¡Ups!

Se ha producido un error inesperado. Por favor, inténtalo otra vez o contacta con nosotros.

Narcisismo no patológico: qué es, cómo nos afecta y señales para detectarlo

Veamos las características del narcisismo no patológico y cómo se expresa mediante aciones.

Narcisismo no patológico

El narcisismo puede entenderse como un rasgo de la personalidad con el que nos referimos a las personas excesivamente egocéntricas o como un trastorno psicológico.

El término narcisismo proviene de un conocido mito griego sobre un joven llamado Narciso. Narciso era tan vanidoso que ignoró el amor de la ninfa Eco y se enamoró de su propio reflejo en el estanque. Aunque lo intentó con todas sus fuerzas, Narciso no pudo llamar la atención de su reflejo, ya que este no era humano. Y, en consecuencia, se consumió y murió de angustia con el corazón roto.

Aunque muchas personas exitosas se comportan de una manera que podría considerarse narcisista, no todas las personas que piensan muy bien de sí mismas y tienen un alto autoestima, pueden ser diagnosticadas con trastorno narcisista de la personalidad.

El DSM-5 (Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales) dice que estos rasgos de la personalidad, para ser considerados patológicos y, por tanto, para poder diagnosticar el trastorno, deben afectar a la salud de forma considerable, y no ajustarse ni cambiar en el transcurso de la vida. También deben darse en el tiempo de forma continuada. Las personas diagnosticadas con el trastorno, además, deben tener problemas significativos debido a estos rasgos, o presentar un deterioro de las capacidades funcionales.

En este artículo estableceremos las diferencias entre el narcisismo normal o narcisismo no patológico y el que sí forma parte de un trastorno, los rasgos del narcisismo y el narcisismo patológico, que pueden diferenciarse en la valoración que hacen las personas de sí mismas, su relación con los demás y cómo afectan las características narcisistas a su vida diaria.

¿En qué consiste el narcisismo no patológico?

El narcisismo no patológico se refiere a la forma de relación con los demás en las que la persona actúa expresando una muy alta autoestima y un gran sentido del Yo.

Hay una diferencia entre el narcisismo normal, los rasgos del narcisismo y el narcisismo patológico. Las personas egocéntricas, que se jactan de sus logros o esperan atención adicional, pueden ser etiquetadas como narcisistas, pero es importante comprender que estos comportamientos no tienen el mismo significado que el narcisismo patológico.

Si te preguntas si podrías ser un narcisista, entonces probablemente no lo seas. Una persona con trastorno de personalidad narcisista no puede ver nada malo en sí misma y nunca se preguntaría si es narcisista. Una persona que tiene rasgos narcisistas se enfoca en sí misma mucho más que en los demás.

Qué es el narcisismo

El narcisismo no es 100% malo como a veces se cree; es más, un poco de narcisismo es normal y necesario. Con un nivel de narcisismo relativamente alto se puede ser empático y compasivo, a la vez que competitivo, y presentar un nivel correcto de autoestima. El narcisismo “normal” se considera una expresión natural de autoconservación, aunque si sobrepasa un nivel, aunque no llegue a ser patológico, sí se considera una condición poco saludable.

Algunas personas etiquetadas como promedio, pueden exhibir ciertos rasgos narcisistas considerados problemáticos, que incluyen por ejemplo sentirse superiores a los demás. Esto no se considera narcisismo patológico, y es más común en el mundo de hoy de lo que la gente cree, debido al valor añadido que suponen algunos comportamientos egocéntricos en la carrera laboral. Pero, aunque no sean considerados una patología, los rasgos de personalidad narcisistas pueden limitar la vida de las personas consideradas narcisistas. Estas pueden no conectar con los demás de forma significativa y presentar comportamientos autodestructivos que pueden afectar a su salud mental.

Relación entre narcisismo y autoestima

El narcisismo considerado normal y que no afecta a la vida se asocia comúnmente con un buen nivel de autoestima. Aunque, cuando hablamos de autoestima, debemos recalcar que las personas con una buena autoestima no solo se preocupan por sí mismas, también se preocupan por las necesidades de los demás, cosa que no ocurre en el narcisismo.

Una persona tiene una autoestima y una evaluación precisas de sí misma cuando no aspira a estar por debajo de sus capacidades ni por encima de su clasificación en la posible jerarquía que se da en las relaciones, por ejemplo, de pareja o laborales.

La autoestima debe estar en un punto adecuado de equilibrio. Es evidente, que la autoestima no puede ser demasiado baja, ya que eso no es bueno para una persona y afecta a la salud mental de la misma. Una autoestima considerada baja puede hacer que una persona se sienta inadecuada, inferior e incapaz, lo que puede causar algunos problemas psicológicos importantes.

Por lo tanto, existe un continuo de autoestima, desde no lo suficiente hasta demasiado. Ambos extremos de la escala no son saludables para la psique. Situándose el narcisismo en lugares no saludables de la escala.

Narcisismo y sociedad

El narcisismo normal y los rasgos del narcisismo de la personalidad se sitúan en diferentes lugares de la escala de la autoestima. Aunque el debate sigue abierto en cuanto la alta autoestima es considerado un rasgo narcisista, y cuanto de beneficioso es en la sociedad actual.

