intervenciones realizadas en ámbitos médicos, educativos y cotidianos. Se puede orientar tanto a individuos, grupos o comunidades con el objetivo de mejorar su calidad de vida en diferentes aspectos.

El uso de la musicoterapia está aumentando cada vez más en el tratamiento del Alzheimer, además de en la intervención sobre otros tipos de trastornos neurológicos, como por ejemplo la depresión, el Parkinson, la esquizofrenia y la amnesia. Una de las mayores ventajas de la musicoterapia es que cualquier familiar o cuidador puede practicarla en casa con el paciente.

¿Cómo se realizan las sesiones de musicoterapia?

La terapia se realiza en grupo, los terapeutas previamente investigan sobre la biografía musical del paciente, preguntando a sus familiares y averiguando qué estilo musical es es el que el paciente solía escuchar, o qué canción tiene una significación especial para él, es decir, qué canción o tema está vinculado con un recuerdo que a su vez representó para el paciente una experiencia vital. Por ejemplo, la canción que se escuchaba cuando conoció a la que sería su futura mujer o aquella melodía de un viejo tocadiscos que escuchaba en su infancia durante el descanso estival...los ejemplos son incontables.

Una melodía o canción en particular es un nexo hacia recuerdos pasados en forma de sensaciones y emociones profundamente arraigadas en nuestra mente. Ello se de debe a que somos seres emocionales; no nos dejemos engañar por creencias anticuadas que definen al ser humano como un animal racional, las emociones son muy poderosas y estas preceden a las ideas, puesto que las ideas pueden cambiar en función de las emociones que sentimos. Además, se puede invitar a que los pacientes bailen, de tal manera que se mejora su estado físico y interaccionan socialmente.

La eficacia de la terapia musical

Las investigaciones se han orientado en determinar la eficacia y los mecanismos fisiológicos que producen una considerable mejoría de los síntomas propios de la enfermedad. Está demostrado que la terapia musical mejora la atención en los pacientes y mitiga los síntomas negativos como la irritabilidad, la ansiedad y la tristeza.

En una investigación se determinó qué áreas del cerebro se activaban al escuchar música y posteriormente se analizó si las áreas antes mencionadas presentaban un deterioro o por el contrario si resistían más el avance de la degradación neuronal que provoca el Alzheimer. Se concluyó que la estimulación neuronal mediante la música produce beneficios a nivel cognitivo, es decir, que mejora la concentración y la orientación en la realidad además de mantener las habilidades de locución y comunicación verbal. A nivel físico produce un efecto sedativo, y a nivel socioemocional aumenta la autoestima, mejora la interacción social y previene el aislamiento y la soledad. Como suele decirse comúnmente, “la música es la medicina del alma”.