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7 claves para construir una autoestima sana de forma estable

Consejos y estrategias para mantener una autoestima equilibrada de manera estable.

Claves para construir una autoestima sana de forma estable

En muchas ocasiones de nuestra vida hemos tenido dificultades con nuestra autoestima. No es un problema de unos pocos, sino que en algún momento de nuestra vida la autoestima se debilita.

Puede ocurrir dentro de una relación de pareja, o más en una ruptura, donde sentimos que nuestro bienestar se va y no podemos controlarlo. También ocurre cuando sentimos que nos empequeñecemos y no tenemos la capacidad para hacer lo que necesitamos. Pero, ¿y si lo que crees que es autoestima no lo es, y ese es precisamente el problema? ¿De qué depende la autoestima? ¿Cómo puedes construir una autoestima sana de forma estable?

La autoestima es definida como el amor propio; sin embargo es una definición simple que nos suele llevar al error. La autoestima es en realidad una forma de relacionarte contigo a través de la cual se desarrolla una relación con los demás y con el mundo. Construimos nuestro estilo de autoestima durante toda nuestra vida, no solo en la infancia. A su vez, un problema muy habitual es que los problemas con la autoestima se repitan con el tiempo. ¿Cómo podemos solucionarlo de forma definitiva, para que ese cambio personal se quede contigo de forma estable?

En este artículo vamos a responder a varias preguntas para poder solucionar las confusiones habituales que tenemos con la autoestima. En primer lugar, descubrir qué es realmente la autoestima. En segundo lugar, por qué hablar de autoestima alta o baja no suele funcionar (y es uno de los motivos por el cual siempre te encuentras con los mismos problemas). Finalmente, veremos 7 claves o cambios específicos que te pueden ayudar a construir una autoestima sana, que de verdad te funcione, de forma totalmente estable (porque forme parte de ti).

El contenido de este artículo está basado en mi trabajo como psicólogo y coach en los últimos 11 años, en el que he acompañado a multitud de personas con problemas con su autoestima en procesos de cambio personales y privados.

Por qué la autoestima alta o baja es parte del problema

Las personas hablamos sobre la autoestima de forma habitual. A ti también te ha pasado. Has pensado que tenías la autoestima alta, o baja, o que necesitabas subirla, o que la habías perdido, o incluso que te la habían quitado. Si te das cuenta, la autoestima está relacionada con dos factores: 1. tus ideas sobre ti, sobre lo que puedes hacer o tus capacidades, y 2. tu relación con los demás (cómo las acciones de los demás afectan a tu bienestar).

Hablar de autoestima es algo común que forma parte de nuestro vocabulario. Sin embargo, pensar que la autoestima puede ser alta o baja, que te la puedan quitar o perderla, que pueda subir o bajar, implica que consideras la autoestima un objeto, un bien preciado o un amor propio que te pueden quitar. Pero la autoestima no es un objeto, no es una cosa, sino una forma de hacer las cosas. La autoestima es un sistema, es una forma de relacionarte, de verte, de comprenderte, de entender el mundo y a los otros. Pensar que te pueden bajar o subir la autoestima o quitártela te lleva al mismo error: dejar demasiado de tu bienestar en manos de factores externos que no puedes controlar.

Considerar la autoestima alta o baja tiene este riesgo. Es más útil considerar que tu autoestima, sencillamente, te funciona o no, te ayuda a estar bien o no. Esto deja la responsabilidad en ti, lo cual te nutre de posibilidades para sentirte mejor. ¿Y de qué depende que tu autoestima funcione? De que tu bienestar dependa, al menos principalmente, de ti (de tus acciones, de tu forma de entender lo que ocurre, de tu comunicación e intenciones) y no tanto de factores externos que no puedes controlar (cómo se comporta el otro, qué dicen, qué no dicen, qué crees que piensan, cómo sientes que te valoran, etc.).

Al no poder controlar todos esos factores externos (como el comportamiento de los demás y sobre todo cómo lo interpretamos) sentimos cada vez más frustración, inseguridad, angustia y aislamiento. De ahí que sintamos que tenemos "mal" la autoestima.

Me gusta definir la autoestima como un modo de "estoicismo afectivo", donde aprendemos a relacionarnos con el mundo de forma equilibrada y positiva, con entrega y confianza, y a su vez siendo conscientes de cuáles son tus límites (qué es lo que no quieres, lo que no puedes, lo que sí puedes y quieres, qué es lo que no puedes controlar, etc.)

Vamos a ver cuáles son las 7 claves para construir una autoestima sana que te funcione de forma estable.

Las 7 claves para que tu autoestima funcione con estabilidad

Si cuando sientes que tienes problemas con tu autoestima solo recurres a tratar de subirte el ánimo y valorarte con palabras afectivas, quizá te sientas bien durante un tiempo, pero si tu bienestar sigue dependiendo demasiado de factores externos, la autoestima volverá a "bajar" una vez más.

