El liberalismo y el conservadurismo, dos filosofías que incluyen aspectos políticos, económicos, sociales y culturales, se confunden en la actualidad por lo frecuente de su asociación en los mismos individuos y movimientos políticos. No obstante, desde un punto de vista teórico e histórico ambas ideologías se oponen en muchos puntos clave.

En este artículo describiremos las principales diferencias entre las perspectivas de los conservadores y las de los liberales. Es importante tener en cuenta que no se trata de las únicas filosofías políticas, sino que existen otras muy influyentes como el socialismo, el anarquismo y el autoritarismo. La unión de varias ideologías es extremadamente habitual.

¿Qué es el conservadurismo?

En la ciencia política, el término “conservadurismo” hace referencia a las ideologías que se focalizan en la conservación de las instituciones sociales de un grupo determinado, que se puede enmarcar en conceptos abstractos como “nación” o en otros más concretos, como los Estados. También es muy frecuente que el conservadurismo se relacione con la religión.

A lo largo de la historia han existido innumerables formas de conservadurismo, dado que sus manifestaciones dependen de las características del contexto sociocultural, temporal y geográfico en el que se producen. No obstante, los movimientos conservadores suelen tener una visión del ser humano y de la sociedad que se defiende como “natural”.

Las personas conservadoras tienden a mostrar rechazo ante comportamientos e ideas que no se corresponden con las normas sociales que defienden: aquellas que se asocian a la cultura mayoritaria en una zona geográfica determinada. Así, el conservadurismo defiende la tradición, que se entiende como una forma de conservar la estructura social y la estabilidad.

La vertiente radical del conservadurismo la conforman los movimientos reaccionarios, que se oponen frontalmente al cambio y defienden la recuperación de “valores tradicionales” que en muchos casos prácticamente han desaparecido en el momento presente. Éste es el caso de las corrientes antiabortistas que han tenido cierto éxito político en España en los últimos años.

Definiendo el liberalismo

El liberalismo, al menos en su variante más representativa, surgió en Europa en el Siglo XVIII, en el contexto de la Ilustración. En aquella época la característica principal de los liberales era su rechazo a las normas establecidas defendidas por los conservadores, entre ellas la monarquía absoluta, la unión entre Estado y religión o la división de la sociedad en clases.

En la actualidad el término “liberalismo” resulta confuso por los múltiples usos que se le han dado. Predominan la concepción del liberalismo en su vertiente económica (que defiende la no intervención del Estado en los mercados) y la nomenclatura estadounidense, en que se asocia con el progresismo; no obstante, el liberalismo clásico incluye muchos aspectos distintos.

Lo que tienen en común las diferentes concepciones del liberalismo, sea cual sea el aspecto que se priorice (el económico, el social, el político y el religioso son algunos de los más importantes), es que defienden la libertad individual en alguna de sus facetas. Así, un liberal social podría defender el matrimonio homosexual y uno económico la minimización de los impuestos.

En la actualidad existe un conflicto evidente entre el liberalismo económico y el social. La alianza entre los partidarios del libre mercado, los conservadores y los aparatos estatales daña cada vez más los derechos individuales, la igualdad entre personas nacidas en distintas clases sociales o la libertad de opinión, aspectos fundamentales para los liberales clásicos.

Diferencias entre liberales y conservadores

Las diferencias entre el liberalismo y el conservadurismo abarcan una amplia gama de facetas, desde la ética o la visión del ser humano hasta la concepción del Estado y de la estructura social. En cualquier caso es muy habitual que coexistan ideas conservadoras y liberales en las mismas personas, como también lo es que lo hagan las de otras filosofías políticas.

Probablemente el punto en común más significativo entre estas dos ideologías es que ambas apoyan la primacía de la propiedad privada por encima de la pública. Esta característica, que se opone a los planteamientos del socialismo o a los de la socialdemocracia, explica en gran medida las alianzas entre conservadores y liberales.

1. Tradición y cambio

Las personas conservadoras consideran que el mantenimiento de las tradiciones y de las normas sociales es fundamental para la salud de la sociedad; esto hace que sean reacias a los cambios, que pueden comportar consecuencias negativas. En cambio, el liberalismo se opone a todo obstáculo que impida la libertad individual y tiene como ideal el progreso de la humanidad.

2. Individualidad y colectivismo

Mientras que el conservadurismo se asocia a la estructuración de la sociedad en función de los grupos que la componen, como las familias, para el liberalismo el individuo es la unidad humana básica. En este sentido hay presente un recelo claro en torno a la conformidad con las normas sociales y con la subordinación de las minorías con respecto a las mayorías.

3. Libertad personal y derechos civiles

El valor básico del liberalismo es, como su nombre sugiere, la libertad; no obstante, el modo en que se entiende este concepto depende en gran medida de factores personales e ideológicos. En este sentido históricamente han defendido los derechos sociales mucho más que los conservadores si bien, nuevamente, existen muchas formas de conservadurismo.

4. Estructura y movilidad sociales

En general, los planteamientos conservadores proponen que una determinada estratificación social, asociada a factores históricos y prácticos, es el estado natural y deseable de los grupos humanos -al menos del propio. En cambio, para el liberalismo la estructura social debe depender de las aptitudes y del éxito económico de cada individuo.

5. Religión y valores morales

En el liberalismo prima la libertad religiosa de los individuos; lo mismo sucede con los valores morales, que no deben imponerse a otros más allá de unos mínimos preferiblemente determinados por el conjunto de la sociedad. En cambio, el conservadurismo suele usar la moral religiosa como herramienta de cohesión y control social.

6. Nacionalismo e internacionalismo

En las ideologías conservadoras se aúnan de forma natural el ensalzamiento de la tradición, de los valores compartidos y de la identidad de un colectivo determinado; esto lleva con frecuencia al nacionalismo y al proteccionismo. Los liberales suelen defender el internacionalismo y la minimización de las restricciones al comercio a nivel mundial.

7. Visión del Estado y de la democracia

Desde un punto de vista político, los liberales creen que deben limitarse al máximo el tamaño y el peso del Estado en el funcionamiento de la sociedad; además, defienden la democracia y la igualdad en el derecho a voto. El conservadurismo puede asociarse a un rechazo aún mayor del Estado, primando la estructura de clases y por tanto las tendencias oligárquicas.