Las 6 corrientes de terapia psicológica (explicadas y clasificadas)

Un resumen de las corrientes de psicoterapia más importantes, y de sus representantes en Psicología.

Las corrientes de terapia psicológica

Dentro del ámbito de la psicología aplicada al ámbito de la atención a pacientes en psicoterapia podemos encontrar una amplia variedad de corrientes de terapia psicológica. Por ello, si estás buscando servicios de psicología, es importante comprender sus similitudes y diferencias para tener una idea previa y saber cuál podría encajar más con el problema a tratar.

Entre las principales corrientes de terapia psicológica cabe destacar el psicoanálisis y la terapia psicodinámica, la terapia humanista, la escuela Gestalt, la corriente terapéutica conductual, la terapia cognitiva y, por último, las terapias familiares y sistémicas.

En este artículo veremos en qué consiste cada una de esas corrientes de terapia psicológica, y sus características y objetivos al ser aplicadas a pacientes.

¿Qué es la psicoterapia?

La psicoterapia o terapia psicológica es un tratamiento, basado en en las evidencias científicas y psicológicas y que está fundamentado en una conversación para el cambio, basada en una serie de características específicas. En otras palabras, la terapia psicológica es un tratamiento esencialmente interpersonal, que se basa en una serie de principios psicológicos, en el que deben involucrarse tanto el psicoterapeuta como el paciente que acude en busca de ayuda por algún trastorno mental, queja o problema.

El psicoterapeuta, por lo tanto, debe utilizar la terapia psicológica, sea de la corriente que sea, de forma intencional con el objetivo de ayudar al paciente a resolver ese trastorno, queja o problema que le ha llevado a consulta y, para ello, debe adaptar o individualizar cada abordaje en psicoterapia para cada paciente particular y sus necesidades.

Las diferentes corrientes de terapia psicológica comparten una serie de características como las que vamos a explicar a continuación:

  • Todas consisten en un tipo de tratamiento interpersonal, cuya herramienta fundamental es el lenguaje.
  • El psicoterapeuta debe tener una serie de características específicas que son fruta de su formación continuada.
  • Todas las corrientes de terapia psicológica se basan en un modelo teórico que usa unos conceptos psicológicos.
  • Todas pueden usar la evaluación para hacer un diagnóstico pero no tiene por qué ser un requisito fundamental.
  • Los resultados de la terapia dependen de la colaboración en las metas y tareas que se consigan con el paciente.
  • Resulta fundamental que el terapeuta logre que el paciente colabore en el proceso terapéutico hacia su propia mejoría.
  • En general la terapia psicológica suele ser individualizada, aunque también puede ser de pareja, familia o grupo.

¿Cuáles son las corrientes de la terapia psicológica?

Estas son las corrientes de terapia psicológica con más importancia en la Historia de la Psicología.

1. Psicoanálisis y terapias psicodinámicas

La primera de las corrientes de terapia psicológica que vamos a ver es el psicoanálisis, uno de los primeros sistemas integrados de la terapia psicológica moderna. Fue desarrollada primeramente por el psiquiatra austriaco Sigmund Freud, cuya obra “Estudios sobre la histeria” (que escribió junto a otro psicoanalista llamado Josef Breuer) ha sido considerada como el principal punto de partida de la psicoterapia moderna.

1.1. Psicoanálisis

Es importante mencionar que en el psicoanálisis se puso énfasis en el estudio del inconsciente psíquico, proponiendo una serie de técnicas principales para ayudar a hacer más o menos explícitos los conflictos internos e inconscientes que generan malestar en la persona. Para ello, los psicoanalistas usan estrategias como la gestión de las posiciones del terapeuta (atención flotante y regla de la abstinencia), los métodos para hacer el análisis del paciente (trasferencia, asociación libre y resistencia) y unas técnicas del cambio (confrontación, interpretación y clarificación).

