Un estado mental muy curioso. Unsplash

El cerebro constituye, con diferencia, el órgano más complejo y misterioso de todos los que alberga el cuerpo humano. Este es el encargado de llevar a cabo todas las labores imprescindibles para el desarrollo, percepción y comprensión de todo lo que rodea a la persona.

Sin embargo, en ocasiones este órgano parecer trabajar por su cuenta, ajeno al resto del cuerpo, y creando una serie de sensaciones y fenómenos capaces de despistar a cualquiera. Uno de estos fenómenos es el poco conocido jamais vu.

¿Qué es un Jamais Vu?

El término jamais vu proviene de la lengua francesa y significa literalmente “nunca visto”. En psicología, el fenómeno de jamais vu hace referencia a cuando una persona experimenta una sensación de que no es capaz de reconocer un lugar, una persona, una situación o incluso una palabra, a pesar de que otros le digan lo contrario o de que racionalmente sí le resulte familiar.

Habitualmente, este fenómeno se describe como contrario al dejà vu. Sin embargo, en el jamais vu la persona tiene la impresión de estar observando o escuchando algo por primera vez.

No obstante, la manera más común en que se puede experimentar un fenómeno de jamais vu es cuando alguien no es capaz de reconocer a otra persona aunque es consciente de que su cara le resulta familiar.

Asimismo, también es posible no llegar a reconocer una palabra usada de forma habitual. Una forma que tendría el lector de comprobarlo es escribiendo o mencionando cualquier palabra en voz alta repetidas veces; al cabo de unos instantes el lector tendrá la sensación de que esta ha perdido su significado, a pesar de que saber que es una palabra real.

Este fenómeno, aunque es difícil de estudiar debido a su poca frecuencia y espontaneidad, ha sido relacionado numerosas veces con ciertos tipos de afasia, de amnesia y de epilepsia.

Algunas otras experiencias en relación con el jamais vu, son el dejà vu, el presque vu o la sensación de tener una palabra en la punta de la lengua, fenómenos que se explican más adelante en este mismo artículo.

El experimento del Doctor Moulin

En el año 2006, un psicólogo de origen británico llamado Chris Moulin expuso un proceso experimental en un congreso sobre la memoria. En este experimento el doctor Moulin solicitó a 92 personas que escribieran la palabra “puerta” más de 30 veces en un minuto de tiempo.

A continuación, cuando preguntó a los participantes sobre su experiencia, al menos dos tercios de ellos, es decir en torno a 60 personas, refirieron que la palabra “puerta” no pertenecía a la realidad de una puerta, o incluso que era una palabra inventada.

La justificación de Moulin a estas manifestaciones era que cuando una persona mira o percibe una algo de forma mantenida, y durante un tiempo suficientemente largo, la mente experimenta una especie de fatiga que hace que el estímulo pierda todo su significado.

Su vínculo con la desrealización

La sensación de desrealización es una adulteración de la percepción de aquello que nos rodea, de manera que la persona lo percibe como algo desconocido o irreal. La desrealización es un síntoma disociativo propio de varias enfermedades psiquiátricas, al igual que puede ser producto del estrés, del consumo de sustancias psicoactivas y de la falta de sueño.

Las personas que han experimentado esta percepción extraña del medio la describen como un tipo de nube o niebla sensorial que las distancia de la situación que están percibiendo.

La sensación de jamais vu entra dentro de estas experiencias de desrealización, en la que tanto las personas, como los momentos y espacios se aprecian como distintos o cambiados pero no se puede concretar de qué manera o por qué.

Estas alteraciones en la percepción se pueden también dar en cualquiera de los otros sentidos como el oído, el gusto o el olfato.

Posibles causas

Desde el campo de la neurología se intenta explicar este fenómeno como una alteración en la coordinación de las distintas zonas cerebrales encargadas de la memoria y de la gestión de la información que proviene del exterior. Esta alteración provocaría una especie de desfase entre las redes neuronales, el cual deformaría temporalmente la comprensión del medio externo.

A pesar que la sensación de jamais vu puede darse de forma aislada y sin ningún tipo de patología asociada, es muy común registrar este fenómeno en personas con afecciones neurológicas tales como epilepsia, cefaleas crónicas o lesiones craneales.

Al igual que otras muchas alteraciones parecidas, el jamais vu puede encontrar su origen en afecciones vestibulares, como laberintitis o neuronitis vestibular, las cuales interfieren en la manera en la que el cerebro procesa la información.

Ciertas drogas cannabinoides, alucinógenas o incluso la propia nicotina presente en el tabaco pueden causar efectos de jamais vu. Así como la falta de sueño, los trastornos límites de personalidad, trastornos ansiosos o cualquier afección mental que incluya despersonalización.

Jamais Vu versus Déjà Vu

Otro fenómeno mucho más conocido, y que está en sintonía con el jamais vu, es la sensación de dejà vu. El efecto de dejà vu también proviene del habla francesa y representa el “ya visto”. En este caso, y al contrario que en el jamais vu, la persona refiere haber experimentado ya aquello que está viviendo, o refiere conocer a una persona a la que, en realidad, ha visto por primera vez.

En ocasiones, la sensación de dejà vu es tan intensa que la persona considera firmemente que es capaz de predecir aquello que va a pasar en próximo instante.

Sintetizando un poco las dos diferencias primordiales entre jamais vu y dejà vu son:

  • Dejà vu hace referencia a “ya visto” y jamais vu a “nunca visto”.

  • Dejà vu es una alteración cerebral que provoca la sensación de haber vivido ya un acontecimiento que está ocurriendo en ese preciso instante, y jamais vu es una alteración en la que la persona afirma no haber vivido o no conocer situaciones o personas que sí debería reconocer.

Otros fenómenos relacionados

Existen otro fenómenos asociados a alteraciones de la percepción del entorno o con fallos en la memoria.

Presque vu

A pesar de que su traducción literal sea “casi visto”, este fenómenos hace referencia a la sensación de “tener algo en la punta de la lengua”.

En esta alteración la persona siente que quiere recordar algo, que está a punto de hacerlo pero el recuerdo nunca llega a aparecer. La forma más común es una clase de anomia en la que la persona sabe la palabra, puede recordar que la ha utilizado anteriormente, pero no es capaz de nombrarla.

Dejà senti

Este fenómeno hace alusión a lo “ya sentido”. Es decir, la persona experimenta una sensación que le resulta familiar pero que no consigue enlazar con ningún recuerdo concreto.