Los juegos de apuestas son extremadamente comunes en la sociedad moderna, pues llevan acompañando al ser humano desde hace siglos y son ubicuos en casi todas las sociedades y culturas.

En un juego de azar, el participante arriesga una determinada cantidad de dinero o bienes materiales con la creencia de que “algo” (definimos como algo juego, deporte, carrera, etc.) tendrá un resultado predecible. La persona ganadora multiplica la cantidad apostada y obtiene beneficios, en detrimento de todo el resto de participantes que han perdido.

En Estados Unidos, se estima que un 78% de la población ha participado alguna vez en un juego de azar. Esta cifra no sorprende en absoluto cuando acudimos a cifras económicas, ya que organizaciones de este país calculan un gasto anual de unos 300 millones de dólares únicamente en apuestas online. En las casas de póker de esta región se invierten 1.900 millones de dólares de forma anual, mientras que las loterías interceptan unos 80.000 millones en el mismo intervalo temporal.

Todos estos datos nos muestran una realidad más que clara: las apuestas están a la orden del día y, con ellas, el aumento de la incidencia de la ludopatía. A continuación, te explicamos todo lo que debes saber sobre la relación de la ludopatía con el suicidio.

¿Qué es la ludopatía?

Una persona ludópata es aquella que se ve obligada, por una urgencia psicológica completamente incontrolable, a apostar y arriesgar sus bienes de una forma enfermiza y progresiva. A día de hoy, el documento oficial sobre trastornos psicológicos “Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders” (DSM-5) clasifica la ludopatía como una adicción, similar a la que sucede con sustancias químicas que generan dependencia.

Para que una persona se pueda considerar ludópata, debe presentar 4 o más de los siguientes criterios por un período de 12 meses o más:

  • El paciente necesita apostar cada vez más dinero para alcanzar el nivel de excitación deseado.
  • Se muestra perturbado o irritado cuando intenta dejar las apuestas.
  • Ha intentado dejar de apostar varias veces, sin lograrlo.
  • Tiene pensamientos persistentes entorno al mundo de las apuestas.
  • Recurre a los juegos de azar cuando siente emociones negativas.
  • Recurre a la falacia de “tratar de recuperar el dinero al día siguiente” tras haber perdido grandes cantidades.
  • Miente a la hora de reconocer su nivel de involucración en el mundo del juego.
  • Ha perdido relaciones, trabajos o caminos educativos con tal de seguir apostando.
  • Confía en los demás para solventar sus pérdidas económicas.

Como hemos visto, una persona debe cumplir al menos 4 de estos requisitos para que se considere un potencial paciente psicológico con ludopatía. En Estados Unidos, la prevalencia de este trastorno oscila del 0,1 al 6% de la población total, dependiendo de los estudios y núcleos consultados. Esto se traduce, de forma aproximada, en casi 6 millones de personas que necesitan un tratamiento psicológico por sus problemas con el juego.

La ludopatía y el suicidio: dos caras de la misma moneda

Existen múltiples estudios que han vinculado la ludopatía con el suicidio, pero uno llama especialmente la atención: Problem gambling and suicidality in England: secondary analysis of a representative cross-sectional survey, que fue publicado en la revista médica Public Health en el año 2020, hace muy poco tiempo.

En esta investigación, se recogió a un grupo muestral aleatorio de 7.403 adultos residentes en Inglaterra, y se trató de correlacionar el problema del juego con una mayor probabilidad de presentar pensamientos suicidas. Para sorpresa de pocos, los pacientes ludópatas presentaban casi un 20% de tendencias suicidas, en comparación con el 4% de la población total. De forma exacta, las probabilidades de plantearse el suicidio era 5,3 veces mayor en las personas que tenían un problema con el juego.

Vamos más allá, pues el 4,7% de los pacientes ludópatas no solo habían pensado en el suicidio, sino que lo intentaron. Existen muchos más datos que nos permiten cuantificar la clara vinculación del juego y este evento, pues en algunos hospitales (en este caso el Alfred Hospital's emergency department, Australia) hasta el 17% de las personas ingresadas tras un intento de suicidio en el año 2010 fueron ludópatas.

¿A qué se debe esta correlación?

La ludopatía, al igual que cualquier otra adicción crónica, afecta al paciente a nivel físico y emocional de forma grave. Por ejemplo, diversas fuentes médicas calculan que las personas con problemas del juego tienen el doble de probabilidades de sufrir depresión, y son hasta 18 veces más proclives a sufrir distrés emocional derivado de su difícil situación.