La corriente de terapia psicológica del psicoanálisis fue evolucionando a lo largo de los años en base a 4 grandes áreas, las cuales vamos a explicar brevemente a continuación:

  • Metapsicología: basada principalmente en la estructura y funcionamiento de la personalidad,
  • La teoría y la técnica clínica: encargadas de explicar la psicopatología, la relación terapéutica y el proceso terapéutico
  • Observación y metodología científica: trata de la inferencia, la observación natural y el razonamiento inductivo.
  • Filosofía social: se basa en tratar de comprender la conducta de los individuos dentro de los grupos e instituciones.

1.2. Terapia psicodinámica

Por otro lado, la terapia psicodinámica, que parte del psicoanálisis, se centra también en el tratamiento de los conflictos intrapsíquicos, pero apartándose de ciertas ideas básicas de la teoría freudiana. Hoy en día, generalmente propone procesos de terapia con inicio y final claros, compartiendo ambas corrientes características como las que vamos a mencionar a continuación:

  • Determinismo: cualquier fenómeno psíquico tiene alguna causa.
  • Determinación múltiple: distintas variables podrían llegar a incluir de diferentes maneras en la conducta.
  • Inconsciente: tanto el psicoanálisis como la terapia psicodinámica ponen énfasis en la parte inconsciente de la mente.
  • Conflicto en las neurosis: se produce por un conflicto entre las fuerzas internas y un ambiente que las inhibe.
  • Cada conducta es significativa: ninguna conducta o pensamiento son casuales, siempre comunican algo.

Cabe destacar dentro de la corriente psicodinámica a autores como Carl Gustav Jung, Alfred Adler, Otto Rank o Sandor Ferenczi. También a otros seguidores de diferentes corrientes de terapia psicológica que fueron desarrolladas a partir del psicoanálisis, como los modelos de Melanie Kelin, Karen Horney, Harry Sullivan, Wilfred Bion, Donald Winnicott, Lacques Lacan o Anna Freud, hija de Sigmund Freud.

Psicoanálisis como corriente de psicoterapia

2. Psicoterapia humanista

La primera de las corrientes de terapia psicológica que vamos a explicar es el humanismo, donde podemos encontrar una serie de modelos humanístico-existenciales provenientes de la tradición fenomenológica europea y también de la psicología humanística americana, de la mano de psicólogo como Abraham Maslow o Carl R. Rogers, entre otros.

En el humanismo hay unas características comunes a todos los modelos de psicoterapia que siguen esta corriente. En este sentido, la terapia humanista se basa en ideas clave que ponen el foco en la subjetividad humana y en la capacidad del individuo para darle sentido a su vida. Estas ideas son:

  • Todo ser humano debe desarrollar sus potencialidades, poseyendo una capacidad de autorrealización.
  • Se centran en el “aquí y ahora”, la vivencia inmediata.
  • Se oponen al desarrollo de clasificaciones diagnósticas de trastornos mentales.
  • Las teorías de este modelo están subordinadas a la vivencia y significado del sujeto a su propia experiencia.

2.1. Modelo de Maslow (jerarquía de necesidades)

Maslow ha sido considerado como el iniciador la psicoterapia humanista. Consideraba que las personas tienen un potencial con una tendencia al crecimiento que puede llegar a culminar al cumplir al factor de la autorrealización y, por ello, elaboró una teoría basada en una jerarquía de necesidades (la famosa pirámide de Maslow):

  • Necesidades fisiológicas.
  • Necesidades de seguridad.
  • Necesidades de afiliación.
  • Necesidades de reconocimiento o del ego.
  • Autorrealización o “experiencia cumbre”.

La terapia humanista desarrollada por Maslow va dirigida a ayudar a que el paciente desarrolle una serie de estrategias que le permitan vencer aquellos obstáculos que están impidiendo su crecimiento personal.

2.2. Psicoterapia centrada en la persona (Rogers)

La terapia centrada en la persona o en el cliente de Carl Rogers se fundamenta principalmente en un encuentro entre dos personas más que en la aplicación de una serie de técnicas terapéuticas, ya que este psicólogo desarrolló su modelo de terapia basándose en la confianza plena en la propia capacidad del cliente (así se refería al paciente) para lograr orientar y dirigir su casa hacia su propia autorrealización.

