Pautas para saber qué hacer al encontrarse con un caso de crisis epiléptica.

¿Sabes qué es la epilepsia? Y más concretamente, ¿qué es una crisis epiléptica? ¿Convives con alguien que padece crisis epilépticas? ¿Sabes cómo actuar en estos casos?

En este artículo explicaremos qué hacer en una crisis epiléptica. Responderemos a las cuestiones planteadas y conoceremos las 5 pautas generales de actuación ante una crisis epiléptica. Además, explicaremos concretamente cómo se debe actuar dependiendo de si la crisis es parcial compleja o generalizada tónico-clónica.

Epilepsia y crisis epilépticas: ¿qué son?

La epilepsia es un trastorno cuyo único síntoma son las crisis epilépticas recurrentes (es decir, para poder diagnosticarse, debe haber aparecido más de una). Es por ello que se puede padecer epilepsia y llevar una vida normal.

Las crisis epilépticas se producen por un funcionamiento alterado de un grupo de neuronas en el cerebro, que en un momento dado, se sobreactiva. Es decir, se produce un exceso de la actividad eléctrica de estas neuronas.

Cuando las crisis epilépticas aparecen, se producen alteraciones en el movimiento del paciente (esto es, convulsiones: una especie de sacudidas del cuerpo sin control), en su nivel de conciencia y en su comportamiento. Normalmente, estas crisis duran entre segundos y minutos (si duran más de 5 minutos, se debe llamar a urgencias). Una vez finalizan las crisis, el cerebro sigue funcionando con normalidad.

Las crisis pueden ser de dos tipos: parciales (o focales) y generalizadas. En las primeras, se produce una descarga en una zona concreta del cerebro, que puede extenderse hacia el resto de la corteza cerebral); en las segundas, se ve afectada toda la superficie del cerebro (además, provocan pérdida del conocimiento).

Qué hacer en una crisis epiléptica

Pero, ¿qué hacer en una crisis epiléptica? Es muy necesario conocer las pautas de actuación ante una crisis epiléptica, especialmente si convivimos con alguien con epilepsia.

Se sabe que la mayor parte de las crisis epilépticas son de duración breve, y que finalizan por si solas; es decir, nunca deberemos hacer nada para detenerlas. Sin embargo, sí que existen una serie de pautas, recomendaciones y prevenciones que deberemos aplicar en caso de que alguien cercano sufra una crisis epiléptica.

Estas pautas ayudarán a prevenir posibles complicaciones derivadas de la propia crisis, y evitarán que la persona se haga daño. Existen 5 pautas de actuación generales, aunque después veremos qué hacer en cada caso concreto, dependiendo del tipo de crisis:

1. No sujetar a la persona

Es importante no sujetar a la persona que está padeciendo la crisis epiléptica. Eso sí, deberemos retirar los objetos que tenga cerca y con los que se pueda golpear o hacer daño. Es decir, deberemos despejar la zona donde se encuentre.

2. Colocar a la persona de lado

El segundo paso o pauta de actuación sobre qué hacer en una crisis epiléptica es colocar de lado a la persona que está padeciendo la crisis, para evitar que se haga daño. Esto se realizará siempre que se pueda, nunca de manera forzada en caso de que no se pueda hacer.

3. No introducir nada en la boca de la persona

Parece una obviedad, pero es muy importante este punto. No se debe meter nada en la boca de la persona que padece la crisis epiléptica, ni objetos, ni comida, ni agua, ni medicamentos.

4. Acompañarla

No deberemos dejar sola a la persona que padece la crisis; deberemos acompañarla y estar a su lado hasta que la crisis finalice, la persona recobre el conocimiento (en caso de que lo haya perdido) y se recupere.

5. Controlar el tiempo de la crisis

Es muy importante controlar exactamente cuánto tiempo dura la crisis epiléptica, a través de un reloj o de un cronómetro. En el caso de que dure más de 5 minutos, deberemos llamar a Urgencias (en España es el 112).

Dependiendo del tipo de crisis

Como hemos explicado al inicio del artículo, las crisis epilépticas pueden ser de dos tipos: generalizadas o parciales. ¿Qué hacer en una crisis epiléptica dependiendo del tipo de crisis que sea? Vamos a verlo:

1. Crisis generalizada (tónico-clónica)

Cuando la crisis es generalizada tipo tónico-clónica, significa que tiene dos fases: la fase tónica (se inicia la crisis con rigidez en las extremidades) y la fase clónica (aparecen sacudidas por todo el cuerpo). Se trata del tipo de crisis epilépticas generalizadas más frecuente.

En este caso, seguiremos los siguientes pasos:

1.1. Colocar a la persona en el suelo

Primero ayudaremos a que la persona se coloque bien en el suelo, para evitar que se pueda hacer daño.

1.2. Colocar una almohada bajo su cabeza

Seguidamente colocaremos algún objeto suave y acolchado bajo su cabeza, como por ejemplo una almohada o una manta doblada. Esto evitará que se haga daño contra el suelo.

1.3. Aflojar prendas

A continuación, el siguiente paso sobre qué hacer en una crisis epiléptica generalizada, es aflojar el cinturón de la persona (en caso que lleve), así como la corbata y posibles prendas de ropa que le aprieten. También le quitaremos las gafas si lleva.

1. 4. Despejar la zona de objetos

Apartaremos de su entorno objetos que puedan hacerle daño, como por ejemplo objetos cortantes, punzantes, etc. También retiraremos fuentes de calor con las que se pueda quemar.

1. 5. No introducir nada en la boca

Como ya mencionábamos en las 5 pautas generales sobre qué hacer en una crisis epiléptica, aquí también introducimos la pauta de no introducir nada en la boca de la persona que tiene la crisis.

1.6. No sujetar a la persona

También deberemos evitar sujetar a la persona con fuerza a fin de que no se mueva. Es decir, deberemos colocarla bien en el suelo pero nunca sujetarla ni limitar sus movimientos.

1.7. Dejar reposar

Finalmente, cuando la crisis acabe, deberemos dejar a la persona tumbada sobre un costado, para que pueda descansar unos minutos y recuperarse. Con esta posición evitaremos que la saliva que pueda haber acumulado la persona pase a los pulmones, o que vomite.

2. Crisis parcial (completa)

En cambio, ¿qué hacer en una crisis epiléptica parcial y compleja? Recordemos que este tipo de crisis, también denominadas focales, se originan en una sola zona del cerebro (el 60% de las personas que padecen epilepsia las tienen). En este caso seguiremos las mismas pautas anteriores, y además:

  • En el caso de que la persona camine sin rumbo, la dirigiremos hacia zonas que no resulten peligrosas.
  • No deberemos enfrentarnos a ella en caso de que parezca enfadada o agresiva.
  • Si cuando finaliza la crisis la persona parece desorientada, la acompañaremos para que se recupere completamente.

Referencias bibliográficas:

  • Bethesda (2015). Las epilepsias y las crisis: Esperanza en la investigación. NINDS. National Institute of Neurological Disorders and Stroke.
  • Federación Española de Epilepsia. (2018). Tipos de crisis.
  • Vivir con epilepsia. (2019). Qué hacer ante una crisis epiléptica. Primeros auxilios.