Los síntomas psicóticos pueden aparecer de manera súbita. Gtresonline

Gracias a los medios de comunicación, cine y televisión en el imaginario colectivo de la sociedad se ha establecido, de forma más o menos clara, en qué consiste un trastorno psicótico y qué le ocurre a la persona que lo sufre. Sin embargo, estas creencias están plagadas de estereotipos que pueden llevar a confusión.

Los trastornos psicóticos o psicosis son aquellas alteraciones mentales en las que la persona experimenta un daño en la capacidad para pensar, para reaccionar emocionalmente y para interpretar la realidad. Sin embargo, este trastorno puede aparecer de forma breve en personas previamente sanas, clasificándose como un trastorno psicótico breve.

¿Qué es el trastorno psicótico breve?

El trastorno psicótico breve es un estado durante el cual la persona experimenta una serie de síntomas psicóticos como alucinaciones, delirios o pensamiento y habla desorganizada entre otros muchos.

No obstante, a diferencia de otros trastornos psicóticos el trastorno psicótico breve aparece de forma repentina e imprevista en personas presuntamente sana. La duración de estos episodios es muy breve, pudiendo perdurar entre un día y un mes a lo sumo. Asimismo, una vez concluido, la persona puede reponerse por completo y sin la necesidad de que este incidente se vuelva a repetir.

Como se comenta anteriormente, aquello que distingue al trastorno psicótico breve es que este no tiene por qué estar asociado a cualquier otro trastorno psicótico, así como tampoco al efecto de las drogas ni al de cualquier afección orgánica como pudiera ser un tumor cerebral.

A pesar de que es considerado un trastorno de poca prevalencia, es decir, poco común, varios estudios han conseguido constatar que suele aparecer en personas de entre 30 y 50 años y que la probabilidad de que afecte a mujeres es dos veces mayor que en hombres.

Tipos de trastorno psicótico breve

Se han detectado tres subtipos de trastornos psicóticos breves, los cuales se pueden clasificar según la causa de este.

1. A raíz de un estresor identificable

Este subtipo de trastorno es conocido también como psicosis reactiva breve y se genera mediante la aparición de un suceso traumático, estresante o de gran impacto emocional; como por ejemplo sobrevivir a un accidente o catástrofe, un abuso o la muerte de una persona cercana.

2. Factor estresor no identificable

En este subtipo no es posible identificar o concretar el motivo que ha ocasionado el trastorno psicótico breve en la persona.

A raíz del parto

Según algunas investigaciones 1 de cada 10000 mujeres vivencia un episodio de trastorno psicótico breve al poco tiempo del momento del parto. Concretamente, el mayor número de casos se han registrado aproximadamente cuatro semanas después de este.

Sintomatología

El trastorno psicótico breve comprarte gran parte de su sintomatología con otras muchas alteraciones psicóticas, sin embargo para que sea clasificado como tal es necesario que estos síntomas solamente permanezcan entre un día y un mes. En el caso de que se prolonguen más en el tiempo, o más de seis meses, se considerará la posibilidad de que se trate de cualquier otro trastorno.

La sintomatología presente en el trastorno psicótico breve abarca desde delirios, alucinaciones o desorientación, hasta comportamiento catatónico y alteraciones de la atención y la memoria.

1. Delirios

Los delirios conforman una serie de creencias que, aunque el paciente cree firmemente en ellas, no poseen ningún tipo de base lógica, ni pueden ser demostradas de ninguna manera.

A pesar de que existan diversos tipos delirios, en el trastorno psicótico breve predominan los delirios de persecución, de grandeza y los delirios de referencia.

2. Alucinaciones

Asimismo, otro de los síntomas más comunes dentro de las alteraciones psicóticas son las alucinaciones. En estas, la persona percibe de forma real hechos o imágenes que nunca han tenido lugar y en los que cree por completo no percibiéndolos como alucinaciones.