Para algunos autores, en ciertas situaciones y profesiones, lograr un desempeño óptimo requiere tener una autoestima/confianza más alta que el promedio. Se refieren a esto como una autoestima elevada y explica que va más allá de lo que se consideraría normal, pero aún puede adaptarse a la situación actual. Algunos ejemplos de trabajos/situaciones donde una autoestima elevada sería beneficiosa son los héroes de guerra o los líderes en los negocios.

Sin embargo, algunos han sugerido que el narcisismo es un trastorno que solo pueden sufrir las personas que viven en los países más ricos, porque en los países menos desarrollados las personas tienen que preocuparse de necesidades básicas como la vivienda y la comida. En los países más desarrollados, las personas tienen más tiempo para concentrarse en sí mismas, lo que puede considerarse un nivel más alto en la jerarquía de necesidades de Abraham Maslow.

Ciertas profesiones, como la medicina, el derecho y la ciencia, pueden atraer a los narcisistas en culturas que fomentan el individualismo y la gratificación del yo a expensas de la comunidad. Del mismo modo, los narcisistas pueden desarrollarse en culturas que honran la individualidad y la autogratificación más que la comunidad.

Narcisismo vs narcisismo patológico

Algunos estudios han demostrado que las diferencias en las dimensiones del narcisismo se relacionan con indicadores de funcionamiento psicológico positivo y negativo. El narcisismo puede ser patológico, mostrando una conexión con la agresión, baja autoestima, problemas de internalización y un sentido inexacto de las propias relaciones. Por el contrario, el narcisismo no patológico se relaciona con una alta autoestima y agresión, a la vez que se asoció con problemas de interiorización negativa.

Las personas con trastorno narcisista de la personalidad se diferencian de las personas que tienen formas no patológicas de narcisismo porque se enfocan solo en sí mismas. Las personas que presentan formas patológicas de narcisismo no piensan en cómo sus acciones pueden beneficiar a otros, a diferencia de alguien con rasgos narcisistas que, aunque tiene un interés propio, sí puede considerar a los demás. Las personas narcisistas no patológicas, no actúan de forma desinteresada, pero entienden que tener en cuenta a los demás puede aportar beneficios personales.

Las personas narcisistas son competitivas, seguras de sí mismas y audaces. Son capaces de encantar a los demás y hacerles creer que son especiales. Su inteligencia, capacidad de persuasión y confianza en sí mismos les permiten liderar sin dudar y esperar que las personas sigan sus órdenes. Su confianza en sí mismas proviene de la creencia en su propio talento y habilidades. Aunque esto les hace ocupar puestos de liderazgo, su falta de consideración al otro y sentido del derecho pueden causar problemas al resto, pero pueden llevar una vida adaptada.

Por el contrario, en el trastorno de personalidad narcisista es una condición en la que la autoestima de una persona no es saludable y está regulada a través de una estructura del ego distorsionada, con un yo demasiado arrogante que la persona tiene que proteger y apoyar. La autoestima se mantiene a través de tácticas defensivas consideradas no adaptativas. El trastorno narcisista de la personalidad se ha descrito como la concentración de la atención en el ego o la inversión del ego en la libido.

Conclusión

Podríamos decir que existen diferentes niveles de narcisismo. El narcisismo considerado normal, los rasgos del narcisismo (no patológico) y el narcisismo patológico. En el caso del narcisismo considerado normal, el narcisismo está ligado con la autoconservación, y un nivel de autoestima alto, pero adecuado, características que se presentan junto a rasgos competitivos, donde también existe capacidad de empatía y compasión.

Si la capacidad de empatía está disminuida o es prácticamente nula, y la autoestima se encuentra por encima de la media, hablamos de narcisismo no patológico. Se considera no patológico, ya que la persona no presenta comportamientos desadaptativos, incluso puede llevar una vida llena de éxito laboral y social, además el narcisismo es una característica valorada en la sociedad actual. Pero aunque valorado, es problemático para las personas que lo sufren, que pueden sentirse vacías y desconectadas de los demás, y para el entorno que sufre de la falta de empatía y el egoísmo.

En el caso del trastorno de personalidad narcisista, la autoestima no es saludable y el ego está distorsionado. Las personas diagnosticadas presentan problemas funcionales en la vida diaria y comportamientos inadaptados que persisten en el tiempo y no se modifican, además de malestar psicológico.

  • Christopher T. Barry & Rebecca L. Kauten (2014) Nonpathological and Pathological Narcissism: Which Self-Reported Characteristics Are Most Problematic in Adolescents?
  • Trechera, J. L., Millán Vásquez de la Torre, G., & Fernández Morales, E. (2008). Estudio empírico del trastorno narcisista de la personalidad (TNP).
  • Ferruta, A. (2011). Continuità o discontinuità tra narcisismo sano e patologico Configurazioni oscillatorie.

Valentín Elorza es estudiante de Medicina en la Universidad de Lieja y Graduado en Ingeniería Multimedia por la Universidad Ramón Llull. Trabajó varios años como programador web, pero siguiendo la máxima de "ahora o nunca", decidió dejar su querida Mallorca y mudarse a Bélgica para estudiar Medicina. Es redactor en MédicoPlus, AZ Salud, Estilo Next y Psicología y Mente.

Psicólogo/a

¿Eres psicólogo/a?

Date de alta en nuestro directorio de profesionales

Artículos relacionados