Los amigos son un bien muy preciado, pero lo son especialmente más durante el que sea seguramente el período más convulso de la mayoría de los mortales: la adolescencia.

Los amigos que se tienen durante este período influyen, y mucho, sobre nuestro comportamiento. Influyen en nuestra forma de vestir, de hablar, de opinar e, incluso, pueden inducir a que hagamos cosas que estando solos no se nos ocurriría bajo ningún concepto.

La amistad en la adolescencia es una relación de lealtad y confianza, la cual puede traer consigo muchas cosas buenas y también malas. Veamos con más detalle el por qué.

La amistad en el adolescente

Los amigos son un pilar fundamental en la vida de las personas, pero lo son todavía más durante la adolescencia. Si bien está claro que los niños y niñas tienen sus primeros amigos ya en su más tierna infancia, la amistad en la adolescencia se convierte en un aspecto que influye y mucho en su comportamiento. La amistad, especialmente entre los 11 y 16 años, se convierte en algo muy intenso, algo que deja huella. Los amigos de los adolescentes dejan huella a lo largo de la vida, para bien y para mal.

Pero, ¿por qué son tan importantes los amigos en este período? entre los motivos de ellos están los cambios físicos, psicológicos y emocionales por los que pasan los adolescentes, cambios que hace que dejen atrás al niño que eran, muy dependiente de sus padres, y pasen a ser personas que buscan su propia identidad independiente. Papá y mamá no los comprenden, o al menos eso creen, y acuden a otras personas que estén pasando por lo mismo: otros adolescentes.

La entrada en la nueva etapa fortalece las relaciones con amigos y crea de nuevas porque los cambios por los que están pasando los une todavía más. Un amigo en la adolescencia es aquel que está viviendo lo mismo que él y, por lo tanto, puede comprender mejor sus miedos, inquietudes y dudas de lo que un adulto haría. Es más, muchos adolescentes creen que los adultos se reirán de ellos si les cuentan sus temores sobre la edad por la que están pasando, algo que otros adolescentes en principio no tendrían que hacer.

La importancia de los grupos de amigos en la adolescencia

Si bien cada persona es distinta y la forma en cómo escoge a los amigos en la adolescencia varía de individuo en individuo, cabe decir que podemos encontrar algunos rasgos genéricos en función de la edad. Si nos vamos a la adolescencia temprana, que la podemos ubicar entre los 11 y los 14 años, los (pre)adolescentes tienden a formar grupos pequeños, generalmente del mismo sexo y con intereses comunes. Estas amistades suelen ser en muchas ocasiones ya establecidas en la infancia y su función es más lúdica.

Sin embargo, a medida que vamos adentrándonos cada vez más en la adolescencia, pasado los 14 años los grupos cambian. Ya se ha abandonado por completo la niñez y los individuos son plenamente conscientes de que son adolescentes y, con ello, que tienen apetencias más allá de la mera diversión o buscar a alguien con quien pasar el rato. Los grupo de amigos crecen en número y se mezclan con personas del otro sexo. Igualmente, cabe decir que los grupos de adolescentes suelen ser bastante homogéneos, y se escogen a los amigos en función de que compartan ciertos rasgos, valores, actitudes e ideas afines.

También sucede que a partir de los 14 años hay más intereses sentimentales, tanto hacia miembros del mismo sexo como del opuesto. Es por esto que los grupos de amigos adolescentes pueden convertirse en los lugares en donde surjan las primeras relaciones de pareja entre sus miembros,

¿Qué quieren los adolescentes de sus amigos?

Los adolescentes buscan en sus amigos un grupo que les dé comprensión, empatía y que se conviertan en personas con las que poder hablar libremente sin sentirse juzgados. Esto está directamente relacionado con el hecho de que los adolescentes pasen por tantos cambios físicos, psicológicos y emocionales, un proceso que puede sobrepasar al individuo si se encuentra solo o cree que nadie le puede comprender. Como los demás adolescentes pasan también por algo parecido, acudir a ellos y tenerlos como amigos puede convertirse en una forma de gestionar estos cambios.

