Las personalidades tóxicas absorben nuestro tiempo y energía, y muchos individuos no son conscientes del impacto negativo que estas personas tienen en su vida. Este tipo de personas son una fuente de conflicto, crean malestar y estrés, entre muchos otros problemas.

Un estudio reciente de la Universidad Friedrich Schiller, que se realizò en Alemania, muestra cómo influyen las personas tóxicas en el bienestar de los individuos que les rodean.

Cómo afectan las personas tóxicas a nuestro cerebro

En esta investigación se encontró que la exposición a los estímulos que causan fuertes emociones negativas (como este tipo de individuos) provoca que los sujetos tengan una respuesta masiva al estrés, y este estrés es dañino para nuestro órgano pensante.

Solo unos días de exposición al estímulo estresante compromete la eficacia de las neuronas en el hipocampo, una importante área del cerebro responsable de razonamiento y memoria. Una semanas de exposición causan daño reversible a las células cerebrales, y los meses de estrés pueden destruirlas permanentemente. Como ves, las personas tóxicas no sólo te hacen sentir triste o ansioso, sino que puede dejar consecuencias negativas a largo plazo.

¿Pueden cambiar las personas?

Ahora bien, hay que ir con cuidado a la hora de etiquetar a las personas. Si bien es cierto que hay individuos con una personalidad tóxica, en muchas ocasiones (no en todas), es posible hablar y solucionar los problemas. Todas las personas pueden cambiar, pero hace falta que ellos también pongan de su parte.

No obstante, las personas tóxicas existen y pueden provocar problemas relacionales que a la larga te afecten. Ya sea en tu círculo de amigos o en el trabajo, es necesario detectar esta fuente de estrés porque puede afectar tu bienestar y calidad de vida.

Personalidades tóxicas: ¿cómo detectarlas?

¿Alguna vez has tenido un compañero de trabajo que te ha criticado a las espaldas simplemente por ser envidioso? ¿O un supuesto amigo te ha mentido para salir beneficiado en alguna situación sin importarle cómo te ha afectado a ti?

En las situaciones de la vida cotidiana podemos encontrarnos con personas que nos van a lastimar, y que por mucho que pongamos de nuestra parte, solo van a querer salirse con la suya pase lo que pase. En estos casos es mejor alejarse y rodearse de personas que nos aporten algo positivo, que sumen y no resten.

Existen diferentes señales para detectar una personalidad tóxica. Son las siguientes:

  • Te hace perder los papeles
  • Su presencia tiene un fuerte impacto negativo en tu autoestima
  • Te culpa a ti cuando él es el culpable
  • Sientes miedo y malestar cuando has de estar con él
  • No puedes estar relajado y calmado en su presencia
  • Estás a la defensiva cuando se acerca

Tipos de personalidades tóxicas

Claro está que antes de culpar a los demás es necesario mirarse a uno mismo, porque muchas veces podemos centrarnos en los demás para excusar nuestro propio comportamiento. A veces es la propia relación (en la que los dos participamos) la que lleva que una persona se comporte de manera negativa hacia nosotros.

Los individuos con personalidades tóxicas, sin embargo, suelen comportarse igual con otras personas y en otras situación. Pero… ¿qué tipos de personalidad tóxica podemos encontrar? A continuación puedes encontrar una lista de personalidades tóxicas.

1. Egoísta

Un rasgo de personalidad tóxica es el egoísmo. Las personas egoístas son aquellas que no quieren compartir nada con nosotros, pero que cuando algo les interesa se muestran agradables.

Son manipuladores y pueden aparentar ser nuestros amigos, pero su único objetivo es obtener algo a cambio. No son una amistad real y no podremos profundizar en nuestros sentimientos con ellos ni darles nuestra confianza. Las personas egoístas, tarde o temprano, sacarán a relucir su verdadera personalidad.

