¿Te pasas la mayor parte del tiempo trabajando?, ¿Sueles llevarte trabajo a casa?, ¿Te llaman frecuentemente por teléfono por cosas de trabajo fuera del horario de oficina?, ¿Te quejas continuamente de que te falta tiempo?, ¿Tus conversaciones suelen ser casi siempre sobre el trabajo?

Si has contestado afirmativamente a estas cuestiones, es bastante posible que te hayas convertido en un "workaholic" o adicto al trabajo.

¿Qué es un workaholic?

Wayne Oates propuso el término de workaholic para denominar a la persona con dependencia del trabajo. Para Oates, su propia relación con el trabajo era como la que tienen los alcohólicos con la bebida: una necesidad continua e incontrolable de trabajar que termina afectando a la salud, al bienestar y a las relaciones con el entorno.

La adicción al trabajo se define como la implicación excesiva de la persona en su actividad laboral, un irresistible impulso a trabajar constantemente y el abandono casi completo de actividades de ocio.

Síntomas comunes de la adicción al trabajo

Los adictos al trabajo tienen la imperiosa necesidad de trabajar y cuando no lo hacen experimentan ansiedad, depresión o irritabilidad. Para una adicto al trabajo, el trabajo constituye el centro de su vida, quedando todo lo demás, incluida la familia o los amigos, en un segundo plano.

Suelen llevarse trabajo pendiente a casa, no desconectan el fin de semana y en vacaciones se llevan el ordenador portátil para continuar trabajando.

Perfil del workaholic

El perfil más característico del workaholic es:

  • Una actitud laboral especial. Realiza grandes esfuerzos por rendir al máximo y siempre tratan de incrementar sus logros. No suele rechazar nuevos proyectos, clientes o responsabilidades laborales.
  • Excesiva dedicación de su tiempo y esfuerzo. Suele trabajar más de 45 horas a la semana, la mayoría de los días, llevándose normalmente trabajo a casa.
  • Un trastorno compulsivo e involuntario a continuar trabajando. Trabaja los fines de semana, cuando está de vacaciones o incluso cuando está enfermo, y si no puede trabajar se pone nervioso o irritable.
  • Desinterés general por cualquier otra actividad que no sea la estrictamente laboral. Su tema principal de conversación es el trabajo, el tiempo de ocio lo dedica al trabajo, y si está haciendo otra actividad está pensando en el trabajo que tiene que hacer.

Efectos y consecuencias para la salud física y mental

De acuerdo a estudios de la Organización Mundial de Salud (OMS), la adicción al trabajo puede conllevar a un trastorno mental y físico. Aunque se observa en ambos géneros, afecta en su mayor parte a profesionales varones entre 35 y 50 años, en profesiones liberales o mandos intermedios: ejecutivos, médicos, periodistas, abogados, políticos, etc. Estas personas centran su vida en el trabajo y no suelen tener conciencia del problema, siendo su entorno familiar o social el que sufre las consecuencias.

Los problemas que experimenta la persona adicta al trabajo son similares a los de otras adicciones, estando normalmente afectadas sus relaciones dentro y fuera del entorno laboral, lo que se traduce en conflictos familiares y sociales e, incluso en un bajo rendimiento laboral. Además suelen generarse conflictos en el propio ámbito laboral, ya que suelen ser personas perfeccionistas que se exigen mucho a sí mismos, y también a los demás. 

Las consecuencias más comunes son: ansiedadestrésinsomnio o alteraciones del sueño, depresión, problemas en las relaciones de pareja o familiares, tendencia al aislamiento social, incapacidad para relajarse, cansancio, irritabilidad, y problemas de salud como tensión muscular, alteraciones cardiovasculares, hipertensión, problemas gástricos, úlceras, etc. Además, suele observarse consumo abusivo del alcohol, sustancias estimulantes y tabaco.

La causa está en la cultura

El elevado valor otorgado por nuestra sociedad al éxito y alto rendimiento profesional, hacen que los entornos socio-laborales sean propicios para el desarrollo de workaholics. La adicción al trabajo, como cualquier otra conducta adictiva, es negativa para el sujeto porque le hace dependiente de una situación que perjudica su salud psicofisiológica, y altera su entorno sociofamiliar y laboral.

Referencias bibliográficas:

  • Alonso-Fernández F. (2003) La adicción al trabajo. En Las nuevas adicciones. Madrid: TEA ediciones, 225-261.
  • Moreno, B., Gálvez, M., Garrosa, H. & Rodríguez, R. (2005). La adicción al trabajo. Psicología conductual, 13(3), 417-428.
  • Salanova, M., Del Líbano, M., Llorens, S., Schaufeli, W.B. & Fidalgo, M. (2008). La adicción al trabajo. Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo.