Una preocupación que puede llegar hasta la obsesión. avlxyz

“He cometido un error”. “He ceceado”. “Tengo un grano enorme”. “Llevo un calcetín de cada color”. “Llevo las uñas mal pintadas”. Todas estas frases tienen algo en común: a muchas personas les provoca una gran molestia la idea de que otros puedan llegar a detectar una imperfección en uno mismo.

Lo cierto es que la mayoría de gente con la que interactuamos ni siquiera se va a fijar en ello, pero podemos llegar a obsesionarnos con ese detalle concreto que tal vez nos podría hacer quedar mal, creyendo que todo el mundo va verlo. Estamos ante lo que se conoce como efecto spotlight, un fenómeno psicológico del que vamos a hablar en este artículo.

¿Qué es el efecto spotlight?

Se entiende por efecto spotlight la sobreestimación que las personas realizan de la saliencia de su conducta o características. Dicho de otra manera, las personas consideran que un acto o elemento propio resulta muy llamativo y todo el mundo va a verlo y a juzgarlo.

Generalmente se refiere a elementos negativos, como haber realizado mal una acción, tener un grano o llevar una camiseta que genera vergüenza. Sin embargo también puede referirse a una sobreestimación de lo que otras personas van a opinar de la propia contribución o de algún rasgo positivo que los demás vayan a valorar y admirar. Es más frecuente en personas muy introspectivas, o que tienden a focalizarse mucho en sí mismas y sus acciones.

Así, le damos más importancia a un elemento concreto y pensamos que el entorno va a focalizarse en él, provocando este pensamiento el deseo de ocultarlo o enseñarlo (dependiendo de si lo que creemos de dicho elemento es negativo o positivo). Pero perdemos de vista y olvidamos el hecho de que no somos el núcleo de la vida de los demás, estando estos centrados en sus propios asuntos.

Experimentos realizados

La existencia del efecto spotlight es algo documentado y observado en múltiples experimentos. Uno de ellos fue el de la Universidad de Cornell, en el que se pidió a estudiantes que se vistieran con camisetas que ellos consideraban vergonzosas. Tras ello, se les pidió que evaluaran el número de personas que se habían fijado en ese detalle considerado como vergonzoso. Asimismo, se les preguntó a las personas que habían observado. La contrastación de datos reflejó que menos de la mitad de las personas que los participantes pensaban que se habían fijado en ellos lo había hecho realmente.

El mismo experimento se ha llevado a cabo de múltiples maneras con resultados muy semejantes, con aspectos como por ejemplo el peinado, o incluso en la participación en debates. Y no solo con elementos físicos o acciones realizadas: también se ha observado un efecto similar en la creencia de que los demás son capaces de adivinar el propio estado emocional debido a la saliencia de nuestras conductas o acciones.

Repercusiones

El efecto spotlight es algo frecuente, pero puede generar una serie de importantes consecuencias en la persona que lo padece. Por ejemplo, se encuentra muy ligado a la autoestima: si creemos que la gente se está fijando en un elemento propio que juzgamos negativo terminará por aparecer inseguridad y una disminución de nuestra autovalía percibida.

Focalizamos nuestra atención en el elemento en cuestión y tendemos a prestar menos atención al resto de variables y elementos presentes en nosotros mismos o en el entorno. Asimismo, esta focalización puede generar disminución de la capacidad de concentración y del rendimiento en otras tareas, cosa que a su vez puede disminuir aún más nuestra autoestima.

También puede provocar consecuencias a nivel conductual, pudiendo llegar a la evitación o sobreexposición de situaciones en que mostrarse con dicho elemento podría resultar embarazoso/enorgullecedor: por ejemplo, no salir o no ir a una fiesta por pensar que todo el mundo verá y juzgará el grano que nos ha salido la noche anterior.

Incluso es posible relacionar este efecto con algunas patologías: el trastorno dismórfico corporal o los trastornos alimentarios pueden ser ejemplos en que puede observarse un efecto spotlight de gran importancia. En el trastorno dismórfico corporal se produce una fijación con una parte del cuerpo que nos avergüenza, y en trastornos como la anorexia y la bulimia el peso y la figura física que tenemos se convierte en una obsesión. Quien los padece sobreestima la saliencia de estos elementos y llega a distorsionar su propia autopercepción (viéndose gordo/a aún estando en infrapeso severo o sintiendo una profunda aversión y preocupación por una parte de sí), aunque en estos casos se relaciona más con la propia autopercepción.

Un efecto frecuente a lo largo del ciclo vital

El efecto spotlight es algo que la mayoría de personas hemos experimentado alguna vez, siendo especialmente frecuente en la adolescencia. De hecho, este efecto se relaciona directamente con uno de los fenómenos mentales típicos de este momento del desarrollo: la audiencia imaginaria.

Esto es, el pensamiento de que los demás están pendientes y atentos a nuestras acciones y actuaciones, algo que genera que podamos comportarnos de manera que se favorezca la opinión del resto sobre nosotros. Se trata de una visión un tanto egocéntrica, pensando que el resto del entorno va a prestarnos atención, pero que resulta habitual en los momentos en que estamos asumiendo nuestra individualidad y creando nuestra propia identidad.

La audiencia imaginaria es algo que según vamos madurando va desapareciendo para ir siendo sustituida por la preocupación por la audiencia real que tenemos día a día. Pero incluso en la edad adulta, lo cierto es que por norma general tendemos a sobreestimar la impresión que causamos en los demás y la atención que se nos presta.

Uso publicitario

El efecto spotlight es algo conocido desde hace muchos años, y ha llegado a ser utilizado como elemento publicitario y con fines comerciales. La preocupación por tapar algo que consideramos un defecto o por llamar la atención es algo que es aprovechado por las marcas para generar más ventas. Ejemplos evidentes son los anuncios de determinadas marcas de ropa, cosméticos, automóviles, relojes o desodorantes. Se emplea la supuesta focalización de los demás en lo que usamos para favorecer mostrar una imagen más positiva.

Esto no quiere decir que los demás no se fijen en ninguna medida en lo que hacemos o llevamos, siendo la imagen algo importante hoy en día. Pero lo cierto es que este efecto hace que sobreestimemos la importancia de detalles específicos y le demos valor a cosas que no lo tienen tanto.

Referencias bibliográficas

  • Gilovich, T. & Husted, V. (2000). The Spotlight Effect in Social Judgment: An Egocentric Bias in Estimates of the Salience of One's Own Actions and Appearance.Journal of Personality and Social Psychology; 78(2): 211-222.