Por otro lado, quien destaca por su egoísmo también se caracteriza por rechazar la idea de que se creen redes de colaboración y cooperación, ya que si esta actitud empieza a volverse popular, su capacidad para negarse a compartir puede hacer que quede aislada. La idea es, pues, hacer que el individualismo prime en casi todos los casos, menos en aquellos en el que esa persona necesita algo de los demás.

2. Envidiosa

Las personas envidiosas siempre desean lo que tiene otra persona y ellos no pueden tener, y por tanto, nunca se alegrarán de que a los otros las cosas les vayan bien. Esta situación no es saludable ni para la persona que es víctima ni para el envidioso, y detrás de la envidia siempre hay una autoestima baja, la frustración y el dolor.

La envidia ocurre porque estas personas no centran su felicidad hacia su interior. Pasar demasiado tiempo alrededor de personas envidiosas es peligroso porque sentirá un gran rencor hacia ti y hacia la gente que le rodea.

3. Manipuladora

Los manipuladores roban tiempo y energía de las persona bajo la fachada de que “no pasa nada malo”. Tienen la facilidad para convencerte incluso en aquellos temas que no te convienen y de llevarte por el camino que ellos desean, sin reparos y sin importarles las consecuencias negativas que para ti pueda tener una situación.

Los manipuladores detectan las debilidades ajenas, no se detienen hasta que consiguen lo que desean, son insaciables y quieren tener siempre el control. 

4. Maltratadora

Sin duda, una de las peores personalidades que nos podemos encontrar es la del maltratador, pero, desafortunadamente, el maltrato es un fenómeno que puede ocurrir no solo en las relaciones de pareja, sino en la escuela (lo que se conoce como bullying) o en el trabajo (lo que se conoce como mobbing). Mejor alejarse de estas personas porque suelen esconder un gran odio en su interior.

5. Intolerante

Las personas intolerantes son personas que están llenas de prejuicios y, por tanto, se dejan influenciar por los estereotipos y por las ideas de algo o alguien aceptadas como patrón de cualidades o comportamientos.

En lugar de apreciar y aprender de las personas que son diferentes de ellos, las personas que juzgan a los demás miran a otros individuos con desprecio. Al no ser personas objetivas, mejor alejarse de ellas.

6. Autoritaria

La personalidad autoritaria es la que impera en dictadores, pero estos rasgos también pueden presentarlos las personas que no están en el gobierno (a pesar de que actúen como si tuviesen una cuota de poder muy alta).

Este tipo de individuos tienen comportamientos poco democráticos y pretenden ejercer el control sobre las personas que tienen a su alrededor, basándose en la idea de que son quienes mejor pueden decidir lo que es bueno y lo que es malo. De forma consciente o inconscientemente, no escuchan a los demás y a quienes que les rodean, pues piensan que el único criterio válido es el suyo y quieren que todos les obedezcan.

7. Sociópata

Los sociópatas son aquellas personas que no muestran empatía por otros ni remordimientos por sus acciones, y aunque tengan un temperamento normal, no han adquirido una serie de habilidades sociales debido a la crianza negligente e incompetente por parte de su familia, que en muchas ocasiones involucra situaciones de violencia.

Pueden parecer personas encantadoras al conocerlas, pero a la larga muestran comportamientos negativos que afectan a las personas de su entorno, entre otras cosas, porque no ven a los demás como sus iguales y por consiguiente no empatizan. 

8. Neurótica

El neuroticismo es lo que se conoce como inestabilidad emocional. Todos podemos tener un cierto grado de neuroticismo, pero aquellas que presentan un alto grado de ella y no hacen nada para regularla e intentar hacer que sus relaciones interpersonales funcionen, suelen suponer un gran problema para los integrantes de sus círculos sociales. Esto es así porque no toleran bien las pequeñas frustraciones y contrariedades que la interacción con los demás trae de manera natural e irremediable.

La inestabilidad emocional tiene su origen en la autoestima baja y las creencias irracionales que forman parte de los esquemas mentales de la persona, que les llevan a ser perfeccionistas y a centrar su felicidad en factores externos. Son personas que suelen vivir en una montaña rusa emocional y pueden tener conductas infantiles