Vivimos en un mundo ajetreado, en el que, muchas veces, puede ser complicado inspirarse. Algunas personas, especialmente aquellas que trabajan en profesiones creativas, deben poseer una gran capacidad de inspiración.

La inspiración suele aparecer cuando estamos relajados y nuestro estado mental es el idóneo, pues cuando nos sentimos cansados o estresados, nuestra mente y nuestra creatividad se ven afectadas.

Consejos para inspirarse

En las siguientes líneas puedes encontrar una lista consejos que te ayudarán a inspirarte, a tener mejores ideas y llevarlas a cabo.

1. Medita

La meditación es una práctica ancestral que ayuda a conectar el cuerpo con la mente y nos ayuda a estar en el momento presente. Esta técnica milenaria se ha puesto de moda en Occidente debido a sus beneficios para la salud, la concentración y la creatividad. Los estudios científicos han demostrado que la meditación ayuda a reducir el estrés, mejora el sistema inmunológico, la capacidad de atención, ayuda a empatizar con los demás, aumenta la tolerancia al dolor y mejora la memoria y otras funciones cognitivas.

De hecho, algunas investigaciones han demostrado que cambia el funcionamiento de nuestro cerebro, como puedes leer en nuestro artículo: “La meditación produce cambios en el cerebro, según la ciencia”.

Sin duda, meditar es una gran alternativa para aclarar la mente y por tanto favorece el estado de calma que permite generar más ideas y sentirse más inspirado. Ahora bien, meditar no es fácil. 

2. Hidrátate

Al agua es esencial para la vida, pero también para estar concentrados y tener la mente lúcida. Por eso, debemos estar adecuadamente hidratados, pues esto favorecerá que estemos en un estado idóneo de inspiración. Por contra, la deshidratación provocará desconcentración y fatiga. Hay que tener en cuenta que los procesos mentales que llevan hasta ideas innovadoras y originales son operaciones mentales complejas y que, cuando escasean los medios para mantener al organismo, empieza a priorizarse otras funciones corporales.

3. No dejes de leer o hacer actividades relacionadas con la fuente de inspiración

Leer siempre es bueno para mantener una mente activa e inteligente, y es clave para generar ideas gracias al conocimiento que adquirimos. Si la inspiración se refiere a escribir, leer es esencial.

Estar inspirado puede ser necesaria para, por ejemplo, tocar la guitarra. Cuando más perfeccionemos nuestra destreza, mejor seremos en ello y más experiencia tendremos para generar ideas. La creatividad y obsesión van muchas veces de la mano, aunque algunas personas piensen que no es así.

4. Descansa

Si bien es cierto que dedicarle tiempo a la actividad relacionada con lo que deseamos que nos inspire puede ayudarnos a estar inspirados, también es bueno tener la mente descansada para encontrar ese estado ideal. Dormir apropiadamente y realizar pausas de vez en cuando si estamos realizando la actividad, puede ser beneficioso para generar nuevas ideas.

5. Desconecta

Puede ocurrir que lleves tiempo forzando la situación porque consigues inspirarte. No te desesperes y, como se ha comentado en el punto anterior, puedes tomarte un descanso y volver a la actividad de nuevo. Ese parón te ayudará a aclarar la mente y estar más predispuesto a tener buenas ideas.

6. Crea un ambiente propicio

El ambiente que nos rodea es clave a la hora de estar inspirados. Es por eso que muchas personas buscan lugares tranquilos para poder reflexionar. Otras personas, en cambio, prefieren algo de música de fondo. Sea cual sea el ambiente que prefieras, una vez lo detectes, puedes crearlo para favorecer tu inspiración.

7. Visualiza el objetivo

Cuando no consigues inspirarte, muchas veces esto ocurre porque no conoces bien el motivo o no tienes una idea clara del objetivo. Por ejemplo, si eres escritor, es necesario que te informes bien del tema que quieres tratar, pero también a quién va dirigido y cuál es el objetivo de lo que vas a hacer. Responder a estas preguntas puede ayudarte a encender la bombilla.

De este modo, favoreceremos que nuestros pensamientos se orienten hacia un objetivo concreto, en vez de divagar pasando de una idea a otra sin ninguna pretensión de crear un conjunto coherente de ideas.

8. Aplica técnicas de creatividad

Existen diferentes técnicas que pueden permitirte ser más creativo y a estar más inspirado. Por ejemplo, si buscas inspiración en grupo, la técnica de brainstorming es útil. Para saber más sobre este tema, puedes leer nuestro artículo: “Lluvia de ideas: ¿es realmente eficaz el Brainstorming?”.

Ahora bien, esa no es la única técnica útil y, de hecho, existen muchos ejercicios que pueden ayudarte a estar inspirado, entre ellos destacan: la técnica del borrador, good bad interesting, scamper, los seis sombreros, etc.

9. Investiga

Especialmente si eres escritor, puede ser bueno enriquecer tu conocimiento. Lee mucho, como se ha comentado, pero también investiga. Si tienes que hablar sobre un tema y no lo conoces muy bien, no te queda otra que aprender sobre él.

Las asociaciones nuevas vienen muchas veces por el conocimiento del que ya disponemos, de modo que si ampliamos el repertorio de informaciones de las que disponemos, será más fácil llegar a ideas interesantes, innovadoras y que pueden dar paso a proyectos estimulantes.

10. Haz ejercicio

Hacer deporte o ejercicio aporta muchos beneficios a nivel psicológico, no solamente a nivel físico. Si bien mejora la salud cardiovascular, mejora el sistema inmunológico y ayuda a mantener el peso corporal, también favorece la liberación de químicos de la felicidad como las endorfinas o la serotonina, reduce el estrés, mejora a productividad y despeja la mente, que puede ser clave para estar inspirado.

11. Haz Mindfulness

Si bien hemos dicho que la meditación favorece la creatividad, el Mindfulness, que también está relacionado con esta práctica ancestral, también lo hace. El Mindfulness incluye la meditación, pero hace referencia a una filosofía que tiene como objetivo vivir en el presente, de manera no enjuiciadora, y con autocompasión. Es ideal para conectar la mente con el cuerpo y para dirigir la atención hacia el aquí y el ahora.