Estamos seguros de que en alguna ocasión te habrás cuestionado qué es lo que causa que alguien caiga en una adicción.

Bien, déjanos decirte que en realidad, hay muchos motivos por los que se puede caer en ella. Una de las razones es que una persona no se sienta bien con ella misma, que tenga un muy bajo nivel de autoestima, que sea muy impulsiva o que busque un refugio al dolor de su existencia.

Y aunque te parezca algo sorprendente, la falta de habilidades sociales también es un detonante importante para que alguien pueda convertirse en adicto.

¿Qué tienen que ver las habilidades sociales con la adicción?

Lo cierto es que tiene más que ver de lo que puedas pensar. Antes de entrar a analizar esta cuestión, es importante establecer de qué estamos hablando.

Así, las habilidades sociales son comportamientos que se aprenden desde nuestra infancia en el entorno en el que nos movemos y que son en gran parte responsables de cómo nos comportamos y relacionamos con los demás.

Te ponemos un ejemplo: la timidez implica que es muy posible que esa persona no tenga las habilidades sociales necesarias para que se pueda relacionar correctamente con otras personas. Eso le va a pasar factura, y va a hacer que se sienta mal con ella misma. Incluso es posible que ocurra a la inversa.

Esa misma falta de habilidades sociales provocaría que monopolizase cualquier conversación, y eso podría tener consecuencias igualmente negativas.

¿Qué habilidades sociales existen y son importantes?

Sí, existen infinidad de habilidades sociales que sirven para ayudarnos a relacionarnos con los demás. Obviamente, hablar y mencionar todas y cada una de ellas nos podría llevar una auténtica eternidad, motivo por el cual vamos a centrar la discusión en las que son relevantes para la adicción concretamente.

1. Ser capaz de decir no

Es importante que cuando nos enfrentamos a una adicción, hay veces que nos cuesta mucho decir que no. Esto, a la hora de rechazar una tentación de consumir es fundamental.

Aunque te parezca que no es demasiado importante, en realidad es un paso de gigante rechazar un ofrecimiento del objeto de adicción.

2. Aceptar la ayuda de los demás

Siempre decimos que con la ayuda de los demás somos más fuertes. Es un hecho. Si no eres capaz de pedir ayuda ante algo que te ocurre es posible acudir al consumo de alguna adicción para refugiarte y aliviar el sufrimiento. Por esa razón debes entrenar este aspecto, el pedir ayuda y el ser capaz de aceptarla.

3. Conversar

Eres una persona con mucho que decir, con mucho que dar. No necesitas nada que “te suelte la lengua”. Si tienes inseguridad o eres tímido, tal vez puedes sentir la necesidad de acudir a algún objeto adictivo para poder conversar con otras personas. En este sentido, entrenar la desinhibición es básico. Trabájala desde ya.

4. Expresar lo que sientes

¿No te has sentido abrumado nunca por sentir cosas? No importa si es rabia, ira, miedo o tristeza, da igual, la cosa es que esos sentimientos no nos permiten ser quienes somos. Si no eres capaz de sacarlo fuera puede ser un factor que influya en el desarrollo de una adicción para callar lo que sientes. Es mucho más sano, y lo sabes, hablar.

Estas, aunque no son, evidentemente, las únicas habilidades sociales que existen, sí son algunas de las que tienen una influencia grande a la hora de poder caer en la adicción en cualquiera de sus formas. Es fundamental que aprendamos a gestionarlas y a manejarlas, ya que de esta forma no solamente estaremos previniendo, sino que nos permitirá sentirnos más plenos, mejor con nosotros mismos y con las personas que nos rodean.

¿Eres asertivo?

Tener asertividad es fundamental para poder desarrollar y mejorar las habilidades sociales. Pero no te preocupes, que eso se puede trabajar, y nosotros te podemos ayudar.

El proceso de entrenamiento, digamos, consiste en realizar ejercicios y ejemplificar situaciones en las que es difícil actuar y reaccionar adecuadamente.

Sin lugar a dudas, la asertividad es una de las habilidades más importantes que un adicto debe trabajar, ya que gracias a ella, podrá expresar esos sentimientos o pensamientos sin adoptar un punto de vista agresivo o nocivo para ellos mismos.

Si bien es importante para el adicto actuar de forma adecuada, también debe ponerse en los zapatos de otra persona. Debe asumir que si le ofrecen una copa de vino, lo hacen sin mala intención, pero es el adicto quien debe poner la barrera. No quiere consumir, y así debe expresarlo de forma tajante. No.

Es un proceso de aprendizaje

Tal vez te parezca que es una empresa grande para ti, y que no vas a poder conseguirlo jamás, pero nada más lejos de la realidad. La adquisición de diversas habilidades sociales es una herramienta más que tienes para luchar contra la adicción. De ti depende desarrollarlas o no.