Por ello, este psicólogo describió una serie de actitudes y condiciones que consideraba fundamentales y necesarias para que se pudiera producir un cambio terapéutico hacia una mejoría del cliente:

  • Aceptación positiva incondicional: respeto, interés y aceptación total de las vivencias del cliente (paciente).
  • Empatía: ponerse en el lugar del cliente y tratar de comprender sus sentimientos.
  • Autenticidad y congruencia: el psicólogo debe mostrar una congruencia entre lo que dice y lo que hace.

Estas tres condiciones que describió Rogers que eran necesarias para lograr un cambio terapéutico son hoy en día aceptadas por todas, o la mayoría, de las corrientes de terapia psicológica.

Cabe mencionar también otros modelos humanistas como el de Rollo May o los modelos de psicoterapia existencial como el psicoanálisis existencial de Jean-Paul Sartre o la logoterapia de Viktor Frankl, autor del libro “El hombre en busca de sentido”.

3. Conductismo

El conductismo sería otra de las principales corrientes de terapia psicológica, siendo desarrollada en sus inicios en base a los descubrimientos científicos de Ivan P. Pavlov y Burrhus F. Skinner, quienes descubrieron el condicionamiento clásico y el condicionamiento operante, respectivamente. También fue desarrollado en sus inicios por psicólogos como Thorndike, Watson, Rayner y Mary Cover Jones.

Dentro de las diferentes terapias de conducta cabe destacar una serie de características comunes:

  • Se realiza primero una evaluación de la conducta problema para conocer los factores desencadenantes y mantenedores.
  • La mayoría de las conductas son aprendidas.
  • Los problemas mentales se desarrollan como producto de un aprendizaje.
  • Se centran en el estudio de la conducta en diferentes planos (cognitivo, psicomotriz y fisiológico).
  • El objetivo fundamental es modificar y sustituir aquellas conductas que se encuentran inadaptadas.
  • Se llevan a cabo unas técnicas basadas en una rigurosa investigación científica previa.
  • El tratamiento se enfoca en las características actuales del paciente, centrándose en el momento presente.
  • Se utilizan diversas técnicas de modificación de conducta (manejo de contingencias, exposición, control verbal, etc.).

Las técnicas que se emplean en los diferentes modelos conductistas pueden ser bastante útiles en aquellos casos de pacientes que se encuentran muy dañados a nivel emocional y/o psicológico como para recibir ayuda psicológica desde otras corrientes de terapia psicológica que se basan en la comunicación verbal, así como en niños y niñas de corta edad.

3.1. Conductismo radical

En esta corriente la conducta se considera que se encuentra gobernada por sus consecuencias. B.F. Skinner desarrolló su modelo terapéutico en base a la “ley del efecto” de Thorndike para elaborar la teoría del condicionamiento operante o instrumental.

Aquí la conducta se considera que está incluida por una serie de contingencias a nivel ambiental (refuerzos) acompañadas por las respuestas y así cambian las probabilidades que éstas puedan aparecer en el futuro.

En la terapia es importante que haya un ambiente terapéutico que esté basado en su ambientalismo radical; se trata de reforzar aquellos comportamientoS que estén considerados como adaptativos o positivos y se busca eliminar o modificar aquellos comportamientos negativos.

3.2. Terapia de conducta

La terapia fue evolucionando con los modelos terapéuticos conductuales de autores como Wolpe, Lazarus, Eysenck, Bandura, Walter, Kanfer, Sasloe, Phillips, Staats, Mischel, Hull y Mowrer, entre otros, llegando en los años 70 y hasta la actualidad con las terapias de orientación cognitivo-conductual de Albert Ellis y Aaron Beck, que explicaremos más adelante.

En la terapia de conducta resulta importante el desarrollo del análisis funcional (antecedentes, organismo, nivel de respuesta y consecuencia) dentro de una evaluación conductual, donde se llevan a cabo una serie de técnicas: análisis inicial de esa situación problemática, clarificación de dicha situación problemática, análisis motivacional, análisis evolutivo, análisis de autocontrol, análisis de las situaciones sociales y también del ambiente físico y socio-cultural.