La forma de construir una autoestima sana de forma estable es trabajar de forma profunda con tu estilo de autoestima, que depende de experiencias pasadas, aprendizajes previos, pero también de tu sistema de creencias, valores personales, tu forma de entender las relaciones, y ante todo cómo entiendes y gestionas tus emociones. Para construir una autoestima que te funcione al 100% necesitas trabajar con estas 7 claves.

1. Independencia afectiva

La independencia afectiva se refiere a la capacidad que tienes (y que quizá has ido olvidando) para generar tu propio bienestar. Los seres humanos somos seres sociales y afectivos, y es normal que la conducta de los demás nos afecte. Sin embargo, cuando caemos en demasiadas expectativas, exigencias, comparaciones o juicios de valor, nuestro bienestar queda demasiado a merced de situaciones que se escapan de nuestro control. La independencia afectiva implica que generas tu propio bienestar, tu auto cuidado, que buscas de forma proactiva acciones, tareas o situaciones que te hagan sentir bien, que desafíen lo que sueles creer sobre ti, sin rechazar o despreciar al otro, sino creando bienestar por tus propios medios sin esperar las retribuciones externas (que si luego llegan, mejor que mejor).

2. Gestión de emociones

Te habrás dado cuenta de algo: en todo momento hemos estado hablando de emociones. Miedo, inseguridad, frustración, culpa, angustia, la temida ansiedad, el desánimo. La autoestima se relaciona de forma íntima con tus emociones. Pero tus emociones no son el problema, ya que todas son útiles y necesarias en su grado justo. Lo importante es aprender a entenderlas y a gestionarlas, una habilidad humana que necesitamos pero que hemos olvidado.

3. Tu visión sobre las relaciones

Tu forma de ver las relaciones o enfocarlas las determina. Si enfocamos una relación como un contexto para sentir seguridad o protección, puede que terminemos sintiendo aún más inseguridad. Una relación es una experiencia libre donde compartimos bienestar desde la independencia afectiva. Descubrir cuál es tu visión de las relaciones y profundizar en ella es clave para mejorar tu autoestima.

4. Autoconocimiento

Conocerte con profundidad es un resultado inevitable a la hora de vivir un proceso de cambio. ¿Qué valores tienes? ¿Cómo funciona tu sistema de creencias? ¿Qué interpretas sobre el mundo y los demás? Solo desde tu propio cambio y autoconocimiento, cambiará lo que te rodea, porque tú lo ves diferente.

5. Comunicación

Tu forma de comunicarte afecta directamente a tu estilo de autoestima. Si tu comunicación es opaca en lugar de asertiva, te transmites inseguridad y temor. La comunicación asertiva y empática te ayuda a conocerte, a establecer límites y a conectar mejor con el otro.

6. Constancia y tiempo

Aplicar acciones diferentes con constancia y tiempo es un factor imprescindible y el que las personas más suelen saltarse. ¿Cuánto tiempo necesitaste para aprender a andar, hablar, o conducir una bicicleta o un coche? Los aprendizajes llegan siempre tras constancia y tiempo. Cuando queremos algo debemos hacerlo con constancia y tener paciencia. Ningún cambio profundo ocurre de la noche a la mañana (y quien te venda eso, se está burlando peligrosamente de ti). Debemos hacer el trabajo. Es lo más necesario y lo más benéfico para ti.

7. Compañía experta

Una compañía experta que no te juzgue, ni te guíe, ni te dé consejos u oriente, sino que te acompañe de forma limpia en un proceso donde puedas descubrir cómo construyes tu autoestima, cómo puede ser diferente, qué podemos hacer diferente, y sostenerlo en el tiempo. Por esta razón la compañía de un profesional te ayuda a ver tu situación con más perspectiva y seguridad (cuando lo hacemos todo a solas nos quedamos con nuestros miedos e inseguridades también).

Ahora, transformar tu autoestima, que funcione y que sea estable es una decisión que tomas tú y que permanece en el tiempo si vives el proceso. Si quieres que te ayude, en Empoderamiento Humano puedes encontrar una opción para agendar una primera sesión conmigo. En esa sesión podremos conocernos, explorar tu situación, descubrir cuál es el problema de origen, encontrar una solución, y sobre todo, ver cómo puedes vivir tu proceso para que funcione al 100%.

Te envío muchos ánimos, ilusión y compromiso.

Psicólogo y coach

Málaga
Terapia online

Psicólogo, coach y director de Empoderamiento humano, escuela de desarrollo personal online donde podrás comenzar procesos de cambio y transformación en tu vida para aumentar tu bienestar, mejorar tu autoestima y relaciones personales, conocerte mejor, gestionar tus emociones o mejorar tu productividad y liderazgo como profesional. Rubén es licenciado en Psicología (UNED) y Máster en Coaching y gestión del talento (EUDE, asociado a la Universidad Complutense de Madrid). Tiene más de 10 años de experiencia y ha acompañado a personas de hasta 5 países diferentes a conseguir el cambio y el desarrollo personal o profesional que necesitaban y se merecían.

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