La cohesión social se relaciona con el grado de satisfacción y bienestar de los miembros de un determinado grupo o del conjunto de la sociedad. Cuanta más haya, menos exclusión y marginalidad hay en la comunidad.

La cohesión grupal se puede conseguir teniendo en cuenta varios factores, tanto como causantes como influyentes en la misma. Además, puede implicar consecuencias, tanto positivas como negativas, las cuales, junto con la definición de esta idea, vamos a ver a continuación.

¿Qué es la cohesión social?

La cohesión social es entendida como el grado de consenso de los miembros de un grupo social y la percepción de pertenencia a un proyecto común. Que un grupo esté muy cohesionado significa que sus miembros tienen relaciones sólidas, con buena interacción.

Las relaciones entre los líderes o gobernantes y los seguidores o gobernados son percibidas como justas y, es por este motivo que la cohesión es vista como un factor condicionante del desarrollo social y económico.

Dentro de la cohesión social se podrían identificar muchos factores, pero estos se relacionan con cuatro componentes esenciales: las relaciones sociales, las relaciones de trabajo, la unidad y las emociones de los integrantes del grupo.

La combinación de cada uno de estos cuatro elementos es lo que permite que se dé la comunicación y la cooperación en el grupo, que no solo potenciará la cohesión grupal, sino que también facilitará el crecimiento social.

La cohesión social implica procesos dinámicos, tanto de motivación como de mantenimiento del grupo. Así pues, la cohesión podría definirse, según Leon Festinger en 1950, como el campo total de fuerzas que actúan sobre los miembros para permanecer en el grupo. Estas fuerzas son adquiridas por el grupo, con las cuales se mantienen unidos y funcionan como motivadores para la coexistencia de los integrantes.

Una cohesión social alta es producto de una sociedad igualitaria, dado que sus miembros se sienten altamente parte de la comunidad misma, sin ser víctimas de marginalidad, exclusión ni que se vulneren sus derechos fundamentales.

**Sus integrantes forman parte de un mismo colectivo, con intereses y necesidades comunes, respetándose los unos con los otros. Un grado reducido de cohesión social se relaciona con una sociedad muy volátil, con muchas posibilidades de que se desate confrontación social y violencia.

¿Cómo lograr la cohesión grupal?

La cohesión grupal no es un fenómeno espontáneo. Para que se dé, sea del tamaño que sea el grupo o, en su máxima extensión, la sociedad, es necesario que todos los que estén involucrados pongan esfuerzos en conseguir satisfacer los objetivos comunes, aceptando la diferencias de los demás miembros del grupo. De esta forma se fortalece el tejido social y se lograrán grandes avances.

Entre las causas detrás de una alta cohesión grupal podemos encontrar:

1. Atracción

Se ha propuesto la idea de que la cohesión social es resultado de una alta atracción entre los miembros del grupo o de la sociedad, entendida esta como un alto grado de interés y preocupación por los demás integrantes.

Si los miembros del grupo tienen sentimientos positivos en relación a los demás, se fortalecerán los vínculos y, en mayor o menor medida, habrá cohesión social.

2. Orgullo grupal

La cohesión social puede ser causada por sentimientos de orgullo con respecto al propio grupo. Es decir, las personas tienen un fuerte sentimiento de aprecio hacia la idea del “nosotros”, sintiéndose como parte del grupo y viéndolo como un todo, no necesariamente homogéneo, pero sí en el que se comparten características.

3. Trabajo en equipo

El trabajo en equipo ayuda a que, al compartir tareas conjuntas, los miembros del grupo se sientan más unidos, incrementándose el sentimiento de endogrupo y colaborando en la consecución de objetivos comunes.

Durante los trabajos en equipo las personas muestran una gran interdependencia y suelen poseer sentimientos de responsabilidad para con el grupo. Los lazos de unidad contribuyen en la consecución de los objetivos.

Factores que influyen

Una vez vistas las causas detrás de la cohesión social, cabe indicar una serie de factores que influyen, en mayor o menor medida, a que esta cohesión social se mantenga o, en el caso contrario, desaparezca por completo.