Dentro de este modelo terapéutico también se encuentran técnicas como la relajación muscular progresiva, técnicas del control de la respiración, técnicas de biofeedback, entrenamiento autógeno, terapia de autorregulación, técnicas de exposición, desensibilización sistemática, control de estímulos y otras técnicas operantes (técnicas aversivas, sobrecorrección, saciación, coste de respuesta, tiempo fuera, etc.

4. Terapia cognitiva

Otra de las principales corrientes de terapia psicológica es la terapia cognitiva, donde se presta especial atención a las variables cognitivas (del procesamiento de la información). Esto supone una evolución del enfoque conductual, basado en el condicionamiento, a otro que resalta la importancia de esas variables cognitivas en la regulación de la conducta humana y, por lo tanto, también en la psicopatología y el cambio terapéutico.

Por ello, en esta forma de psicoterapia se trabaja mucho con los sistemas de creencias y con las maneras en las que el paciente interpreta la realidad.

Las características fundamentales de todas las terapias cognitivas son las siguientes:

  • Consideran que los patrones conductuales y afectivos se desarrollan desde los procesos cognitivos.
  • Los procesos cognitivos podrían ser activados a nivel funcional de forma similar a un proceso de aprendizaje.
  • Desde esta corriente el psicólogo sería considerado como un evaluador, diagnosticador y educador.
  • El psicólogo se debe encargar de ayudar a modificar las cogniciones negativas.
  • Además, el psicólogo debe mantener una actitud directiva y activa.
  • Las cogniciones modulan los patrones afectivos y conductuales.
  • Se preocupan especialmente por la metodología científica que avale sus modelos y técnicas de terapia.
  • Utilizan también técnicas de modificación de conducta.

El precursor de la terapia cognitiva fue George A. Kelly, aunque los principales representantes son Albert Ellis y Aaron Beck. Además, las técnicas más utilizadas son algunas como la reestructuración cognitiva, el entrenamiento en habilidades de afrontamiento o la solución de problemas.

4.1. Terapia Racional Emotiva (Ellis)

Esta terapia se fundamenta en que los problemas mentales o psicológicos son causados por una serie de patrones desadaptativos en el pensamiento, al ser irracionales, dogmáticos, y/o absolutos. Ellis considera que las personas tienen la capacidad de controlar su propio destino y, para ello, primero deben sentir y actuar en base a sus creencias y valores. A partir de ahí desarrolló la Terapia Racional Emotiva (TRE).

4.2. Terapia Cognitiva (Beck)

La terapia cognitiva de Beck fue desarrollada principalmente para tratar la depresión unipolar, partiendo de la idea fundamental de que los trastornos psicológicos, emocionales y/o conductuales se producen a causa de una o varias alteraciones en el procesamiento de la información, por la activación de esquemas latentes. Por lo tanto, tras la depresión, como causa, hay un sesgo o una distorsión cognitiva que influye en el procesamiento de la información, ya que frente a un acontecimiento externo determinado, se activan unos esquemas cognitivos negativos.

El objetivo de esta terapia de Beck, por lo tanto, es modificar esos esquemas negativos que se encuentran distorsionados por otras más adaptativas y realistas.

5. Terapia Gestalt

Otra de las principales corrientes de terapia psicológica es la Escuela Gestalt, que se centra en el concepto de psicología de la forma o psicología de la Gestalt, creada por Fritz Perls y Laura Perls a mediados del siglo XX.

Está basada en una teoría psicodinámica que ha sido desarrollada en base a las experiencias individuales del paciente vividas en el momento presente, es decir, en el aquí y el ahora, pero también recibe muchas influencias del enfoque humanista. Por ello, a veces es considerada una mezcla de tipos de corrientes de psicoterapia que partede ideas del psicoanálisis y de la terapia humanista.

Las influencias de la terapia de la Gestalt son las siguientes:

  • La persona es un todo explicado a través de la suma de sus partes.
  • La persona se encuentra constantemente en un proceso de autocompletarse.
  • Importancia del crecimiento de la persona.
  • La terapia de la Gestalt busca el “darse cuenta” o el “insight”.
  • Incorpora ideas teóricas del Budismo Zen (p. ej., aceptar lo que sucede).
  • Incorpora ideas del humanismo (importancia del presente, de la tendencia a la actualización y el progreso, etc.).
  • La patología sería alguna barrera personal que impide que se produzca la satisfacción de las propias necesidades.