La amistad en la adolescencia es una relación que se basa mucho en la lealtad, más que en cualquier otro momento de la vida. El adolescente busca sentirse aceptado y acogido en un grupo de iguales, y quiere satisfacer su sentimiento de pertenencia; confía prácticamente todo en aquellas personas que considera sus amigos, compartiendo con ellos sus dudas, preocupaciones y problemas. De ellos esperan que les entiendan, que no les fallen ni juzguen y que estén dispuestos a apoyarles tanto en los buenos como los malos momentos.

Los riesgos a tener en cuenta como padres y madres

Llegados hasta este punto nos es difícil hacerse una idea de lo influyentes que pueden ser los amigos en la adolescencia, tanto para las cosas buenas como para las que no lo son tanto. La amistad en la adolescencia es una relación de mucha influencia, tanto que puede influir en la forma de vestir, los gustos musicales, los intereses políticos, las opiniones sobre cualquier tema y el comportamiento en general.

La influencia, en sí misma, no tiene por qué ser negativa pero sí que implica ciertos riesgos, puesto que el adolescente puede sentirse presionado por su grupo de iguales para actuar de una manera que jamás haría si la hubiera reflexionado en solitario. El motivo por el que se comporta de una forma que va en contra de su sentido común o intereses es el miedo al aislamiento y la soledad de negarse a hacer lo que sus amigos le piden que haga.

Ningún adolescente quiere quedarse al margen ni ser un marginado por haberse negado a hacer algo “guay”, y lo ponemos entre comillas porque no todo lo que dicen que va a ser guay es realmente divertido y agradable. La presión que ejercen los amigos puede servir para probar cosas nuevas, vivir nuevas experiencias y aprender de ellas, pero también puede implicar adentrarse en el turbio mundo de las drogas, de la exposición en las redes sociales y del acoso escolar. El adolescente puede convertirse en abusador o abusado por decisión de sus amigos, quienes le dicen que agreda o que se deje agredir.

Es por ello que los padres deben estar al tanto de con quien salen sus hijos, conocer cómo son las personas con las que pasa tanto tiempo, puede que incluso más que con ellos. Las redes sociales pueden servir para hacer acosos masivos a personas inocentes, y también pueden usarse mal, compartiendo fotografías privadas porque un amigo suyo así se lo ha pedido. Es por esto que la educación de los padres en estos aspectos es clave para que los adolescentes entiendan que no todos valen para ser sus amigos, y que deben poner siempre por delante su bienestar en vez de importarles tanto la aceptación de los demás.

No obstante, esto no debe interpretarse como que los padres deben encargarse de buscar amistades a sus hijos adolescentes. Los hijos adolescentes deben sentir que sus padres los consideran personas un poco maduras y para ello deben tener la libertad de escoger a sus amistades, motivándoles para que tengan amigos y que pasen tiempo con ellos, pero respetando las normas y no cometiendo graves errores. Si se da el caso de que está saliendo con quien no debe, está claro que sí se deberá intervenir, pero en caso de que no sea así no hay que inmiscuirse.

De todo esto se extrae que es fundamental que los padres conozcan a los amigos de sus hijos, se interesen por sus vidas y hablen de ellos de forma respetuosa, sin dar la sensación de que los critican o los consideran poco aptos para sus hijos puesto que esto haría que el adolescente lo interpretara como un ataque hacia él. Es por ello que se debe optar por una posición de acercamiento, invitando a los amigos de nuestros hijos a casa o conocer a sus padres.

Referencias bibliográficas:

  • Bohórquez López, C. & Rodríguez-Cárdenas, D.E. (2014). Percepción de Amistad en Adolescentes: el Papel de las Redes Sociales. Revista Colombiana de Psicología, 23(2),325-338.[fecha de Consulta 22 de Abril de 2021]. ISSN: 0121-5469. Disponible en: https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=80434236007
  • Martínez-Ferrer, Belén. (2013). Martínez, B. (2013). El mundo social del adolescente: amistades y pareja. En E. Estévez (coord.), Los problemas en la adolescencia: respuestas y sugerencias para padres y educadores. Madrid: Síntesis.