Todos hemos oído hablar en alguna ocasión de alguien que asiste a algún grupo de apoyo, o bien lo hemos leído o visto en alguna novela, serie o película. 

Una persona con cáncer, un alcohólico o una víctima de violación son algunas de las personas que acuden a este  tipo de grupos. Pero... ¿Qué es un grupo de apoyo? ¿Para qué sirven exactamente?

El grupo de apoyo: ¿ante qué estamos?

Se entiende por grupo de apoyo a aquel conjunto de personas que se reúnen de forma periódica para ayudarse a hacer frente a un problema que provoca alteraciones en su vida cotidiana mediante el intercambio de vivencias. Este problema es común para todos los miembros del grupo.

Se trata de una estrategia dirigida a la cooperación y al apoyo entre personas que viven con un mismo problema, de manera que se contribuya a que cada miembro pueda mejorar su competencia a la hora de adaptarse al problema en cuestión o sus consecuencias y afrontar posibles complicaciones futuras. Además de ello permite la expresión de dudas, miedos y emociones derivadas de su vivencia en un entorno acogedor y donde va a encontrarse con otros sujetos que han pasado por lo mismo y van a comprenderse entre sí.

En los grupos de apoyo se favorece la interacción y la cooperación, así como se potencia la asunción de responsabilidades para consigo mismos en cada uno de los miembros. Todos los miembros del grupo tienen igual de importancia y el mismo derecho a expresarse, no existiendo jerarquía entre ellos. Los grupos suelen estar mediados por un profesional, que dirige la sesión y ejerce de moderador y se dedica a que todos los miembros puedan expresarse libremente y por igual.

Los grupos de apoyo no tienen porqué tener una estructura determinada, si bien suelen ser de dos tipos concretos. Por una parte pueden ser grupos cerrados, en los que se inscriben cierto número de sujetos y una vez empezado no pueden admitirse nuevas personas. Ello obliga a las personas a comprometerse a acudir a un número concreto de sesiones. Otro tipo de grupos son los abiertos, en los que la participación es libre y puede asistir o dejar de hacerlo quien quiera y cuando quiera, pudiendo incorporarse nuevos sujetos al grupo.

Funciones y ventajas típicas de los grupos de apoyo

Los grupos de apoyo tienen una gran variedad de posibles aplicaciones y funciones, entre las cuales destacan las siguientes.

1. Permite adquirir información y nuevas perspectivas

En los grupos de apoyo se comparte una gran cantidad de información que es reflejada por personas con diferentes modos de interpretar tanto la experiencia como la vida en general. Asimismo, el moderador o el profesional a cargo del grupo puede proponer diferentes temas o hacer que la discusión se decante hacia aspectos concretos que pueden ayudar tanto a expresarse como a mejorar la situación de cada sujeto.

En definitiva, los grupos de apoyo permiten que sus componentes adquieran información de la que no disponían, así como que observen y contrasten los diferentes modos de pensar y actuar respecto a una temática. Puede servir incluso para incorporar nuevas conductas, estrategias de afrontamiento y actividades a la propia vida que hayan tenido éxito en otras personas.

2. Favorece el afrontamiento del problema y la adquisición de estrategias

Mediante los grupos de apoyo, las personas que en ellos participan pueden aprender nuevas formas de hacer frente a sus dificultades, pudiendo generarse nuevas estrategias de afrontamiento tanto al aprenderlas de los demás como al elaborarlas conjuntamente.

3. Normaliza la situación y las experiencias derivadas de ella

Vivir determinadas situaciones puede ser una experiencia traumática. Además de ello, es común que la gente no sepa como reaccionar o si lo que experimenta a consecuencia del problema en cuestión o lo que experimentó en su momento es normal. Es posible que siente incluso que se trate de algo censurable y se autoculpabilice de, por ejemplo, no ser capaz de confiar en determinadas personas o incluso de salir a la calle.

Encontrarse con otras personas con experiencias similares puede ser muy tranquilizador, pues permite ver que las propias reacciones son algo normal en determinadas situaciones y que las vivencias y sensaciones que se tienen han sido vividas y sentidas por otros.

4. Apoyo emocional: potencia la sensación de sentirse comprendido

El grupo de apoyo supone poder compartir aspectos de la propia vida que ante otros sujetos no suelen expresarse o bien no son fácilmente entendidas por alguien que no ha pasado por la propia experiencia a pesar de que dicho alguien pretenda ofrecer ayuda. El individuo va a poder sentirse comprendido con mayor facilidad ante personas con la misma problemática.

5. Favorece la expresión emocional

Disponer de la presencia de personas en situaciones parecidas a la propia provoca que la persona pueda sentirse más libre y que pueda dejar salir y compartir las emociones y pensamientos, desbloqueando aspectos que ante otras personas son ocultados.

6. Permite establecer lazos y romper el aislamiento

Es frecuente que las personas que acuden a dichos grupos se aislen en su vida cotidiana. La asistencia a grupos de apoyo permite que personas con un problema concreto puedan conocer a otros con experiencias semejantes y empezar a generar vinculaciones, provocando una apertura hacia el exterior que por sí misma resulta llegar a ser terapéutica.

Situaciones y trastornos en los que pueden ser de utilidad

Los grupos de apoyo pueden surgir por una gran cantidad de problemáticas. Estos grupos de apoyo pueden tratar de aspectos y sucesos crónicos, como algunas enfermedades, o puntuales como un divorcio o un trasplante.

Grupos de apoyo a sujetos con enfermedades

Existen diversos grupos de apoyo relacionados con la existencia de problemáticas de origen médico, sea este puntual o crónico. Ejemplos de ellos son los grupos de apoyo para pacientes de cáncer de diferentes tipos, así como para diabéticos, asmáticos, pacientes seropositivos (VIH-SIDA).

Para personas con adicciones previas

Uno de los tipos de grupos de apoyo más conocidos. Existen muchos grupos de apoyo para personas que han dejado el alcohol, la cocaína, la heroína u otras sustancias y que están o han pasado ya por un período de abstinencia.

Para víctimas de eventos traumáticos

Existen grupos de apoyo dedicados a reunir y procurar ayudar a personas que han sufrido diferentes eventos traumáticos. Personas que han sido violadas o abusadas sexualmente en algún momento de su vida, secuestrados, víctimas de guerra, soldados que han participado en conflictos bélicos, personas que han sobrevivido a una enfermedad como el cáncer o que se han quedado viudos son algunos de los ejemplos.

Para personas en riesgo de exclusión social

La exclusión social es un elemento a tener muy en cuenta y que en muchos casos provoca un profundo sufrimiento a las personas que lo padecen. Entre ellos se pueden encontrar grupos de apoyo a ex-convictos, toxicómanos, prostitutas, antiguos indigentes, afectados por diferentes enfermedades y minorías socialmente rechazadas.

Para familiares

Existen grupos de apoyo para familiares de personas con algunas de las problemáticas citadas anteriormente. No hay que olvidar que el entorno de los sujetos también sufre en gran medida y precisa de apoyo psicológico y social, siendo de gran utilidad encontrarse con otras familias que están pasando por lo mismo. Por ejemplo en familias de personas con demencias, discapacidad, trastornos mentales o enfermedades degenerativas o crónicas.