De acuerdo con la psicología de la Gestalt, si no se satisfacen las necesidades de una persona, surgirán unas formas de comportamiento incompletas y a una serie de conflictos psicológicos. Por ello, el terapeuta de esta corriente de terapia psicológica tendrá como objetivo ayudar al paciente utilizando una serie de técnicas que sigan este modelo y ayuden a favorecer la terminación de esas formas incompletas.

Una forma de hacerlo podía ser concentrando los elementos significativos de una situación concreta con el fin de movilizar sus energías en unas estrategias que resulten ventajosas (p. ej., a través de la ley de proximidad de la Gestual).

6. Terapias familiares y sistémicas

Entre las principales corrientes de terapia psicológica conviene mencionar las terapias sistémicas, que fueron desarrolladas al principio como terapias familiares, aunque hoy en día su campo de aplicación es más amplio, existiendo también otros enfoques (p. ej., individuales).

6.1. Escuela Internacional del MRI (Mental Research Institute) de Palo Alto

En los años 50 esta escuela, ubicada en California, fue desarrollada con el objetivo fundamental de comprender las formas de comunicación entre los integrantes de las familias en las que había un integrante que padecía esquizofrenia. En el enfoque sistémico de Palo Alto, la familia es vista como un sistema y el miembro que padece la enfermedad es visto como el portador del síntoma que señala esa disfunción en el sistema, por lo que la terapia busca curar el problema cambiando las relaciones en el sistema familiar y no el individuo portador.

Gracias a esta escuela , donde se desarrollaron teorías an base a la sistematización de los miembros de una familia y a algunos de sus miembros más ilustres, Paul Watzawlick, lograron revolucionar las teorías existentes sobre la comunicación, dando como resultado una nueva forma de llevar a cabo tratamientos psicológicos con familias.

6.2. Escuela estructural

Esta escuela fue desarrollada principalmente por Salvador Minuchin, quien definió que los procesos de un sistema familiar se ven reflejados en sus estructuras, estando una estructura familiar compuesta por una jerarquía, unos límites entre los subsistemas familiares y las fronteras con el exterior, así como también de una serie de reglas que se encargan de regir la comunicación y el poder dentro de la familia.

A parte de ello, en la familia existen unas alianzas entre individuos y coaliciones, por lo que se deben cambiar las reglas sobre las jerarquías y límites para cambiar los patrones de interacción que están manteniendo el síntoma.

Entre las técnicas más relevantes de las terapias sistémicas sabe señalar la reformulación, la redefinición, la connotación positiva, el uso de la resistencia al cambio, la intervención paradójica, la prescripción de tareas, la ilusión de alternativas, la ordalía, el uso de analogías y el cuestionamiento circular.

Los autores más reconocidos de las terapias sistémicas y familiares son: Bateson, Watzlawick, Salvador Minuchin, Haley, Madanes, De Shazer, Weakland y Fisch, Selvini Palazzoli (Escuela de Milán), entre otros.

  • Academia de preparación PIR (2019). Manual de Psicoterapias: 3ª edición. Madrid: APIR.
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  • Rodríguez, A. (2017). Introducción a las psicoterapias: modelos clásicos y contemporáneos. Italia: Amazon Italia.
  • Rodríguez, A. (2019). Manual de Psicoterapias. Barcelona: Herder.

Psicólogo

Mario Arrimada es Graduado en Psicología en la Universidad Pontificia de Salamanca y dispone de un Máster de Actualización en Intervención Psicológica y Salud Mental en la Universidad a Distancia de Madrid. Varios cursos de formación, entre ellos el de Experto en Trastornos de la Personalidad con la Asociación Española para el Fomento y Desarrollo de la Psicoterapia, de Experto en Mindfulness y de Experto en DSM5 y CIE11, ambos en la UDIMA.

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