Una teoría asociada a la psicología social y a la interacción entre grupos y personas. Unsplash.

Un tema que ha sido ampliamente estudiado desde que existe la psicología es el concerniente a las relaciones sociales, y es que el ser humano es un individuo bio-psico-social. No hay forma de desligar la naturaleza humana de las relaciones interpersonales.

La teoría de intercambio social mezcla aspectos de economía básica con aspectos de psicología, y nos explica cómo de manera inconsciente buscamos obtener el mayor beneficio de nuestras relaciones sociales al menor coste. En este artículo veremos su planteamiento, veremos quiénes han sido los principales exponentes de la teoría de intercambio social a lo largo de la historia, y daremos un repaso sobre cómo ha sido el nivel de aceptación a través del tiempo.

Teoría de intercambio social: ¿qué es?

La teoría de intercambio social plantea que en el surgimiento de las relaciones sociales existe un proceso de evaluación coste-beneficio. Donde los sujetos discriminan si vale la pena establecer relaciones con otros individuos o no.

El individualismo y el hedonismo son sus bases fundamentales, las cuales hablan de que todas las conductas están asociadas al logro personal (incluso las sociales) y de que la única meta del ser humano es alcanzar el placer y la satisfacción individual.

Origen

El surgimiento de dicha teoría se remonta al año 1956, cuando John Thibaut y Harold Kelley la presentaron por primera vez. Thibaut y Kelly afirmaron en su teoría de intercambio social que una relación entre dos o más personas debía tener como resultado algún tipo de gratificación para todas las partes involucradas, o de lo contrario la relación desaparecería. Para evitar la disolución del grupo debía existir una recompensa, independientemente de si esta fuese material o psicológica.

Más adelante, en el año 1958, sería el sociólogo estadounidense George C. Homans quien le diera renombre a esta teoría, con la publicación de su obra Teoría Social Como Intercambio. Homans expuso en su artículo que la interacción social representaba un intercambio tangible o intangible, donde debía existir un beneficio o un costo para los participantes, y que esto es lo que determinaría el porvenir de la relación.

Tomando conceptos en materia económica, la teoría de intercambio social de Homans indica que ineludiblemente las personas hacen comparaciones entre las alternativas que les plantean sus relaciones, y al final terminaran cultivando más aquellas que les generen un beneficio mayor a un coste menor.

Variaciones de la teoría

Thibaut y Kelly hablaron sobre el beneficio colectivo en pequeños grupos, mientras que Homans enfatizó su trabajo en el beneficio individual. Él afirmó que en todas las relaciones grupales los sujetos siempre buscan obtener un beneficio personal.

Con el paso del tiempo otros teóricos fueron sumándose a esta corriente, entre ellos se encuentran Peter Blau y Richard M. Emerson, quienes siguieron la línea de Homans del beneficio individual. Lévi-Strauss, célebre antropólogo francés, también realizó aportó a esta teoría desde el enfoque del intercambio generalizado, el cual ve a las relaciones como el medio para obtener un fin. Por ejemplo, los matrimonios acordados por conveniencia social y económica.

Aceptación y críticas

Esta teoría tuvo un gran impacto dentro de las escuelas psicológicas apoyada durante mucho tiempo por los paradigmas conductistas, los cuales veían con buenos ojos que fuese prolija de cuantificar dada su simpleza, además de que se amoldaba perfectamente a la teoría conductista de estímulos y respuestas. Con el paso del tiempo y la subsiguiente aparición de los paradigmas cognitivos y constructivistas, la teoría de intercambio social fue perdiendo peso dentro del campo científico. A través de estas líneas de investigación se demostró que las conductas de comportamiento social no responden únicamente a intereses de recompensa.

Por medio de las nuevas corrientes psicológicas que fueron surgiendo, se logró determinar que las relaciones sociales no son una ciencia exacta, teniendo en cuenta que están sujetas a variables emocionales y factores de comportamientos aprendidos.

Las relaciones sociales según la psicología moderna

En lo que concierte a las relaciones sociales, la psicología moderna le otorga mayor peso al ambiente y la cultura como agentes determinantes en los vínculos que establecemos con otras personas. Los seres humanos somos individuos complejos en diversos aspectos, y las relacionas sociales no escapan a esta complejidad. A pesar de que las inteligencias artificiales se acercan mucho al funcionamiento de la mente humana, algo en lo que no han podido igualarla es en la capacidad de sentir afecto por otro organismo.

El cariño y el afecto provienen de estructuras muy primitivas del cerebro humano (sistema límbico) y rebasan cualquier barrera lógica que puedan encontrar en su camino. Es por eso que cuando queremos realmente a una persona lo hacemos sin tomar en cuenta los intereses, para el ser humano la lógica y las relaciones sociales no van necesariamente de la mano.

A modo de conclusión, se puede decir que la teoría de intercambio social ha servido como precedente histórico dentro del campo de la psicología social. Dando pie a una gran variedad de experimentos a lo largo de los años. La causa principal de que esta teoría se fuera a pique radica en la falta de interés que mostró por los procesos subjetivos que existen al momento de relacionarse con otra persona, y se enfocó únicamente en los estímulos.

Referencias bibliográficas:

  • DeLamater, J. (2006). Handbook of social psychology. Springer.
  • West, R.; Turner, L. (2007). Introducing Communication Theory. McGraw Hill.