1. Similaridad de los miembros del grupo

La similaridad de los miembros del grupo es un importante factor que influye en el mantenimiento de la cohesión. Aspectos como la lengua, etnia, tipo de trabajo, edad, sexo y demás pueden fortalecer los lazos o, en caso de que haya mucha diversidad, puede hacer que se debiliten.

Los miembros de un grupo pueden usar una de esas características como etiqueta en la que agruparse y agrupar a otros, surgiendo la idea de un “nosotros” (endogrupo) y “ellos” (exogrupo) que puede dificultar el aceptar a las personas que no son como ellos, excluyéndolas.

2. Dificultad de introducción

La dificultad de introducción hace referencia a cuán difícil es entrar en un determinado grupo. Se ha visto que en aquellos grupos donde hay una gran impermeabilidad, siendo elitistas y siendo muy quisquillosos a la hora de aceptar a nuevos miembros, cuando se está dentro se siente una alta cohesión social.

Esto seguramente se deba a que, como se han invertido tantos esfuerzos para conseguir entrar, se siente una gran satisfacción por haberlo conseguido y se ve a los demás miembros como más parecidos a nosotros, en tanto que también han hecho ese esfuerzo para poder ser aceptados.

3. Tamaño grupal

Los grupos más pequeños suelen tener más cohesión. Esto es debido, sobre todo, porque cuanto más pequeño se es más fácil es establecer contacto con los demás miembros del grupo, además de viendo menor grado de diferencias y diversidad en el grupo.

Consecuencias

Una alta cohesión social puede implicar muchas consecuencias, tanto a nivel individual como grupal. Estas consecuencias pueden ser tanto positivas como negativas.

1. Motivación

La motivación y la cohesión social o grupal son factores clave que contribuyen en el desempeño del grupo, sea una comunidad reducida o un grupo pequeño. Cuando el grupo como uno, se es más propenso a sacrificarse por los demás, haciendo que el grupo invierta más esfuerzos en la consecución de las metas en su conjunto.

2. Desempeño

Se ha visto que tanto el desempeño influye en la cohesión y la cohesión en el desempeño. Es decir, que la cohesión hace que se sea más propenso a invertir energías en la consecución de objetivos, mientras que el desempeño, mostrado en trabajo en equipo, incrementa la cohesión.

3. Satisfacción de los miembros

Las personas se sienten más satisfechas cuando forman parte de un grupo, proyecto o sociedad con alta cohesión. Esto se puede observar en diferentes ámbitos, como por ejemplo en las empresas exitosas, los equipos deportivos vencedores o en clases de escuela en la que hay una alta aceptación por como son los demás compañeros.

4. Ajuste emocional

Una mayor cohesión social se relaciona con menores problemas psicológicos, dado que los miembros del grupo no se sienten excluidos o son marginados. Cuando más se acepte la diversidad del grupo, más probabilidades hay de sentirse querido y eso es un factor de protección frente a desajustes emocionales y psicopatología en general.

5. Presión por agradar a los demás

Una de las consecuencias de la cohesión social, y que se puede ver como algo negativo, es la presión por agradar a los demás miembros del grupo. Los miembros del grupo pueden sentirse presionados a cometer más conductas de riesgo con la intención de no disgustar a los demás integrantes, o por temor de provocar daño en la cohesión del grupo.

Por ejemplo, no son pocas las pandillas juveniles en las que hay una alta cohesión grupal y que los miembros que, por separado, no cometerían ningún tipo de delito, están dispuestos a hacer cualquier cosa cuando están con sus amigos.

Además, cuanta más cohesión grupal haya en el grupo significará que más influencias se ejercen los unos con los otros, lo cual hace que haya más oportunidades de que se lleven a cabo malas decisiones si alguien las llega a proponer.

Referencias bibliográficas:

  • Carron, A.V., Brawley, R.L., y Widmeyer, W.N. (1998). The measurement of cohesiveness in sport groups. En J.L. Duda (Ed.): Advances in sport and exercise psychology measurement (pp. 213-226). Morgantown, WV: Fitness Information Technology.
  • Festinger, L. (1950). Informal social communication. Psychological Review, 57, 271-282.