Un repaso al tipo de normas religiosas que predominan en las sociedades. Unsplash.

Todas las religiones tienen reglas que definen cómo deben comportarse de forma adecuada sus creyentes. Se trata de las normas religiosas, las cuales son muy variadas en función del credo y pueden implicar varias consecuencias a nivel social.

Aunque hay muchas religiones, casi tantas como culturas existen, todas sus normas reúnen una serie de características en común. Si se desea descubrir cuáles son estas características, invitamos a seguir leyendo el presente artículo.

¿Qué son las normas religiosas?

Las normas religiosas son conjuntos de reglas que delimitan una serie de conductas y hábitos que deben llevar a cabo los creyentes de una religión. Normalmente, estas normas vienen estipuladas en algún texto sagrado o son dictadas por personas que se consideran las representantes de la voluntad de Dios o deidades.

No seguir estas normas puede ser interpretado como una ofensa por el resto de creyentes, una desobediencia a la voluntad de Dios o un pecado. Es por ello que, a través del uso de estas normas, se intenta evitar que los creyentes lleven a cabo actos que supongan una violación de los designios de la religión. También puede darse el caso de que no seguir estas normas no sea visto como algo tan malo por la sociedad, pero sí para el individuo, quien adquiere un profundo sentimiento de culpa.

Tradicionalmente, las normas religiosas han pretendido regular la conducta de las personas, y han adquirido una importancia clave en el correcto funcionamiento de las sociedad de antaño.

Características

Las normas religiosas reúnen una serie de características, las cuales se presentan en la mayoría de las religiones organizadas. Veamos las más destacables.

1. Origen

Tradicionalmente, la aparición de las normas religiosas precede a las jurídicas, y han sentado la base para la configuración del sistema legal

Es por ello que en muchas culturas, aún existiendo un sistema legal más o menos laico que legisla el correcto comportamiento de los ciudadanos, sus leyes suelen estar fundamentadas en antiguas normas formuladas en una perspectiva religiosa.

2. Atemporales

Las normas religiosas son difícilmente modificables con el paso del tiempo. A diferencia de las normas sociales y legislativas, que admiten un mayor grado de cambio, las normas religiosas pueden permanecer cientos de años sin modificación alguna.

Esto se debe a que, dentro del contexto de obediencia a una divinidad concreta, el cambiar esa norma o admitir cierta libertad podría interpretarse como no respetar los designios de Dios y obrar por cuenta propia.

3. Internas

El cumplimiento de estas normas no se expresa de forma abierta y externa, sino que tiene más que ver con estar de acuerdo en seguirlas o no, y, consecuentemente, comportarse de acuerdo a cómo marcan estas normas.

Cada norma debe ser internalizada y aceptada por el propio creyente, haciéndolo por devoción a Dios o a los dioses en los que cree.

4. Incoercibles

Las normas religiosas no admiten, en la mayoría de los casos, que sean impuestas a las personas por acción de la fuerza. Cada creyente es libre de seguir o no la norma establecida.

Nadie obliga al creyente a seguir la norma religiosa. Aunque cada norma, de acuerdo con la religión que las marca, implica una serie de consecuencias en caso de que no se cumplan, no se pueden seguir fuera de la voluntad de la persona.

5. Unilaterales

Con unilateral se hace referencia a hecho de que en las normas religiosas no existe una tercera persona que tenga la capacidad de decidir si se debe o no respetar esa norma en concreto.

Es decir, cada persona quien cree en una religión tiene la obligación de seguir las normas que marca su credo, pero esta obligación no viene determinada por otras personas, sino que es una decisión del propio creyente para con su creencia.

6. Conductas permitidas

Las normas religiosas son, en esencia, aquellas conductas que Dios o las deidades de una religión permiten que se hagan y aquellas que no se toleran.

7. Heterónomas

Con que son heterónomas se hace referencia a que ha sido un tercero, como un profeta, una sacerdote u otra figura religiosa, quien ha dictado estas normas, asegurando que se las estaba indicando la deidad a quien decía representar.

La persona quien dicta las normas religiosas, pero no las impone ni obliga a su cumplimiento, suele decir que ha sido por medio de una revelación divina. El creyente no tiene la potestad de cambiar las normas o añadir de nuevas, sino que simplemente debe limitarse a cumplirlas.

8. Promesa religiosa

En la mayoría de las religiones, en caso de respetar todas las normas que se han dictado desde esa creencia, se promete algún tipo de beneficio o privilegio en vida o en el más allá.

Pero no únicamente se hacen promesas de cosas buenas en caso de obedecer los designios celestiales. En muchos casos también se promete el infierno, el sufrimiento eterno y la infelicidad en caso de que se peque o se obre en contra de la voluntad divina.

Algunos ejemplos e implicaciones sociales

Todas las normas religiosas tienen, como objetivo, el modificar la conducta de la población de tal forma que ésta sea apropiada y acorde a los designios de lo que se interpreta como la voluntad de Dios.

De ejemplos hay muchos, muchos más que religiones existentes. A continuación veremos una serie de ejemplos de normas religiosas reales, seguidas por los creyentes de religiones tan influyentes como son el Islam, el Judaísmo y el Cristianismo, además de explicar sus implicaciones sociales.

