Link Humans [Flickr: CC BY 2.0]

El lenguaje y la capacidad de vincularnos y compartir conocimientos son aspectos fundamentales para la convivencia e incluso para la salud mental y física del ser humano. 

Comunicarse es esencial y nos permite interactuar con nuestros semejantes e incluso con otras especies animales. En nuestra vida diaria no dejamos de hacerlo, ya que todo acto o incluso su ausencia es comunicativo. 

Pero cabe preguntarse ¿somos capaces de comunicarnos de manera efectiva? En este artículo os ofrecemos una serie de 24 claves de los grandes comunicadores a la hora de establecer una comunicación efectiva.

Saber expresarse y hacerse entender

Comunicarse supone el intercambio de información entre dos o más sujetos mediante el uso de diversos códigos a través de los cuales pueden transmitir.

Pero hacerlo de forma efectiva no implica únicamente que un sujeto A emita un mensaje a un sujeto B. Para que la comunicación sea efectiva, es necesario establecer un clima de comprensión y respeto mutuo en que ambos interlocutores en el que el mensaje se transmita de forma clara, concisa y sin ambigüedad, siendo coherente el contenido del mensaje con la actitud presente en la comunicación.

Es imprescindible que el acto permita que ambos componentes puedan expresarse y ser escuchados de forma activa, así como mantener un lenguaje ajustado a las capacidades de ambos sujetos.

Estamos inmersos en una sociedad cada vez más individualista, cosa que dificulta que la efectividad en la comunicación. Las personas tienden a expresarse continuamente sin dejar espacio a los demás a contestar y sin escuchar realmente lo que el otro tiene que decir, además de hacerse frecuente el uso de ambivalencias y ambigüedades que pueden dar pie a distintas interpretaciones.

24 claves para una comunicación efectiva

A continuación puedes encontrar una serie de aspectos a tener en cuenta para poder establecer una comunicación efectiva.

1. Mantén el contacto visual

La mirada es un elemento fundamental en el acto comunicativo, pues es altamente expresiva. Sostenerla de una forma natural y no forzada supone una muestra de interés hacia lo que nos están diciendo o hacia nuestro interlocutor. El oyente siente más fácilmente que está siendo atendido y aceptado como parte del acto comunicativo. Una mirada que rehuya el contacto visual puede implicar falta de interés, de confianza o incluso mentira en el acto comunicativo.

2. Usar un tono de voz adecuado al contexto

El tono de voz es también un elemento importante para lograr una comunicación efectiva. El tono adecuado va a depender del tipo de comunicación que se establezca, el contenido del mensaje o la situación en la que se de. En general se recomienda un tono de voz sin profundos altibajos.

3. Que tu cuerpo apoye tu mensaje

La comunicación gestual y postural dicen mucho más de lo que la mayoría de las personas parece pensar. Según el lenguaje no verbal que usemos podemos estar apoyando o incluso contradiciendo el mensaje verbal, con que pueden darse a interpretaciones diferentes. Nuestra postura y gestos deben acompañar el mensaje transmitido e incluso enriquecerlo.

4. Escucha activamente

Un error común que mucha gente comete hoy en día es que tendemos a hablar sin escuchar lo que el otro dice, como si estuvieran esperando para continuar con su conversación sin que la respuesta del otro tenga importancia. Con ello el otro puede sentirse desatendido y a su vez puede cesar el interés en mantener el acto comunicativo.

5. Respeta la opinión del otro

Podemos tener una postura muy concreta respecto a un tema determinado, pero esta no tiene porque coincidir con la de nuestros interlocutores. Si queremos que una comunicación sea efectiva es necesario ser capaces de aceptar incondicionalmente la posibilidad de hallar posturas divergentes y respetarlas a pesar de que no las compartamos, por muy alejadas de la propia que puedan ser.

6. Mensaje claro

Es importante que nuestro mensaje sea claro y conciso, usando un vocabulario entendible y que no resulte ambiguo. En caso contrario se puede dar pie a múltiples interpretaciones que dificulten los objetivos perseguidos en el acto comunicativo.

7. Lenguaje ajustado a la realidad del interlocutor

Si queremos ser eficientes en nuestra comunicación, es necesario tener en cuenta que no toda nuestra audiencia va a tener el mismo nivel educativo, conocimiento, vocabulario o incluso capacidad de comprensión. Es necesario ajustar el tipo de lenguaje empleado a la realidad de la audiencia en cuestión.

8. Uso de la empatía

Conectar y establecer un rapport positivo con nuestro interlocutor es fundamental si queremos establecer un clima correcto que facilite el entendimiento mutuo y la fluidez en la comunicación.

9. No emplees mensajes encorsetados

A la hora de comunicarse es fácil tirar de estereotipos y de fórmulas ya conocidas. Si bien el formalismo puede ser necesario en algunas ocasiones, por lo general el uso de mensajes tipificados ofrece una perspectiva de la comunicación fría e impersonal que disminuye el interés real y conduce a que el oyente esté pensando cual es propósito del emisor del mensaje. 

