Un resumen de las características de este tipo de psicoterapia.

Padecer una enfermedad médica conlleva, además de los síntomas físicos propios de la enfermedad, una serie de alteraciones psicológicas y emocionales que no pueden obviarse.

Así, lo ideal es que el tratamiento médico se aplique en combinación con un tratamiento psicológico enfocado a tratar dichas alteraciones.

Hoy hablaremos de una terapia muy concreta, la Terapia Psicológica Adyuvante, orientada al tratamiento de los pacientes con cáncer. Vamos a ver en qué consiste y las técnicas que emplea. Además, conoceremos las respuestas de afrontamiento de las personas ante las enfermedades.

Bases de la Terapia Psicológica Adyuvante

La Terapia Psicológica Adyuvante (TPA) fue desarrollada por Moorey y Greer (1989) y está destinada a pacientes con cáncer. Su eficacia ha sido demostrada en diversas investigaciones, aportando beneficios a corto y largo plazo.

La TPA se fundamenta en la Terapia Cognitiva de Beck (Beck, 1976) y en investigaciones realizadas con pacientes con cáncer de mama. Es una terapia que incluye psicoeducación y que considera fundamental la colaboración activa del paciente.

La intervención con la Terapia Psicológica Adyuvante se lleva a cabo en una serie de 6 a 12 sesiones de una hora de duración (aproximadamente). El objetivo esencial de la terapia es aumentar el bienestar del paciente y su tiempo de supervivencia a través de la consecución de metas más específicas. Algunas de ellas son:

  • Reducir la sintomatología física (vómitos, náuseas,...) y psicológica asociada (ansiedad, depresión,...).
  • Promocionar un espíritu de lucha ante la enfermedad.
  • Aumentar la sensación de control personal sobre la propia vida.
  • Desarrollar estrategias de afrontamiento efectivas.

Elementos de la TPA

La Terapia Psicológica Adyuvante se basa en la hipótesis de que la morbilidad psicológica relacionada con el cáncer está determinada, además de por las consecuencias reales de la enfermedad, por dos variables fundamentales:

  • El significado personal de la enfermedad: cómo el paciente percibe el cáncer y las implicaciones que esto conlleva.
  • Las estrategias de afrontamiento del paciente: lo que este piensa y hace para reducir la amenaza que le supone la enfermedad.

Estas dos variables se analizan en terapia, ahondando en las relaciones personales de la persona y en la calidad del soporte emocional que recibe de estas.

Por otro lado, en la Terapia Psicológica Adyuvante se analiza la calidad del soporte emocional que recibe el paciente por parte de su familia, amigos, médicos y enfermeras, que influye en las dos variables comentadas de la terapia.

Respuestas de afrontamiento

Las respuestas de afrontamiento del paciente son aquellos mecanismos psicológicos, sociales y emocionales que la persona utiliza para enfrentarse a la enfermedad e intentar recuperarse de esta.

Dos autores, Watson (1988) y Greer (1989) recogen cinco categorías de respuestas psicológicas ante el cáncer. Veámoslas:

1. Espíritu de lucha

Se trata de la adopción de una actitud optimista ante la enfermedad, estar convencido de luchar en contra de la misma y aceptar el diagnóstico en su totalidad.

Es propia de las personas que enfocan los obstáculos de la vida como desafíos en lugar de como dificultades.

2. Desamparo/desesperanza

Es la adopción de una actitud derrotista y pesimista ante la enfermedad. La persona no tiene esperanza de recuperarse.

Implica que el cáncer irrumpa de forma brusca y continuada en la vida del paciente, que no puede pensar en nada más. Es un mecanismo disfuncional que dificulta el afrontamiento de la enfermedad y la adherencia al tratamiento.

3. Preocupación Ansiosa

Aquí la ansiedad es intensa y persistente, y se acompaña a menudo de síntomas depresivos. El paciente busca de forma activa información sobre el cáncer pero la interpreta de forma pesimista y negativa. Cada síntoma de la enfermedad es vivido de forma altamente preocupante y el paciente siempre lo asocia a la exacerbación del cáncer.

Cuando la respuesta de afrontamiento es esta, el paciente suele acudir a tratamientos alternativos para tratar su dolencia.

4. Fatalismo (Aceptación Estoica)

El paciente adopta una actitud fatalista de la situación; acepta la enfermedad con resignación, viviéndola como algo irremediable y que no tiene cura. No adopta ninguna medida para afrontar la enfermedad, simplemente acepta el diagnóstico y no busca más información ni recursos.

5. Evitación (Negación)

La persona no acepta el diagnóstico, lo niega o incluso evita utilizar la palabra “cáncer”. También puede ser que reconozca el diagnóstico pero que niegue o minimice su gravedad, así como los síntomas negativos que le produce.

Técnicas de la TPA

Las técnicas psicológicas que incluye la Terapia Psicológica Adyuvante son muy variadas. Algunas de ellas son:

  • Técnicas cognitivas: reestructuración cognitiva, registro de pensamientos automáticos,...
  • Técnicas conductuales: relajación, asignación de tareas graduadas,...
  • Técnicas no directivas: ventilación de sentimientos (ayuda a expresar los sentimientos y emociones reprimidos)

Al tratar las alteraciones psicológicas asociadas al cáncer, se deberán tener el cuenta, entre otros elementos, los pensamientos negativos automáticos (PAN) subyacentes a la enfermedad. El objetivo será identificarlos y modificarlos, y esto se llevará a cabo mediante las técnicas cognitivas.

Referencias bibliográficas:

  • Watson,M.-Greer,S.-Young,J, et al.(1988): Development of a questionnaire measure of adjustment to cancer. The MAC scale. Psychological Medicine, 18, 203-209.
  • Greer,S.-Moorey,S.-Watson,M.(1989): Patient's adjustment to cancer. The Mental Adjustment to Cancer (MAC scale vs. clinical rating. Journal of Psychosomatic Research, 33, 373-377.
  • Greer, S. (1992). Terapia Psicológica Adyuvante para mujeres con cáncer de mama. Boletín de Psicología, 36, 71-83.