La IA está dando mucho de qué hablar y, seguramente, lo seguirá dando por mucho tiempo. Por un lado, es importante aceptar que nos hace la vida más fácil con la automatización y resuelve problemas que antes parecían imposibles. Pero también hay quienes tienen sus dudas sobre hasta dónde puede llegar su impacto.
Usarla con cabeza es clave, pero también hay que reconocer que tiene beneficios, incluso cuando hablamos de temas tan importantes como la salud mental. Ahora, la gran pregunta es: ¿puede ayudarnos con la soledad o solo nos estamos engañando? Vamos a hablar de eso en este artículo.
La IA y la salud mental: algunos puntos a favor
En los últimos años, la inteligencia artificial ha empezado a meterse en el terreno del bienestar emocional. Por ejemplo, ya existen apps con chatbots que dan apoyo psicológico, herramientas que analizan patrones de comportamiento para detectar signos de depresión y hasta asistentes virtuales diseñados para ayudar con la salud mental.
Gracias a esto, más personas pueden acceder a recursos de apoyo emocional, sobre todo en lugares donde no es tan fácil conseguir ayuda profesional. Algunas apps incluso ofrecen ejercicios de mindfulness o terapia cognitivo-conductual guiada por IA. Que, ¡a ver!, es importante decirlo desde ya: estas herramientas no reemplazan a un psicólogo, pero, si se usan de forma correcta pueden ser un buen impulso o incluso complemento para quienes buscan apoyo.
Otra ventaja es que la IA puede analizar datos y adaptar sus respuestas según las necesidades de cada persona. Eso puede hacer que las interacciones sean más personalizadas y efectivas. Ahora bien, ¿realmente ayuda con la soledad?
¿Un chatbot puede hacernos sentir menos solos?
Podríamos pasar horas y horas hablando de la soledad y sus múltiples significados. Por ejemplo, hay quienes se sienten solos aunque estén rodeados de gente, mientras que otros encuentran consuelo en interacciones virtuales, y es en este punto donde los chatbots pueden hacer su parte.
Para algunos, hablar con una IA es un alivio porque siempre está disponible y responde sin juicios ni presiones. Si alguien siente que no tiene con quién hablar, un chatbot puede ser mejor que no tener a nadie con quien desahogarse en los momentos en que más lo necesita.
Pero, ojo, aunque parezca bastante obvio, con los avances tecnológicos que han logrado simular tanto las conexiones humanas, hay que recordar siempre que una conversación con IA no es lo mismo que una relación real, o al menos no con alguien de carne y hueso. Porque, sí, es cierto que algunos modelos de IA pueden decir cosas empáticas, pero esto no quiere decir que siente ni tampoco que entiende como una persona. Claro que puede servir para aliviar la sensación de aislamiento en el momento, pero no reemplaza el contacto humano.
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Lo que dicen los estudios
Un estudio de la Universidad de Aarhus, liderado por Arthur Bran Herbener, encontró que un pequeño grupo de adolescentes solitarios (2.4%) usa chatbots para sobrellevar sus sentimientos negativos y buscar apoyo emocional.
Los resultados mostraron que quienes recurren a estas herramientas suelen sentirse más aislados y tener menos apoyo social que sus compañeros.
La mayoría usa los chatbots para cosas prácticas, como buscar información o resolver dudas, pero algunos logran encontrar algo de compañía en estas conversaciones. Aun así, aunque los chatbots ayudan a gestionar emociones, no llenan el vacío social. Otros estudios han llegado a conclusiones similares. Un artículo publicado en el International Journal of Human-Computer Studies señala que las interacciones con chatbots pueden brindar un alivio temporal, pero no fomentan el desarrollo de habilidades sociales necesarias para establecer relaciones de humano a humano.
Además, la socióloga Sherry Turkle advierte que el uso excesivo de la IA como apoyo emocional puede afectar la capacidad de las personas para conectar con otros de manera auténtica. Según ella, depender demasiado de una máquina para el apoyo emocional nos hace perder la práctica de la comunicación humana genuina, algo que, a largo plazo, puede aumentar la sensación de aislamiento en lugar de reducirla.
Por otro lado, un análisis de la Universidad de Stanford también reveló que los asistentes virtuales y chatbots pueden generar una sensación de compañía en ciertos momentos, pero coincide con los otros estudios en que no suplen la necesidad de vínculos humanos. De hecho, el 70% de los participantes de este estudio afirmó que, aunque el uso de IA les proporcionaba un alivio temporal, seguían sintiéndose igual de solos cuando apagaban sus dispositivos. Esto sugiere que la IA puede ser un apoyo puntual, pero no una solución a largo plazo.
IA: una herramienta con pros y contras
Aquí es donde la opinión se divide. Por un lado, la IA ofrece soluciones para quienes se sienten solos y puede ser una compañía accesible. Para algunas personas con dificultades para socializar, esto puede ser un apoyo valioso. Además, hay herramientas que conectan a personas con intereses afines y ayudan a construir comunidades.
Pero, la verdad, también hay riesgos. Por ejemplo, si alguien se acostumbra a hablar solo con chatbots, podría aislarse más y dejar de buscar conexiones fuera del mundo digital. Además, aunque la IA puede imitar la empatía, no puede ofrecer la calidez humana ni el apoyo genuino que da una relación entre personas.
No podemos dejar de mencionar también el tema de la privacidad. Muchas de estas herramientas recopilan datos de los usuarios, y no siempre está claro cómo los usan, y por esta razón es clave asegurarse de que sean seguras y de que no se aprovechen de la vulnerabilidad de quienes buscan apoyo emocional.
Un punto adicional a considerar es el impacto que puede tener la IA en la forma en que socializamos. Algunos expertos, como el psicólogo John Cacioppo, quien estudió la soledad durante años en la Universidad de Chicago, argumentan que el aislamiento prolongado tiene efectos negativos en la salud física y mental.
En sus investigaciones, demostró que la falta de conexiones sociales puede aumentar el riesgo de enfermedades cardíacas, depresión y hasta reducir la esperanza de vida. Entonces, si las personas empiezan a sustituir sus interacciones humanas por conversaciones con chatbots, podríamos estar promoviendo una tendencia que, a la larga, afecte nuestra salud.
Usar inteligencia artificial contra la soledad: ¿sí o no?
No se trata de rechazar la tecnología, sino de entender que es solo una herramienta y no un reemplazo del contacto humano. La IA puede ser un recurso más, una herramienta para promover la reflexión y poner a prueba tus creencias, pero no es una persona capaz de conectar contigo emocionalmente y, aún menos, terapéuticamente.

Tomas Santa Cecilia
Tomas Santa Cecilia
Psicologo Consultor: Master en Psicología Cognitivo Conductual
A lo largo de los años, se ha comprobado que la mejor forma de combatir la soledad sigue siendo conectar con otras personas, participar en actividades sociales y, si es necesario, buscar ayuda profesional.
En resumen, la IA puede ser una aliada, pero también es súper importante encontrar un equilibrio y recordar que, al final, lo que realmente nos llena son las conexiones reales con otras personas.


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