Un fármaco contra las enfermedades de la circulación sanguínea.

Los problemas cardiovasculares son probablemente junto con las demencias y el cáncer algunos de los que mayor preocupación causan a la mayoría de la población, dada la importancia que tiene para nuestra supervivencia el hecho de que la sangre circule con normalidad por nuestro organismo y que el corazón la siga bombeando de la forma habitual.

Y es un hecho que una gran proporción de personas de edad avanzada padecen algún tipo de problema cardíaco o circulatorio.

Sin embargo, los avances médicos han permitido el desarrollo de fármacos que permiten tratar algunos de estos tipos de patología, como son el archiconocido Sintrom o bien el fármaco sobre el que vamos a hablar a lo largo de este artículo: Clexane.

¿Qué es el Clexane?

Denominamos Clexane a un tipo de fármaco de tipo anticoagulante de gran uso en el ámbito médico, como respuesta a problemas cardiovasculares complejos que ponen en peligro la vida de quien los padece.

Como anticoagulante, su función es la de reducir la coagulación de la sangre, que si bien por lo general resulta positiva ya que ayuda a detener hemorragias en casos concretos en que este proceso se da en gran medida puede llegar a dificultar el paso de la sangre e incluso provocar un trombo. Así, gracias al anticoagulante es posible mantener la sangre circulando de manera líquida y fluida y disminuyendo el riesgo.

Clexane es un medicamento cuyo principio activo es la enoxaparina sódica, siendo una de las heparinas de bajo peso molecular (las cuales se derivan de las no fraccionadas) que se obtiene de las tripas del cerdo. Se trata de un fármaco cuya principal vía de administración es la endovenosa o subdérmica, comercializándose como jeringuillas preparadas. No se aplica por vía oral ni intramuscular.

Sus funciones

Clexane es un fármaco ampliamente utilizado en diversas condiciones en las cuales puede llegar a salvar vidas, ya sea como tratamiento o incluso como prevención de algunas situaciones con potencial mortal, siendo todas ellas vinculadas al sistema cardiovascular.

Una de las principales indicaciones se da en el tratamiento de la trombosis venosa profunda, una alteración en la cual los coágulos de sangre taponan una de las venas del organismo, generalmente dirigida a las extremidades, y que puede generar importantes consecuencias (incluyendo una posible embolia pulmonar).

Asimismo no solo durante el tratamiento sino también como prevención en casos de alto riesgo o para evitar que vuelva a ocurrir en personas que ya lo han padecido con anterioridad.

También se emplea en el tratamiento de síndromes coronarios agudos, incluyendo algunos tipos de anginas de pecho e infartos, por lo general como paso previo o de manera conjunta con otras medicaciones, así como en la prevención de recidivas. Asimismo, se ha demostrado eficaz para prevenir posibles trombos en casos de insuficiencia respiratoria o cardíaca, así como en personas en coma o que deben mantenerse en posición yacente (por ejemplo en una convalecencia larga) e incluso para prevenir posibles coágulos en el caso de pacientes que deben someterse a hemodiálisis.

Hay que tener en cuenta que Clexane puede ser utilizado a cualquier edad a partir de la adultez, incluyendo edades muy avanzadas si es necesario. Sin embargo no hay suficientes estudios llevados a cabo con menores que permitan conocer si se trata un fármaco seguro, siendo un fármaco que solo debe aplicarse a mayores de edad.

Posibles efectos secundarios

Este fármaco ha demostrado ser de gran utilidad y ha salvado múltiples vidas desde su descubrimiento, pero al igual que todos los fármacos no está exento de riesgos y efectos secundarios.

En primer lugar, y al igual que ocurre con el resto de anticoagulantes, debe tenerse en cuenta que el hecho de que se impida la coagulación de la sangre hace que puedan surgir hemorragias de diversa severidad por cualquier parte del cuerpo.

Heridas y golpes en apariencia simples pueden llegar a sangrar o generar hematomas internos de gran relevancia, debiendo ser necesario tener mucha precaución al respecto. Este es el síntoma secundario más frecuente. Asimismo y derivado de ello también puede aparecer anemia por pérdida de sangre. En ocasiones estas hemorragias pueden ocurrir a nivel intestinal, espinal o intracraneal, siendo su peligrosidad mucho mayor.

También se ha observado la posibilidad de aparición así como de edemas, eritemas, alopecia dermatitis o incluso fiebre. Se ha observado que en algunos casos aumenta excesivamente el nivel de potasio en sangre o llegar a incluso triplicarse los niveles de transaminasas y otras enzimas hepáticas. Más graves son los casos de necrosis o vasculitis cutánea, lesiones hepáticas o trombocitopenia que puede paradójicamente generar trombosis (algo que hace necesario hacer periódicamente un recuento de plaquetas del sujeto).

Contraindicaciones

Como hemos visto pese a ser de gran utilidad el Clexane también puede generar peligrosos efectos, los cuales pueden llegar a poner en riesgo a determinados sectores de la población. Es por ello que cuenta con diversas contraindicaciones.

Una de estas contraindicaciones puede hallarse en los casos de aquellas personas que tengan alergia o hipersensibilidad tanto a este fármaco como a otras heparinas, así como a sus múltiples componentes. Está totalmente contraindicado en personas con riesgo alto de hemorragia, incluyendo personas que van a someterse a cirugías o van a realizarse punciones, personas con úlceras, aneurismas o problemas vasculares en que las paredes de los vasos sean más frágiles.

También en personas con trombocitopenia inducida por heparina. Personas con niveles altos de potasio en sangre deberían evitarlo, y tampoco resulta recomendable en insuficiencia renal grave (con la posible excepción de su uso en diálisis), así como debería extremarse la precaución en el caso de insuficiencia hepática.

Tampoco se recomienda, o al menos se requiere gran precaución y control, en pacientes diabéticos debido a las alteraciones adrenales que puede provocar. Pacientes con infrapeso o con obesidad deben ser monitorizados, ya que existe mayor riesgo de hemorragia o trombos. Debe consultarse el uso de Clexane en personas que toman otros fármacos. Finalmente, y como hemos indicado con anterioridad, dado que no hay datos al respecto está contraindicado en niños.

Referencias bibliográficas:

  • Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (2018). Clexane. Ficha técnica. [Online]. Disponible en: https://cima.aemps.es/cima/pdfs/es/ft/58503/FT_58503.html.pdf.