Además de estos datos, cabe destacar que esta correlación no es unidireccional. Una persona puede desarrollar depresión derivada de los efectos del juego (pérdida económica, falta de trabajo, aislamiento social, etc.), pero también es posible que una persona deprimida trate de encontrar emoción en el juego. La causalidad de ambos eventos depende de cada persona y caso.

Por ejemplo, una persona con falta de objetivos y/o depresión puede recurrir al juego para escapar de sus emociones negativas o, en su defecto, para sentir que forma parte de una dinámica y colectivo concretos. Jugar puede hacerse una rutina.

No es difícil imaginar por qué se acumulan las tendencias suicidas en una persona ludópata: la falta de dinero implica imposibilidad para conseguir objetivos, incertidumbre, ansiedad y estrés crónicos y sentimientos de abandono.

Así, las al tas tasas de ideación suicida y de intentos de suicidio secundarios a los juegos de azar están bien establecidas entre quienes pade cen trastornos de la ludopatía. Sin embargo, la depresión mayor (actual o pasada) es un claro predictor del riesgo de suicidio entre los jugadores patológicos. En este sentido, la depresión comórbida en los jugadores pa tológicos aumentaría aún más el riesgo de suicidio (Guillou-Landreat et al., 2016).

¿Qué hacer?

Como habrás podido comprobar, está claro que la ludopatía se vincula con el suicidio. Entre las muchas consecuencias adversas potenciales de los juegos de azar, la más grave es el comportamiento suicida, ya que el 20% de los jugadores patológicos intentarán suicidarse durante su vida (Moghaddam et al., 2015).

Existen factores de riesgo que incrementan la relación juego patoló gico y suicidio. En primer lugar, está el estrés financiero que se ha asociado con el suicidio de los jugadores, bien sea de forma direc ta o indirecta, a causa de la relación entre los problemas financieros y el aumento del conflicto familiar, que a su vez está asociado con el aumento de la suicidabilidad (Bucha nan et al., 2020; Carr et al., 2018). Está claro que los pensamientos suicidas en los adictos son comunes y están más que documentados.

Si te has visto reflejado/a en cualquiera de los puntos citados a la hora de diagnosticar a un paciente ludópata, es importante que busques ayuda profesional y no dejes el tiempo pasar. La Clínica de Psicología G.SINadicciones, especializada en la adicción a los juegos de azar, está dirigida por la psicóloga Sara Meca, con experiencia en los trastornos de tipo adictivo. Cuanto antes se intervenga en el problema, menos costará superarlo. Este tipo de problemas se pueden tratar de forma farmacológica y/o psicológica, así que buscar tratamiento es la decisión más sabia que toda persona enferma puede tomar.

Referencias bibliográficas:

  • Buchanan, T. W., McMullin, S. D., Baxley, C., & Weinstock, J. (2020). Stress and gambling. Current Opinion in Behavio ral Sciences, 31, 8–12. https://doi. org/10.1016/j.cobeha.2019.09.004
  • Clark, L., Averbeck, B., Payer, D., Sescousse, G., Winstanley, C. A., & Xue, G. (2013). Pathological choice: the neuroscience of gambling and gambling addiction. Journal of Neuroscience, 33(45), 17617-17623.
  • Fong, T. W. (2005). The biopsychosocial consequences of pathological gambling. Psychiatry (Edgmont), 2(3), 22.
  • Guillou-Landreat, M., Guilleux, A., Sauva get, A., Brisson, L., Leboucher, J., Re maud, M., Challet-Bouju, G., & Grall- Bronnec, M. (2016). Factors associa ted with suicidal risk among a French cohort of problem gamblers seeking treatment. Psychiatry Research, 240, 11–18. https://doi.org/10.1016/j. psychres.2016.04.008.
  • Moghaddam, J. F., Yoon, G., Dickerson, D. L., Kim, S. W., & Westermeyer, J. (2015). Suicidal ideation and suicide attempts in five groups with different severities of gambling: Findings from the National Epidemiologic Survey on Alcohol and Related Conditions. American Journal on Addictions, 24(4), 292–298. https://doi. org/10.1111/ajad.12197
  • The epidemiology and impact of gambling disorder and other gambling-related harm, OMS.
  • Wardle, H., John, A., Dymond, S., & McManus, S. (2020). Problem gambling and suicidality in England: secondary analysis of a representative cross-sectional survey. Public Health, 184, 11-16.