También debemos tener en cuenta que si bien está bien tener previstas posibles preguntas, hemos de ser capaces de dar a nuestro discurso cierta espontaneidad que lo haga ver auténtico.

10. Ten en cuenta el contexto

No es lo mismo estar en una conferencia, en un boda o en un funeral. El mensaje debe adecuarse no solo al sujeto y su realidad vital si no también tener en cuenta el ambiente en el que se realiza el intercambio comunicativo.

11. Actúa con asertividad

Durante el intercambio comunicativo hemos de procurar no avasallar a los interlocutores e imponer nuestra voluntad independientemente de su opinión, ni tampoco dejarnos arrastrar por la ajena. Debemos ser capaces de defender nuestra postura de forma cabal respetando la opinión del otro.

12. Coherencia

Si pretendemos que nuestra comunicación sea efectiva resulta de utilidad centrarse en aspectos que el otro pueda entender sin tener que interpretar excesivamente y sin que el significado del mensaje varie de un momento a otro. La coherencia en el discurso es imprescindible.

13. Pregunta y parafrasea

Que nuestro interlocutor percibe interés por nuestra parte es un aspecto relevante a la hora de establecer una comunicación efectiva. El hecho de preguntar demuestra que le estamos escuchando y nos permite acabar de entender o hacer entender al otro las partes del mensaje que no queden claras. Parafrasear nos sirve para hacer ver que estamos escuchando a la vez que permite organizar las partes fundamentales del discurso.

14. Respeta los turnos de palabra

Un acto de comunicación se establece entre dos o más personas. Si estamos hablando de una comunicación oral, es necesario que todos los implicados se comprometan a respetar el turno de palabra del otro sin interrumpir continuamente el mensaje del otro.

15. Anticipa posibles respuestas

En muchas ocasiones quienes reciben el mensaje van a tener dudas y preguntas, o bien pueden ocurrir diferentes sucesos durante el acto comunicativo. Anticipar esta posibilidad y tener preparado algún plan de actuación o alguna posible respuesta ayudará a dotar al mensaje de mayor seguridad y efectividad.

16. No te limites a dar órdenes

La comunicación efectiva se lleva a cabo desde el respeto y la educación con respecto a la persona que recibe la comunicación. Si la transmisión de información se lleva a cabo de forma autoritaria, puede verse como punitiva y generar rechazo y reactancia.

17. Autogestión emocional

Es frecuente que durante la comunicación afloren diferentes sensaciones, emociones y sentimientos. Si bien es beneficioso que puedan salir a la luz e incluso pueden mejorar la eficacia al aumentar el entendimiento entre los interlocutores, no debemos dejar que estos lleguen al extremo y nos impidan el intercambio de información o impidan la consecución del objetivo de la comunicación.

18. Ten un objetivo y déjalo claro de manera honesta

Si pretendemos tener una comunicación eficiente es fundamental tener claro que se pretende con ella, así como ser capaces de transmitirlo y argumentar de manera que la comunicación pueda facilitar su consecución. Es altamente recomendable ser honestos y auténticos, sin pretender manipular al otro.

19. Los temas, de uno en uno

Empezar con un tema para luego variar a otros y posteriormente volver al original puede ser efectivo en alguna ocasión, pero si no se trata de algo muy planificado por norma general tiende a confundir al oyente respecto al tema del que se está tratando. Sería de utilidad tratar los temas ordenadamente por tal de mantener la coherencia interna del discurso.

20. Evita generalidades y rodeos

Un mensaje claro y conciso llega antes al receptor y puede ser más eficiente que dar largos rodeos sobre un tema antes de llegar al objetivo real.

21. Intenta enfocar la comunicación de forma positiva

Independientemente del tipo de mensaje que se transmita, tienden a ser mucho más eficientes y bien aceptadas aquellas comunicaciones que se plantean y elaboran conceptos desde una óptica positiva y constructiva.

22. No alargar excesivamente la comunicación

Si bien realizar un largo y elaborado discurso puede ser atractivo de cara a comunicar una gran cantidad de ideas, hay que tener en cuenta que las personas tienen una capacidad atencional determinada y que cuanto más prolongada sea una argumentación más probabilidad de que se pierda información por el camino. Discursos breves y que dejen claros los diferentes argumentos clave tienden a ser mucho más efectivos.

23. Motiva

Mantener motivadas a las personas es fundamental, y ayuda tanto a mantener el interés en el intercambio como a que éste produzca algún tipo de resultado positivo. Dar espacio para que nuestro interlocutor exprese sus dudas, favorecer su expresión y contestarlas puede ser altamente motivador, así como también el enfoque otorgado al mensaje.

24. Integra y estate abierto a añadir o considerar puntos de vista ajenos

Es importante que por mucho que se pretenda defender una determinada idea se tengan en cuenta los puntos de vista de los demás. Para hacer más eficiente el propio discurso es recomendable utilizar de forma espontánea algunos de los elementos que otras personas hayan añadido y discutirlos. 

Esto por un lado hace que se observe que se tienen en cuenta las aportaciones de los demás, mientras que por el otro puede reforzar o matizar el mensaje que se pretende transmitir.