El alcohol es una droga aceptada socialmente, y seamos adictos o no a ella, nuestro organismo y nuestra mente se resienten ante los efectos de esta sustancia.

Es por ello que en este artículo veremos los principales beneficios de dejar el alcohol, aunque existen más.

El efecto del alcohol en el cuerpo

Antes de conocer las ventajas de dejar las bebidas alcohólicas, veremos qué es el alcohol y cómo actúa en nuestro cerebro, para posteriormente hablar de la adicción al alcohol y de los beneficios de dejar de consumirlo (seas o no adicto/a).

El alcohol es una sustancia depresora del sistema nervioso central (SNC). A nivel químico, se trata de un metabolito acetaldehído; es una molécula simple, lípida e hidrosoluble, que actúa desordenando las membranas neuronales.

Concretamente, su mecanismo de acción consiste en agonizar el GABA-a y en antagonizar el glutamato. Estas dos sustancias son neurotransmisores; el GABA es el principal neurotransmisor inhibidor del SNC, y el glutamato, el principal excitador.

Así que el alcohol, en realidad es una droga; de hecho, se trata de una droga aceptada socialmente, y al ser legal, muchos expertos la consideran una de las drogas más peligrosas, especialmente por el fácil acceso que tenemos a ella.

Los beneficios de dejar el alcohol son numerosos, y tenerlos en cuenta nos puede ayudar a dejar de consumirlo, o al menos, a reducir su consumo.

La adicción al alcohol

El alcohol, como toda droga, puede producir diferentes trastornos. Su adicción es peligrosa, y según las cifras del DSM-5 (Manual Diagnóstico de los Trastornos Mentales), hasta un 4,6% de la población entre los 12 y los 17 años padece un trastorno por consumo de alcohol (adicción). Esta cifra aumenta hasta un 8,5% si nos situamos en la población mayor de edad. En cuanto a la distribución por sexos, un 12,2% son varones, frente a un 4,9% de las mujeres.

El desarrollo de una adicción al alcohol (popularmente llamado alcoholismo) conlleva una serie de consecuencias muy nocivas para la persona, en todas las esferas de su vida y en su propio organismo, con el riesgo añadido de sufrir complicaciones de diferente índole. Así, pueden aparecer problemas de estómago, esófago, hígado, páncreas, colon, mamas…

Es importante remarcar que no es necesario tener una adicción al alcohol, o un consumo muy frecuente del mismo, para desarrollar todo este tipo de problemas, ya que el mero hecho de beber resulta perjudicial para la salud (lógicamente, cuanto más bebamos, peor).

8 beneficios de dejar el alcohol

¿Cuáles son los beneficios de dejar el alcohol? Aquí encontrarás varios de ellos.

Superar una adicción a esta sustancia no es una tarea nada fácil, lo saben bien las personas que la sufren, pero si se consigue, los beneficios de dejar el alcohol son numerosos, tanto a nivel fisiológico como psicológico y social (en este artículo, nos centraremos en los beneficios fisiológicos y psicológicos).

Estos beneficios también se dan ante el sencillo hecho de dejar de beber, aunque no tengamos diagnosticada una adicción. Es decir, tales ventajas para la salud son aplicables a toda persona que consuma alcohol en mayor o menor medida, y que decida dejar de hacerlo. Son los siguientes.

1. Mejora en el estado de ánimo

El primero de los beneficios de dejar el alcohol es la mejoría a nivel psicológico, especialmente en el estado de ánimo. La persona que ha superado una adicción puede emprender un camino más libre, donde ninguna sustancia domine o controle su vida y sus emociones.

Además, las personas alcohólicas a menudo muestran irritabilidad y cambios de humor, ya sea en fase de borrachera o de abstinencia, lo que perjudica gravemente su salud emocional y la de las personas de su alrededor.

2. Evitación de enfermedades de estómago y/o hígado

Es una realidad el hecho de que el consumo de alcohol, sobre todo a largo plazo, conlleva un gran riesgo de desarrollar enfermedades de diferente tipo, siendo las más frecuentes aquellas que afectan al estómago y al hígado.

Así, abandonar esta práctica conlleva reducir el riesgo a desarrollar este tipo de enfermedades (por ejemplo cirrosis, hepatitis, cáncer de estómago, esofagitis…). En el caso del hígado, por ejemplo, esto es así porque, al dejar de beber alcohol, este tiene que procesar menos grasa, y por ello funciona mejor.

3. Mejora del sistema inmune

Las personas que consumen alcohol con frecuencia tienen un riesgo más elevado de desarrollar casi cualquier tipo de enfermedad, especialmente una causada por virus o bacterias. Esto es debido a que el sistema inmune se debilita, ya que el alcohol inhibe las citoquinas, unas proteínas que coordinan la respuesta del sistema inmune.

Por eso, otro de los beneficios de dejar el alcohol es una mayor inmunización ante diferentes patógenos que nos pueden hacer enfermar.

4. Mejora del sueño

El alcohol es una sustancia que también puede alterar nuestros patrones de sueño (ritmos circadianos de sueño-vigilia). Es por ello que el dejar de beber nos ayudará a regular estos patrones y por extensión, nuestro sueño mejorará de forma sustancial. Así, por ejemplo, tendremos un sueño más reparador y menos fragmentado.

5. Pérdida de peso

Otro de los beneficios de dejar el alcohol es que ayuda a perder peso. Esto supone, o bien un beneficio a nivel de salud, o bien a nivel estético (para ciertas personas).

¿Por qué perdemos peso cuando dejamos de beber? Por dos razones: porque evitas la ingesta de las calorías que contiene el alcohol, y porque el alcohol estimula otros sentidos, aumentando el apetito en muchas ocasiones. Además, muchas veces asociamos la copa de vino o la copa de cerveza con una tapa.

6. Mejora el aspecto de la piel

El páncreas, el hígado y el estómago no son los únicos órganos que mejoran cuando abandonamos el consumo de alcohol: la piel también lo hace (¡sí, la piel también es un órgano!).

Esto es así porque, al consumir alcohol, eliminamos más orina y el cuerpo se deshidrata. Así que, el hecho de abandonar esta práctica, mejora la hidratación de nuestra piel y por lo tanto, también su aspecto. De esta forma, la piel luce más brillante y saludable.

7. Prevención de algunos tipos de cáncer

Por otro lado, expertos como la Dra. Blai, así como algunos estudios, sugieren que el hecho de no beber alcohol previene algunos tipos de cáncer, como por ejemplo: el cáncer de boca, el de mama y el de laringe.

8. Mejora de los procesos cognitivos

Los beneficios de dejar el alcohol afectan también a la psique de la persona, como por ejemplo a través de los procesos cognitivos como la memoria y la atención.

Es una realidad el hecho de que las personas que beben con frecuencia (y especialmente aquellas adictas), acaban teniendo más dificultades a la hora de concentrarse o de retener cierta información (además, pueden parecer más lentas a la hora de hablar o razonar); es decir, tienen la mente menos despejada.

Por eso, dejar de beber alcohol ayudará a que tengas la mente más despejada, a que pienses más rápido y a que memorices mejor.

Referencias bibliográficas:

  • American Psychiatric Association –APA- (2014). DSM-5. Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. Madrid: Panamericana.
  • Berrios, G. (1990). Trastornos orgánicos en psiquiatría. En Fuentenebro, F. y Vázquez, C. Psicología médica, psicopatología y psiquiatría. Interamericana McGraw-Hill, Madrid.
  • Guzmán, R.G. y Ramírez, J.A. (2006). Consumo de alcohol y salud pública. Revista de la Facultad de Medicina, UNAM.