1. Vestimenta

Una de las normas religiosas más famosas del islam es la que concierne al uso de un determinado tipo de indumentaria si se es mujer. Ya sea en forma de velo que cubre el cabello a un burka, prenda que cubre la totalidad del cuerpo, la mujer en la sociedad islámica debe llevar algún tipo de prenda que oculte sus atributos y, así, no provoque lujuria en los hombres, de acuerdo a su religión.

Aunque entre los países islámicos hay mucha variedad en el grado de seguimiento de esta norma religiosa, en aquellos en los que sigue vigente la Sharia o ley islámica esta norma tiene consecuencias legales, como cárcel, flagelación o lapidación.

En el cristianismo, tanto las monjas como los curas deben llevar prendas especiales de acuerdo a su posición en la jerarquía religiosa, además de que éstas sean modestas y no les hagan pecar de orgullo.

Otro ejemplo de ello es el caso de las mujeres cristianas al casarse, quienes deben llevar el blanco como símbolo de su pureza y virginidad.

2. Alimentación

Volviendo al islam, durante el mes del Ramadán, se prohíbe el consumo de alimentos durante las horas en las que el sol esté en el cielo. Llegada la noche, se permite el consumo de alimentos. Esta norma religiosa admite excepciones: niños, mujeres embarazadas y con la menstruación y enfermos pueden alimentarse y beber en función de sus necesidad a la hora que lo requieran.

Otra norma islámica relacionada con la alimentación, compartida con el judaísmo, es la prohibición de consumir cerdo, considerado un animal impuro. Tampoco está bien visto el consumo de alcohol.

En el cristianismo el vino de la misa representa la sangre de Cristo, aunque tampoco significa que se vea con buenos ojos el consumo de esta droga de forma abusiva.

Durante la semana santa, en la mayoría de los países católicos no se ingiere carne roja, sustituyéndola por pollo o pescado. Esto se hace coincidiendo con el aniversario de la muerte de Jesús, representando el padecimiento que tuvo que sufrir antes de su crucifixión.

3. Intervención sobre el cuerpo

Religiones como el cristianismo no aceptan intervenir sobre el cuerpo, dado que es visto como una creación de Dios y, por tanto, sólo él tiene derecho a modificar lo que él ha creado.

Así pues, los cristianos por lo general no ven con buenos ojos los tatuajes ni tampoco los piercings, y en casos más radicales, las transfusiones de sangre y las vacunas. Esto tiene como consecuencia la asociación de individuos con este tipo de marcas corporales con la delincuencia o a pertenecer a ámbitos poco acordes con la fe.

En cuanto a lo de las transfusiones de sangre y las vacunas, el no aceptarlas por motivos religiosos no únicamente supone un peligro para el propio individuo, sino también para la gente cercana quien puede verse afectada por la enfermedad de la que no se protegen.

Por otra parte, en religiones como el Hinduismo y en varias religiones del Pacífico la modificación corporal es un símbolo religioso. Las mujeres hindúes llevan piercings en la nariz, y en las religiones de la Polinesia son frecuentes los tatuajes ceremoniales.

En el judaísmo, al recién nacido se le practica la circuncisión, mientras que en el Islam se realiza un procedimiento similar, aunque cabe decir que ésta ya se realizaba antes de la aparición de la religión islámica.

Este tipo de procedimientos, en los que básicamente se realiza una cirugía en el pene sin finalidad médica, puede ser percibido como una versión masculina de la ablación genital femenina, algo que en Occidente es considerado maltrato hacia las mujeres.

4. Culto a animales

Como ya íbamos diciendo, hay religiones como el Judaísmo y el Islam las cuales huyen de ciertos animales, en este caso el cerdo.

Otras, en cambio, adoran ciertos animales. En la India las vacas son consideradas animales sagrados, a los que no se les puede ni tocar. Como consecuencia de ello, en más de una ocasión los bovinos, quienes se pasean por las ciudades a sus anchas, pueden paralizar el tráfico plantándose en medio de la calle y sin que nadie haga nada para apartarlas.

En el Antiguo Egipto, los gatos eran vistos prácticamente como dioses, y se erigían grandes esfinges y estatuas en honor a ellos, además de tener ciertos privilegios que los ciudadanos de estamentos más bajos no tenían derecho a disfrutar.

La adoración por los felinos era tal en Egipto que hasta se les rendía homenaje una vez muertos los mininos, construyendo tumbas y colocando sus momias en ellas. En esas mismas tumbas les acompañaban ofrendas a los dioses, las cuales eran muy caras.

5. Castigo de los delitos

En ciertos países islámicos, el robo es castigado con una ley que es una readaptación del antiguo código de Hammurabi, el cual puede resumirse básicamente con el principio del ojo por ojo. El ladrón, quien ha usado su mano para cometer un delito, verá su mano amputada como justo castigo por su acto criminal.

Cabe decir que en la mayoría de las religiones, tanto el robo como el asesinato se consideran pecados y no se aceptan de ninguna manera.

6. Peregrinación

En el islam existe la norma religiosa de visitar la Meca, ciudad árabe sagrada, por lo menos una vez en la vida. Cada año, millones de musulmanes visitan esta ciudad para reunirse en la plaza donde se encuentra la Kaaba y orar a su alrededor.

En el mundo cristiano existe el camino de Santiago, el cual mueve también a miles de personas cada año recorriendo el norte de España para honrar a Santiago el Mayor, quien se encuentra enterrado en la ciudad gallega de Santiago de Compostela.

Referencias bibliográficas:

  • Jaki, S. L. (1985). The Road of Science and the Ways to God. 3ª ed.