3. Pensamiento y lenguaje desorganizado

Mientras dura el episodio de psicosis, la persona abandona cualquier relación lógica de sus pensamientos, apareciendo las ideas de forma caótica y desorganizada.

A raíz de este pensamiento desorganizado, el paciente experimenta alteraciones en los procesos de atención y memoria, así como grandes dificultades en el lenguaje y el habla.

Algunos ejemplos de estos síntomas son hablar incesantemente del mismo tema, pasar continuamente de un tema a otro, y presentar un discurso lleno de incoherencias.

4. Comportamiento catatónico

Dentro del comportamiento catatónico pueden incluirse un gran número de alteraciones motrices. Estas alteraciones incluyen parálisis o inmovilidad, hiperactividad, inquietud o excitación o mutismo. Asimismo, también se incluyen movimientos estereotipados, ecolalia o ecopraxia.

5. Otros síntomas

Además de todos los síntomas mencionados anteriormente, existen una serie de comportamientos o conductas directamente relacionadas con este tipo de trastorno. Estas señales incluyen:

  • Desorientación.
  • Comportamientos o conductas extrañas.
  • Cambios importantes en los hábitos diarios.
  • Descuidar la higiene y el cuidado personal.
  • Imposibilidad de tomar decisiones.

Causas

A pesar no haberse establecido todavía las causas concretas de este trastorno, se hipotetiza que este es fruto de la unión de diversos factores tanto hereditarios, como biológicos, ambientales y psicológicos.

En cuanto a los componentes hereditarios del trastorno psicótico breve, se ha observado que este suele repetirse dentro de la misma familia. Asimismo, el hecho de poseer antecedentes familiares de psicosis también se ha establecido como un factor de riesgo.

No obstante, el hecho de poseer antecedentes familiares tanto de psicosis como de este mismo trastorno, no es una condición suficiente para padecerlo. Para ello, es necesario que es factor hereditario se acompañe de factores o contextos estresantes que faciliten la aparición de este.

Por otra parte y según algunas corrientes psicodinámicas, la aparición del trastorno psicótico breve tendría su origen en una incapacidad de la persona para gestionar sus mecanismos de supervivencia. Esto significa que el paciente no posee la capacidad de soportar o sobreponerse a un evento altamente estresante por lo que el trastorno surge como mecanismo de escape.

Diagnóstico

Mediante una evaluación psicológica exhaustiva, el clínico deberá comprobar si el paciente ha sufrido alguna de las situaciones o circunstancias que pueden desencadenar el trastorno psicótico breve, tales como abusos físicos, psicológicos o sexuales, vivencia de algún suceso traumático, presencia de un crimen, etc.

Según el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM-V), este trastorno se clasifica como una alteración de duración breve no relacionado con ningún tipo de trastorno del estado de ánimo, con el consumo de sustancias o con un trastorno psicótico.

Para poder realizar un diagnóstico fiable del trastorno psicótico breve, el clínico deberá asegurarse de que la persona cumpla los siguientes requisitos:

  • Presencia de uno o más síntomas psicóticos (delirios, alucinaciones, sintomatología negativa, etc.).
  • Duración de los síntomas de entre un día y un mes tras el cual la persona se ha recupera por completo.
  • La sintomatología no se explica por la presencia de otros trastornos psicóticos o por el consumo de sustancias tóxicas.

Tratamiento y pronóstico

Dado que el trastorno debe remitir en menos de un mes no existe un tratamiento establecido para este, siendo muy similar a la intervención que se realiza en los episodios agudos de esquizofrenia.

No obstante, es necesario aumentar y mantener las precauciones durante el tiempo que dure el episodio dado que la persona puede llegar a autolesionarse, dañar a otros o, incluso, suicidarse.

Asimismo, en algunas ocasiones la aparición de un trastorno psicótico breve es una señal de aviso de que la persona puede estar desarrollando cualquier otro tipo de trastorno mental grave, por lo que es de vital importancia realizar una observación exhaustiva de la evolución del paciente.